Plantean uso de calcomanía para distinguir vehículos autorizados.
Locales que ofrecen este servicio no se encuentran regulados
Las
lunas polarizadas en los vehículos son un arma de doble filo.
Su uso masivo sin justificación y permiso de la policía
ha transformado este elemento de protección en un peligro, ya
que hoy los delincuentes operan en estas unidades para pasar inadvertidos
en asaltos y secuestros. En gran parte de los 14 plagios registrados
en lo que va del año en Lima, los vehículos usados tenían
lunas polarizadas, en su mayoría eran autos robados y carecían
de autorización para usar este tipo de vidrios o láminas.
Por ello, la Policía Nacional ha intensificado en estos meses
las intervenciones a vehículos con lunas polarizadas para determinar
si cuentan con el permiso necesario. Una disposición similar
se dio entre 1997 y 1998, cuando se registró varios secuestros.
De acuerdo con la División de Tránsito, por las calles
de la capital se desplazan unos 13 mil vehículos con lunas polarizadas
debidamente autorizadas, señala el coronel César Marallano,
director de la Policía de Tránsito. Sin embargo, el número
total de unidades con esta característica es en la práctica
cuatro veces mayor. Unos 39 mil vehículos portarían lunas
polarizadas sin permiso alguno.
En los controles policiales realizados durante el año se ha impuesto
1.364 papeletas a conductores cuyos autos tenían lunas polarizadas
sin autorización. En el 2004 se colocó 2.451, mientras
que el año pasado hubo 6.859 papeletas por esta infracción,
es decir, unas 571 por mes.
CONTROL
TIENE RIESGOS
Por estos días, un vehículo con lunas polarizadas suele
pasar por más controles que cualquier otro. ¿Quién
es el conductor y qué ocurre al interior de la unidad? constituye
la principal preocupación de la policía. "Intervenir
un vehículo es una tarea riesgosa, ya que las personas que están
en el interior podrían ser delincuentes armados dispuestos a
disparar", comentan los efectivos de la División de Tránsito.
Las lunas polarizadas autorizadas son aquellas que permiten ver lo que
sucede al interior de un vehículo a tres metros de distancia.
Las operaciones de control son diarias, pero otro de los problemas con
los que se topa la policía es la falsificación de autorizaciones
por parte de las mafias. Se presume que existen varias unidades circulando
con permisos falsos hechos en Azángaro, sobre todo los que se
usan para actividades delictivas, pero el número de intervenidos
parece no ser importante, pues la policía no tiene registros
al respecto.
Luis Quispe Candia, de la ONG Luz Ámbar, ha planteado la creación
de una calcomanía para identificar las unidades con permisos
para usar lunas oscuras. "Si se falsificara este dispositivo, el
conductor no solo cometería una infracción, sino un delito
y tendría una sanción más severa por ir contra
la fe pública", refiere. Luz Ámbar enviaría
dicha propuesta al ministro del Interior, Rómulo Pizarro, durante
la próxima semana.
Cuando la policía detecta un vehículo con lunas polarizadas
sin el permiso correspondiente, le impone al conductor una multa de
170 nuevos soles, equivalente al 5% de la Unidad Impositiva Tributaria
(UIT).
Además, el vehículo es retenido en la comisaría
por 24 horas hasta que se presente el permiso o se retire las láminas
que oscurecen los vidrios. Antes, cuando las lunas venían oscurecidas
de fábrica, no se necesitaba obtener la autorización,
pero ahora todos los vehículos sin excepción tienen la
obligación de hacerlo. Incluso los vehículos importados
que ya cuentan con lunas polarizadas deben ser vendidos con el permiso
correspondiente, refiere Luis Quispe. Luego, el nuevo propietario deberá
tramitar su propio permiso. Cada usuario de un vehículo con estas
características debe contar con autorización.
TALLERES SIN CONTROL
En teoría, los talleres que ofrecen el servicio de polarizado
de lunas tendrían que estar empadronados y vigilados por la policía
y las municipalidades, a fin de que se fiscalice la instalación
de este material con la debida autorización policial; así
como el uso correcto del polarizado . Sin embargo, nada de esto ocurre.
Este Diario comprobó que en los talleres de mecánica de
La Victoria, sin presentar permiso alguno, se acepta cambiar el color
de las lunas de un vehículo. Los empleados ofrecen hacer el trabajo
en una hora y cuesta en promedio 130 soles, como es el caso del taller
Auto Center.
En este distrito existen en promedio 300 locales comerciales especializados
en partes de autos y demás aditamentos vehiculares, pero solo
134 cuentan con la debida licencia de funcionamiento.
Ni los reglamentos de tránsito ni de vehículos contemplan
obligaciones para estos locales -- como el reporte de los vehículos
que solicitan el servicio de lunas polarizadas-- ni mucho menos sanciones
para quienes contribuyen a la cultura de la informalidad.
Por ello, la ONG Luz Ámbar también estudia proponer al
Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) la modificación
del Reglamento Nacional de Tránsito, a fin de que en dicha norma
se obligue a que los talleres de reparación reporten a la Policía
quiénes solicitan lunas polarizadas. Una disposición de
este tipo obliga actualmente a que los talleres de mecánica reportan
a los vehículos siniestrados.
También, indicó Luis Quispe, de Luz Ámbar, debe
vigilarse estrictamente el cumplimiento del Decreto Supremo 005 que
prohíbe el empleo de las lunas tipo espejo, así como el
uso indebido de otros tres niveles de opacidad en lunas que, si bien
están autorizadas, tienen algunas restricciones de uso. Por ejemplo,
las lunas de oscuridad densa solo pueden ser colocadas en vehículos
de autoridades oficiales y diplomáticos, mientras que las lunas
de oscuridad media son para empresarios y personas cuya actividad y
riesgo justifiquen el uso de este tipo de polarización. El resto
de personas puede tener lunas de oscuridad tenue en sus unidades .
Los accesorios están permitidos
De acuerdo con el Reglamento Nacional de Vehículos, las unidades
pueden contar con accesorios (defensas especiales delanteras y posteriores,
barras antivuelco, parrillas de techo, alerones, estribos, soportes
y cubiertas de rueda de repuesto, soportes de galoneras, enganche para
remolque, bases de pértigas y antenas, etc.) siempre y cuando
estos tengan bordes redondeados, es decir, que no presenten elementos
punzocortantes, aristas ni ángulos salientes que representen
peligro para las personas y atenten contra la seguridad.
Adicionalmente, los accesorios no deben exceder más de 200 milímetros
de los extremos delantero y posterior del vehículo
Sepa los trámites para el permiso
1 Solicitud dirigida al jefe de la Policía de Tránsito
con documentos que sustentan debidamente la necesidad de usar lunas
polarizadas.
2 Comprar una especie valorada en el Banco de la Nación por derecho
de trámite. Su precio es de 100 nuevos soles.
3 Copia de la tarjeta de propiedad, licencia de conducir y de los documentos
de identidad (DNI) del propietario y los conductores.
4 Certificados de antecedentes policiales del propietario y los conductores.
5 Récord del conductor expedido por el Ministerio de Transportes
y Comunicaciones.
6 Certificado domiciliario del propietario y conductores. Según
la Policía de Tránsito, por cada vehículo con lunas
polarizadas se puede autorizar el permiso para tres conductores.
7 Copia simple del certificado de seguro obligatorio de accidentes de
tránsito SOAT.
8 Cuatro fotografías a color de 10 X 5 del vehículo de
los siguientes lados: posterior, delantero y las dos laterales.
9 En el caso de personas jurídicas (empresas) el representante
legal acreditado deberá presentar la constitución de la
empresa, RUC y licencia de funcionamiento municipal.
10 Los documentos serán presentados en un fólder manila.
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