| El año
pasado Zelideth Castillo Villalobos narró a El Comercio sobre
la entrega de dinero que un narco le hizo a Fernando Zevallos. Pero
el viernes no acudió a ratificar su versión ante la justicia.
En el mundo del narcotráfico
las amenazas de muerte y los sobornos son prácticas comunes que
utilizan los capos de la droga para silenciar a los testigos que se
atreven a contar la verdad sobre ese criminal negocio.
Una de estas dos cosas habría pasado con Zelideth Castillo Villalobos,
una potencial testigo que iba poner contra las cuerdas al ex fundador
de Aerocontinente, Fernando Zevallos Gonzales. En junio del año
pasado, Castillo ofreció revelar detalles inéditos sobre
la entrega de un millón y medio de dólares que Jorge López
Paredes, el cabecilla de la organización de narcotráfico
conocida como Los Norteños, le hizo a Fernando Zevallos para
la compra de un avión.
Castillo Villalobos -quien en 1997 fue condenada a 15 años de
prisión y que hace dos años salió en libertad gracias
a un beneficio penitenciario- debió declarar el viernes pasado
a las 9 de la mañana en la sala que juzga a Zevallos. Pero Zelideth
no se presentó. Mandó a decir que no hablaría,
pues en 1997 ya había declarado todo lo que sabía y no
quería que la vida de ella y sus hijos corriera peligro. Lo que
no dijo es que durante su juicio anterior nunca le preguntaron sobre
el caso Zevallos.
El testimonio de Castillo era crucial. Serviría para confirmar
la versión que Jorge López brindó hace dos semanas
durante el juicio público. Según López, los testigos
de dicha entrega de dinero al ex fundador de Aerocontinente eran Herless
Díaz Díaz (un hombre allegado a Zevallos) y Zelideth Castillo,
quien en ese entonces era esposa de Manuel López Paredes, el
hermano de Jorge.
López, incluso, reveló que la entrega se había
hecho en la casa de Zelideth Castillo, ubicada en Miraflores.
Tiembla la mafia
Cuando Herless Díaz fue llamado a declarar desmintió la
versión. Y entonces solo quedaba Zelideth Castillo. Castillo
se había convertido en un verdadero dolor de cabeza para Zevallos
y Herless Díaz. En junio del año pasado, Castillo pidió
protección a la procuradora antidrogas, Sonia Medina, a cambio
de contar toda la verdad sobre esa entrega de dinero.
Desde ese momento se inició una lucha entre el bien y el mal.
La justicia protegía a Castillo, mientras que los que saldrían
afectados, los únicos eran Fernando Zevallos y Díaz Díaz,
trataban de ubicarla para convencerla de no declarar. Habrían
ganado los segundos. El miércoles un canal de televisión
grabó a Castillo Villalobos saliendo del penal de Lurigancho
luego de visitar a Herless Díaz. Y el viernes no se presentó.
Sin embargo, quienes la silenciaron no sabían que en julio del
año pasado, El Comercio encontró a Zelideth Castillo y
le propuso que hiciera una declaración formal como una garantía
para su vida. Castillo aceptó ser entrevistada y filmada, pero
puso como condición que sus declaraciones se difundieran después
de prestar su testimonio a la justicia. Pero como la silenciaron, este
Diario publica hoy lo más importante que declaró sobre
la entrega de ese dinero a Zevallos.
Todo sobre 'lunarejo'
¿Cuándo y cómo conoció a Fernando Zevallos?.
Fue en 1992. Yo era esposa de Manuel López Paredes. En el lapso
de los cinco años que viví con él recibía
llamadas telefónicas de diferentes personas, entre ellas la de
Fernando Zevallos Gonzales que llamaba a Manuel. Primero eran llamadas
por cobrar, decía que eran de Estados Unidos. Yo vivía
en el Malecón de la Reserva, en Miraflores. Zevallos llamaba
al teléfono fijo. Yo no conocía a Fernando Zevallos. Yo
nunca he tenido una amistad. Yo vivía en mi casa y mi única
función era cumplir como esposa en mi casa. Fueron varias las
llamadas de Zevallos.
¿Entonces cuándo lo conoce personalmente?
En mayo de 1992 cuando por encargo de mi esposo y Jorge López,
mi cuñado, mandan a Herless Díaz Díaz para que
lleve a mi casa un paquete de dinero. Lo único que me dijeron
es que era para la compra de un avión. Entonces Herless llegó
a mi casa y entregó el dinero. Me dijo: 'Este es un paquete para
una persona que va a venir a recogerlo'. Y se fue.
¿Y luego qué pasó?
El señor Zevallos llamó por teléfono y me preguntó
si había un encargo para él. Y, efectivamente, llegó
y lo recogió. Yo le entregué el dinero en una caja.
¿Cómo era la caja?
Era una caja de pañales Pampers. Allí estaba el dinero.
Se lo llevó sin contar. Luego Zevallos me llamó y me dijo
que faltaba dinero. Me pidió que le dijera a Manuel que no era
así y que faltaba dinero. Por supuesto que yo no tenía
mucha comunicación con Zevallos, solo cumplí con entregarle
ese encargo tan rápido. Zevallos llegó acompañado
de por hermano Ricardo.
¿Hubo otra entrega de dinero?
Hubo una segunda oportunidad en la que completan seguramente la cantidad.
Zevallos vino solo y recogió el dinero. Esta vez la plata estaba
en un maletín. Zevallos tampoco contó el dinero. Zevallos
nunca se demoró en mi casa. Es más, si fueron cinco minutos
fue mucho. Recuerdo que cuando llegó me dijo: '¿Cómo
está, señora?'. Nada más.
¿Pero cómo se puede probar esto?
Por las llamadas telefónicas que Fernando Zevallos hacía
a mi casa y a mi teléfono celular. Eso lo llegó a comprobar
el juez que investigó ese caso, César Suyo.
(En efecto, en 1995, en su informe sobre sus investigaciones, el juez
César Suyo consignó las llamadas telefónicas que
hizo Fernando Zevallos al teléfono de Zelideth Castillo. Suyo
pidió una ampliación para investigar este punto clave,
pero una sala superior le denegó su solicitud).
¿En qué otra oportunidad volvió a hablar con Zevallos?
En diciembre de 1994 mi hermana fue detenida en el aeropuerto Jorge
Chávez cuando iba a viajar a Tarapoto llevando 150 mil dólares.
Jorge López me llamó y me dijo que le pidiera a Fernando
Zevallos una cantidad de dinero que necesitábamos para sacar
a mi hermana. Pero Zevallos me colgó el teléfono.
(Este detalle también fue consignando en su informe por el juez
César Suyo, pero las instancias superiores no lo tomaron en cuenta).
¿Por qué durante el proceso de los López Paredes
usted nunca contó sobre las llamadas telefónicas y la
entrega de dinero a Fernando Zevallos?
Porque nunca me lo preguntaron. Cuando estuve presa a mí me mandaron
a decir que yo debo decir que no conozco a nadie para salir en libertad.
Me dijeron que, si me preguntaban, dijera que yo no tenía nada
que ver con esas llamadas, que esas llamadas las había podido
realizar cualquier persona. Me pidieron que no mencionara a nadie.
¿Alguna vez recibió amenazas de Fernando Zevallos?
Un día, Manuel López (el padre de mis hijos) se me acercó
y me advirtió que yo no tenía que hablar nada sobre Fernando
Zevallos. 'Nosotros tenemos hijos y Zevallos les puede hacer daño',
me dijo.
(Durante todo el proceso, Manuel López hasta ha negado conocer
a Zevallos).
La ficha
Zelideth Castillo Villalobos nació el 21 de mayo de 1968 en Trujillo.
Fue esposa de Manuel López Paredes, actualmente preso en el penal
de Canto Grande. Es madre de dos hijos. Cuando dejó la prisión
salió decidida a contar toda la verdad y a limpiar su imagen.
Hasta hace unas semanas se mostraba valiente y segura, pero el viernes
pasado no se presentó a declarar ante la sala que juzga a Zevallos.
Hasta ahora es un misterio si fue amenazada. |