SE HA HECHO POCO POR MEJORAR EL TRANSPORTE URBANO EN LA CIUDAD

No han comenzado obras del corredor de buses, que ya tienen financiamiento. Ni se ha licitado rutas que hubieran ordenado servicio y renovado la flota
Cuando el alcalde de Lima, Luis Castañeda, firmó en febrero del 2004 el préstamo por 45 millones de dólares con el Banco Interamericano de Desarrollo, para la construcción del corredor para ómnibus de gran capacidad, aseguró que las obras comenzarían en junio de ese año. A menos de dos meses de cumplirse los dos años, en realidad es poco lo que se ha avanzado de ese proyecto. Y eso no es todo. En agosto del 2003, el burgomaestre ofreció ordenar el servicio de taxis en la avenida Abancay, establecer paraderos para los microsbuses y ómnibus y retirar las casi 7.800 unidades autorizadas por el Concejo de Huarochirí. Tres años después, los taxistas y transportistas siguen dejando y recogiendo pasajeros donde quieren, no se respeta los paraderos y todas esas unidades siguen circulando, pero ahora con la autorización del concejo limeño.
En realidad, el transporte urbano en Lima no ha mejorado y no solo por culpa de la actual gestión municipal, sino también de las anteriores. Según el especialista en esa materia, Juan Carlos Dextre, el servicio sigue pésimo, ineficiente, peligroso, contaminante y poco rentable para los transportistas. Por ejemplo, desde la última licitación de rutas de 1993, en que se estableció 580 recorridos, no se ha vuelto a convocar un proceso similar, no obstante que la ciudad ha crecido y la demanda y la oferta también. Además, se calcula que ahora hay 70 mil unidades, cuando se requiere 40 mil.
Para el directivo de la Central de Empresas de Transporte Urbano, David Quintana, el servicio no ha mejorado y cuestionó que la actual gestión edilicia no haya convocado a una licitación de rutas, no obstante que algunos permisos de operación caducaron en el 2000 y otros tres años después. El presidente de la Asociación de Empresas de Transporte Urbano, Omar Calderón, aseguró que la mayoría de los transportistas opera prácticamente como informal, ya que no cuenta con la acreditación municipal para circular por rutas autorizadas.
Para Quintana, una licitación de rutas sirve para ordenar el transporte, permite renovar la flota y, además, los convierte en sujetos de crédito, al tener la autorización.
El urbanista y ex regidor de Lima, Luis Morante, aseguró que el transporte urbano no ha sido reordenado, y cree que en el Concejo de Lima no hay conciencia de la necesidad de una planificación de las rutas.
SÍ HAY AVANCES
El ex director de Transporte Urbano del concejo limeño, Luis Alberto Martell, admitió que en realidad no se había empezado el esperado reordenamiento, el cual debió haberse iniciado en el 2003, cuando asumió Castañeda la alcaldía.
En cambio, el asesor del concejo limeño Armando Molina --el único que se ofreció a declarar sobre el tema-- informó que las obras viales realizadas por la municipalidad, como los by pass, la ampliación de la Vía de Evitamiento y las mejoras en diversas avenidas están dirigidas a mejorar el transporte urbano. Opinó que era excesivo decir que no se había hecho nada por ese servicio.
EN PUNTOS
Para el ex regidor de Lima Luis Morante, algunas obras viales del Concejo de Lima tienen serios retrasos. Es el caso de la Av. Grau.
Se anunció que las obras de la vía expresa de Grau iban a empezar en julio del 2003, pero se iniciaron el 1 de enero del 2005.
Este proyecto debió terminar en un plazo de 15 meses (es decir, en marzo pasado), pero a la fecha solo se tiene un avance del 72%.
EJECUCIÓN DE OBRAS VIALES DEBE CONSIDERAR A USUARIOS DE BUSES
Para el experto en transporte de la Universidad Católica, Juan Carlos Dextre, el transporte urbano de Lima es desordenado, ineficiente y hasta peligroso, pero tiene una virtud extraordinaria: las unidades llegan hasta los lugares más recónditos de la ciudad. Sin embargo, considera que debe ser modernizado y ello debe involucrar no solo el transporte en sí mismo, sino el concepto que se tiene de ciudad y el uso del espacio público.
Comentó que una política centrada solo en transporte y que no promueva el desarrollo de las zonas alejadas y la desconcentración de los servicios, no permitirá disminuir los viajes que debe hacer la población para acceder a colegios, hospitales, trabajos, etc.
Además, opinó que las autoridades deberían privilegiar la ejecución de obras para el transporte público y sus usuarios, puesto que el 90% de la población se moviliza de esa manera.
También señaló que el transporte no debía ser visto como un enemigo, puesto que si funciona mal es porque está mal diseñado. Comentó que en las ciudades en las que se ha mejorado el servicio --como Bogotá-- lo han hecho mediante la incorporación de buses de gran capacidad, el incremento de espacios peatonales y la reducción de vehículos particulares.
CLAVES
Según el Plan Maestro de Lima (2004), el 11,4% de los viajes que hacen los limeños es en vehículo particular. Sin embargo, las últimas obras viales de Lima no privilegian a la mayoría que camina o usa el transporte público.
Los gremios de las empresas de transporte urbano sostienen que el reordenamiento vehicular tiene que pasar necesariamente por un nuevo concurso o licitación de todas las rutas existentes, las cuales suman unas 442.
Los transportistas señalan que debió convocarse a una licitación de rutas en el 2002. No se hizo y ahora circulan informalmente .


22/04/06 FUENTE: EL COMERCIO PG: LIMA