Delincuentes estarían involucrados en ola de asaltos y secuestros
a turistas extranjeros.
Evalúan reforzar control en la frontera con nuestro país
para frenar la ola criminal.
Hasta hace unos años, el delincuente más buscado de Bolivia
era un peruano. Wilfredo Camaná Camán desató el
terror en el país vecino junto con su banda, conformada por ex
policías bolivianos y delincuentes peruanos de amplio prontuario.
El grupo criminal asaltó entidades bancarias, secuestró
a empresarios y asesinó a agentes de la Policía.
De Camaná no se sabe nada desde 2004. Al parecer, fugó
a otro continente con identidad falsa y una gran fortuna. Sin embargo,
otros delincuentes oriundos de nuestro país le han tomado la
posta.
Ahora, el hampa organizada que opera en Bolivia ha puesto la puntería
sobre los turistas que visitan el país altiplánico. El
miércoles pasado, el viceministro boliviano de Turismo, Máximo
Torrico, dio a conocer la preocupación de su Gobierno por los
constantes plagios y atracos a extranjeros comandados por delincuentes
nacidos aquí.
"Por la información que tenemos (.), más del 60 o
70 por ciento de casos denunciados e identificados han dado como resultado
que las personas dedicadas a esta actividad ilegal tienen la nacionalidad
peruana", sostuvo el funcionario.
desCONTROL FRONTERIZO. La inseguridad ha ocasionado que Bolivia esté
a punto de ser considerada 'destino rojo' en Europa. Esto significa
que dejaría de ser un país recomendable para visitar.
Las autoridades bolivianas están dispuestas a terminar con la
ola criminal desatada por los peruanos. Torrico ha planteado la necesidad
de que el Gobierno de ese país tome medidas concretas para erradicar
la delincuencia 'de exportación'. Se ha establecido que Desaguadero
es el punto por donde estarían ingresando los criminales. Por
tal motivo, se evalúa incrementar la presencia policial en la
frontera.
Aunque la mayoría de denuncias corresponden a robos perpetrados
con astucia criolla aplicando el cuento de la 'cascada' o el escupitajo,
en los últimos meses se han reportado numerosos asaltos a mano
armada.
El caso más sangriento fue el asesinato de dos ciudadanos austríacos
Katharina Koller y Peter Kirsten. Una banda de secuestradores liderada
por el delincuente boliviano Ramiro Milán, e integrada por hampones
peruanos, los asesinó para robarles. Esta sería responsable
además de la desaparición de un español y de atracos
a británicos, franceses y canadienses. No se descarta que algunos
integrantes de la banda de Camaná Camán estén involucrados.
La modalidad empleada por el hampa es innovadora en la nación
altiplánica, pero muy conocida en estas tierras. Los malhechores
simulan una intervención policial empleando camionetas, uniformes
y armamento. Esto hace que las autoridades sospechen de delincuentes
migrantes de nuestro país, según un reportaje publicado
en el diario La Prensa, de La Paz.
El último jueves, tres hampones peruanos que conformarían
la organización de Milán fueron detenidos en La Paz. Se
trata de Víctor Calderón, Ana María Chilo y Eliana
Quispe. Ellos tenían en su poder identidades policiales falsas.
Se calcula que una veintena de peruanos siguen operando en el país
altiplánico. Algunos hechos similares se han presentado en Ecuador.
En ambos casos, los delincuentes han escapado de la justicia peruana
con documentación falsificada
|