EL
TRÁNSITO EN LIMA
El tráfico vehicular hace crisis en las horas punta. Con este
primer gran diagnóstico, El Comercio aborda este grave problema
en la ciudad capital.
El tránsito de Lima está consumiendo nuestras vidas. No
solo es la principal fuente de contaminación ambiental, sino
un eficaz fabricante de estrés. Es el escenario para el desfogue
de las iras acumuladas. Es la batalla diaria en la que conductores y
peatones salen perdiendo.
Seis de la tarde. Centro de Lima. Empieza el 'todos contra todos'. Los
autos que pugnan por salir y los que intentan ingresar por las estrechas
vías del damero. Si hay urgencia de escapar de un cuello de botella,
la Compañía de Bomberos Roma N°2, ubicada junto a
la sede del Parlamento, debe tomarse más de tres minutos para
colocar su unidad en la caótica avenida Abancay. Es decir, avanzar
solo media cuadra. La indiferencia de los conductores de los otros vehículos
es increíble, pero ya no sorprende a nadie. Este vía crucis
se repite siete veces al día.
A unos cuatro kilómetros del Centro, en San Isidro, Sandra Ponce
forma parte de los miles de conductores atrapados en la concurrida Javier
Prado. De fondo tiene una orquesta de bocinas y además una pregunta
impertinente de esta periodista: ¿En qué hubieras utilizado
estos minutos que pierdes en el tráfico? Ella es tajante: "Salgo
de trabajar. Cuando llegue a mi casa mis hijos ya habrán hecho
sus tareas y comido solos. Paso muy poco tiempo con ellos y encima soportar
esto".
Vanessa Rojas tiene 25 años y vive en San Juan de Lurigancho,
pero trabaja en Magdalena. Ha salido hasta la gris avenida Brasil para
tomar una combi en la que viajará como cualquier cosa. No tiene
otra opción. El bolsillo no se lo permite. El trayecto de retorno
a su hogar le demanda, con suerte, una hora de viaje y esto debe repetirlo
dos veces por día. Hagamos un cálculo. La joven diseñadora
invierte casi la tercera parte de su vida en un servicio de transporte
público en el que --verdad de verdades-- la vida no vale nada.
Cierto es que el 82% de limeños viaja de esta manera y sufre
experiencias similares o peores a una versión chicha del infierno
de Dante.
En las horas punta, cuando la mayoría sale a trabajar o estudiar
--7:30 de la mañana--, y cuando emprende el camino de retorno
a sus casas --6:30 de la tarde--, las intersecciones viales de la capital
se saturan de vehículos y las velocidades de circulación
se reducen a diez kilómetros por hora. En esas horas críticas,
Lima se ahoga en exactamente 119 cuellos de botella formados en 30 vías
principales con intersecciones señalizadas (Ver mapa).
Entonces el tránsito limeño sufre de ataques de hipo y
epilepsia. Los vehículos del servicio urbano recorren pesadamente
20 kilómetros en hora y media, cuando esa distancia deberían
hacerla en no más de 30 minutos, según el último
Plan Maestro de Transporte para Lima y Callao, elaborado por la Agencia
Japonesa de Cooperación Internacional (JICA).
EL
COSTO DEL CAOS
Cada persona solo percibe una parte de la congestión vehicular,
del efecto que tiene sobre sí misma, pero en cifras globales,
según el Banco Mundial, este problema representa 500 millones
de dólares al año por pérdidas de tiempo, consumo
excesivo de combustible y contaminación ambiental. Si se sumaran
los daños a la salud de una ciudad que vive fuertemente estresada,
los números se multiplicarían.
Desde hace veinte años, el problema del tránsito (junto
con el del transporte de Lima) ha sido materia de varios diagnósticos.
Sin embargo, en la calle repartimos culpas por doquier: Los semáforos
no funcionan, los policías no pueden con el caos reinante, hay
demasiadas combis y taxis, y los conductores no respetan las reglas
de tránsito. Empero, la ruta para hallar una salida a este problema
ya está identificada en decenas de estudios guardados en oficinas
municipales.
Con un parque automotor que se aproxima al millón de vehículos,
la opinión unánime de los especialistas es que la única
forma de atacar en forma seria el problema de la congestión vehicular
en Lima consiste en proveerla de un buen sistema de transporte público,
eficiente y seguro. La lógica es simple. Este servicio debe permitir
desplazar miles de pasajeros en pocas unidades y, de forma paralela,
animar a muchos conductores particulares a dejar sus vehículos
a cambio de usar el nuevo transporte público.
En la actualidad, el servicio público está tan saturado
de vehículos deficientes que, de cada diez unidades de transporte
urbano que circulan por la capital, solo seis son necesarias.
Juan Carlos Dextre, ingeniero especializado en transporte y coordinador
del Departamento de Ingeniería Civil de la Universidad Católica,
sostiene que la visión municipal de construir más infraestructura
vial para descongestionar el tránsito es errada. "De esta
manera solo trasladamos la congestión de una avenida a otra,
pero no la solucionamos". Un ejemplo: La vía expresa de
Javier Prado.
Sin embargo, no hay que negar que la Municipalidad de Lima ha dado un
paso en esta crisis. Ha definido un plan para mitigar la congestión
a mediano y largo plazo con diez corredores viales por donde pasarán
buses de gran capacidad. El tren eléctrico también se
considera en este plan, cuyos resultados se verán recién
en el año 2010, según Juan Carlos Zureck, presidente de
la Comisión de Transporte Urbano.
NO HAY LUZ VERDE
Pero si la ciudad ya está embarcada en un proyecto como el mencionado
por Zureck, ¿entonces, cómo se está administrando
la crisis del tránsito en este momento? La Gerencia de Transporte
Urbano de la Municipalidad de Lima prefiere guardar silencio.
Volvemos a la calle. A la dura realidad. Los semáforos funcionan
solo cuando no hay mucho tráfico. De las 586 intersecciones con
semáforos, solo 107 cuentan con un sistema computarizado, (en
el Damero de Pizarro y las avenidas Tacna y Abancay), mientras que el
resto funciona de manera aislada y bajo control electromecánico.
Y para colmo los 1.800 miembros de la Policía Nacional que hacen
las veces de semáforos no pueden con el caos que los agobia,
en perjuicio de su estado físico y emocional.
El proyecto para modernizar el sistema de semaforización de Lima
está detenido. Óscar Gibaja, director del Cepri-Lima,
explica que no hay un marco legal claro sobre el tema ni mucho menos
los 60 millones de dólares de presupuesto que se necesitan. No
obstante, si para cambiarlo todo no hay dinero, ¿por qué
no empezar por las vías más urgentes? Por ejemplo, el
plan maestro puso sus ojos en la deprimente avenida Arequipa, necesitada
de un sistema de semáforos sincronizados.
Juan Tapia, presidente del Centro de Investigación y Asesoría
del Transporte Terrestre (Cidatt), añade que en Santiago, Bogotá
y Ciudad de México la congestión es aliviada con una batería
de medidas como la restricción vehicular por días y la
conversión en un solo sentido de algunas arterias en las horas
punta.
No se puede olvidar que el caos vehicular limeño también
tiene que ver con la impunidad de demasiados choferes que cometen faltas
al reglamento de tránsito y no temen que les pase algo porque
la multa se la imponen al dueño del vehículo. O sencillamente
'coimean' al policía.
La administración del tránsito en la ciudad tiene que
salir de una luz roja prolongada. La Municipalidad de Lima tiene la
palabra.
En
Puntos
?En Lima y Callao se realizan aproximadamente 8 millones de viajes motorizados
por día. En el año 2025, la ciudad cobijará a 11
millones y medio de personas y el número de unidades y de viajes
crecerá en 25%, según el Plan Maestro de Transporte.
?Un total de 65 proyectos planteó un equipo de técnicos
japoneses a la Municipalidad de Lima como solución al congestionado
tránsito de la ciudad. Entre ellos, la puesta en funcionamiento
del Tren Eléctrico.
?Tres personas mueren en Lima cada día por accidentes de tránsito.
Las muertes generadas por el tránsito en un año equivalen
a la caída de 12 aviones comerciales.
?La hora de mayor incidencia de accidentes mortales en Lima es entre
las 6 de la tarde y las 9 de la noche. El 18% de los decesos por esta
causa ocurrió en ese lapso. La carretera Panamericana Norte es
la vía donde ocurren más accidentes.
?El país gasta entre 90 mil y 275 mil soles en tener intersecciones
manejadas por personal policial ante la ausencia de un semáforo.
Si dichas vías estuvieran semaforizadas, la inversión
sería 150 mil soles, según el Colegio de Ingenieros de
Lima.
LOS
EMBOTELLAMIENTOS EN LA GESTIÓN DEL TRÁNSITO
Qué problemas tiene Lima para administrar en forma adecuada el
tránsito? Esta fue la pregunta que resolvieron la experta en
tránsito Carina Adornetto y el ingeniero civil Guillermo Castagnino,
especializado en vialidad urbana.
Ambos son directores de la consultora AC Profesionales. Aquí
sus principales recomendaciones sobre el problema de Lima para ser tomadas
en cuenta:
1 Jurisdicción sobre las vías
El hecho de que la Municipalidad de Lima tenga jurisdicción sobre
las vías principales y cada municipalidad distrital sobre las
secundarias complica la planificación y operación del
tránsito. Es difícil coordinar la semaforización
de una arteria que atraviesa varios distritos y a su vez cruza vías
que dependen de la Municipalidad de Lima.-
2
La planificación de tiempos
La semaforización de una intersección no se limita a colocar
un semáforo, sino que se debe diseñar el plan de tiempos
adecuado para las distintas horas del día en función del
volumen vehicular que circula por cada arteria de la intersección.
Existen semáforos que funcionan con los mismos tiempos de luz
verde durante las horas punta y las horas de menor volumen de tránsito.
Esto produce demoras excesivas en ambos casos.
3
Los giros a la izquierda
Generalmente en Lima se observa que, en los cruces entre avenidas de
doble sentido, están permitidos todos los giros a la derecha
e izquierda y sin tener carriles especiales ni fases de semáforos
apropiadas. Para evitar el congestionamiento que ello provoca es conveniente
crear giros a través de calles adyacentes (orejas urbanas) o
carriles exclusivos para el giro.
4
La actitud del policía de tránsito
Es importante educar a la autoridad del tránsito en su actitud.
El policía se ocupa de aplicar una sanción y se olvida
de prevenir y evitar una acción incorrecta por parte del conductor.
5
El diseño de las vías
La falta de previsión en el diseño geométrico de
las vías es una causa de congestión de tránsito.
Las vías expresas, por ejemplo, suelen provocar inconvenientes
para el tráfico transversal, ya que los vehículos que
antes circulaban libremente se concentran luego en puntos aislados donde
están los puentes o cruces. Un ejemplo claro son algunos sectores
de las vías Javier Prado y Paseo de la República. El mantenimiento
vial es otro problema y las tareas de reparaciones sin plan de desvíos
estudiados.
¿POR
QUÉ NO SE RENUEVAN LAS RUTAS?
11 minutos se sumarán en 5 años a los 45 que hoy demora
una persona para ir de su casa a otro punto de Lima. 90 millones de
dólares prestaron el BM y el BID a la Municipalidad de Lima para
mejorar el transporte
Muy pocas personas quieren ir al Centro de Lima. Los que estudian o
trabajan aquí lo hacen con resignación. Los taxistas no
quieren tomar esa 'carrera' para no quedar atrapados en las vías
más saturadas por el transporte público como son Abancay,
Tacna o Alfonso Ugarte.
Solo por la primera vía mencionada pasan más de 28.000
vehículos al día, ya que el 60% de rutas de transporte
urbano de Lima la incluye en su recorrido. Aquí, mejorar los
semáforos es como darle a un enfermo una pastilla de Antalgina
cuando necesita una cirugía de alto riesgo para atacar su mal.
La Municipalidad de Lima sabe el remedio, ya que tiene en sus manos
los estudios de ordenamiento de rutas para el transporte público,
cuya principal conclusión es reducir las 440 rutas actuales a
220.
La Gerencia de Transporte Urbano ha identificado 10 corredores viales
prioritarios para el transporte público, pero es una incógnita
el motivo de la demora para convocar a una nueva licitación de
rutas. Solo se ha licitado el eje norte del corredor Comas-Chorrillos.
Según Juan Carlos Zureck, presidente de la Comisión de
Transporte Urbano, este corredor operará en su totalidad en el
2008 (el próximo año funcionará el eje norte),
pero ¿qué sucede con los demás corredores viales?
Se trata de los corredores: 1) Panamericana Norte-Panamericana Sur,
2) Av. Universitaria, 3) Av. Próceres-Grau, 4) Av. Tacna-Av.
Arequipa, 5) Carretera Central-Av. Venezuela, 6) Carretera Central-Brasil,
7) Av. Javier Prado-Av.La Marina, 8) Av. Rivagüero, 9) Av. Angamos.
En ellos no hay que hacer nueva infraestructura vial, como ocurre con
el corredor principal Comas-Chorrillos, sino definir las características
técnicas de los vehículos y paraderos que operarán,
así como el sistema de tarifas de buses.
"Si la Municipalidad de Lima solo trabaja sobre el corredor Comas-Chorrillos
y el de Grau, por qué no se licita los demás por un mínimo
de cinco años que permitan participar a los inversionistas que
hoy tienen la capacidad de renovar su flota, a través de un concurso
público transparente", se pregunta Juan Tapia, del Centro
de Investigación y Asesoría del Transporte Terrestre (Cidatt).
VENCE LA PRÓRROGA
Según José Luis Díaz León, presidente de
la Asociación de Empresas de Transporte Urbano del Perú,
desde el año 2000 no se renuevan las rutas y la prórroga
otorgada vence el 30 de junio del 2007. "Se trata de un tema delicado,
ya que la autorización excepcional que tenemos para operar no
permite a ningún transportista procurar algún tipo de
financiamiento para renovar su flota. Obviamente, esa autorización
excepcional no da seguridad jurídica. Ningún banco nos
quiere financiar así", indicó. En Lima hay 329 empresas
de transporte público urbano.
Foro Web
Según su experiencia, cuál es la ruta más congestionada
para ir de su trabajo a su casa
"El
congestionamiento en el Paseo de la República es peligroso porque
a la altura del Estadio Nacional es común ver toda clase de robos.
Generalmente, esto ocurre pasadas las seis de la tarde a vista y paciencia
de los policías del tránsito".
JOYCE APAZA
"La avenida La Marina, a la altura de Plaza San Miguel, es un caos.
Los ómnibus que vienen de Javier Prado se estacionan en el cruce
de La Marina con Universitaria para hacer subir pasajeros. Lo peor de
todo es que esa esquina no es paradero y aun así los peatones
esperan allí".
DAYHANNA CHÁVEZ
"En el cruce de las avenidas Faucett con Venezuela el tráfico
vehicular se forma debido a que las combis no dejan pasar a los demás
autos que están detrás de ellas, solo porque quieren llenar
sus unidades".
DANIEL CAVERO
"La Panamericana Norte está muy congestionada a partir de
la 5:00 p.m. en el paradero que está frente al Megaplaza, donde
todas las combis se toman el tiempo que quieren para recoger pasajeros".
VICENTE MARTÍNEZ
"El jirón Virú es una de las entradas a la avenida
Tacna, antes del puente Santa Rosa, y allí, aproximadamente a
las 8 a.m. el tránsito se congestiona, lo cual crea un cuello
de botella estresante".
ROBERTO ARGANDOÑA
"Si hay algo que demora, son los desvíos para entrar a la
avenida Abancay que toman los carros que vienen de las avenidas Aviación
y Canadá y que quieren entrar al Centro. Se debería agilizar
las obras para evitar el caos y el estar esperando unos 15 minutos para
poder entrar a la avenida Abancay".
ROCIO RONCAL
"Los cruces entre San Felipe-Brasil, Pershing-Salaverry son los
mas feos que conozco".
EDWIN
ENTRE
FIERROS Y PAVIMENTO
60% de los vehículos, del total que circula por el territorio
nacional, está en Lima y Callao. 109 intersecciones viales están
ubicadas en lugares aún no urbanizados de la capital
La ley de la selva... del más fuerte
Todos rajamos acerca de la agresiva y desconsiderada manera de conducir
de los peruanos. En palabras del sociólogo Eduardo Arroyo, la
circulación en Lima es el reflejo de nuestro poco aprecio por
el espacio público y la transgresión de las normas elementales
y básicas de convivencia.
Todos
contra todos
En la desesperación por avanzar se desatan conatos de enfrentamiento.
Todos quieren buscar una salida, pero al final terminan atrapados.
En
esos minutos y horas de locura...
Los limeños podríamos escribir un manual de cómo
aprovechar el tiempo cuando se viaja en auto en hora punta. Mientras
que algunos se dedican a tocar la bocina rítmicamente y 'llamar'
a las madres de otros choferes, algunos prefieren leer un periódico
o regatear hasta tres veces con un ambulante el precio del último
'best seller' pirata en la avenida Javier Prado. Las mujeres aprovechan
para retocarse el maquillaje, los estudiantes que van en combi duermen
su sueño interrumpido, tararean las letras de las canciones de
radio La Inolvidable o el último hit del pegajoso reggaetón.
Enfoque
Moisés Lemlij
Psicoanalista
¡Qué difícil sería la vida en Lima sin el
tráfico!
Sin combis asesinas a las que maldecir; sin pilotos de autos 'fichos'
que se nos crucen, a quienes gritar que dónde compraron su brevete;
sin motociclistas que nos zumben por el lado equivocado o ciclistas
que zigzagueen por la pista, a quienes provoca atropellar; sin peatones
que no crucen por el puente peatonal, a quienes por supuesto también
provoca atropellar; sin fallas en los semáforos ni policías
que esperan una 'colaboración'; sin malabaristas que nos entretengan
mientras esperamos la luz verde y sin vendedores de CD, DVD, libros,
chicles y kleenex que nos permiten hacer 'shopping' al paso; sin la
adrenalina que implica 'estar mosca' ante la tensión de que en
cualquier momento nos rompan la luna y nos asalten; sin gigantescos
atolladeros por los 'arreglos' de los alcaldes o los mítines
o las marchas del Sutep hacia el Congreso o los pasacalles -
Sin todo eso, ¿cuán difícil sería la vida
sin el tráfico? Ya no sería como vivir en Lagos, en Nigeria,
sino como hacerlo en una aburrida ciudad suiza. ¿Dónde
descargaríamos nuestras frustraciones, cóleras e impaciencias?
¿A quién requintaríamos? Fijo que donde vive Zidane
no hay tráfico. Miren lo que hizo y lo que le pasó.
|