Armas
empleadas en raptos harían presumir que agentes habrían
participado en crímenes.
Vida de español estaría en riesgo, pues se halló
rastros de sangre en su vehículo.
La Policía ha puesto a trabajar a tiempo completo a todos los
detectives que laboran en los departamentos de la División de
Investigación de Secuestros de la Dirección de Investigación
Criminal (Dirincri) con un solo objetivo: resolver los últimos
tres casos de raptos ocurridos entre el martes y el miércoles
en la capital. Con estos suman 12 los plagios que se han cometido en
el país en lo que va del año.
Ya habría algunas pistas de los posibles responsables de los
secuestros. En el caso del empresario pesquero español Andrés
Gudes González, de 70 años, raptado el miércoles
en la cuadra 10 de la avenida Colonial, en el Cercado de Lima, se trataría
de delincuentes provenientes de diferentes bandas. El cabecilla -sin
duda- sería un sujeto experimentado en estas faenas delictivas.
Pero eso no es todo. Según las primeras pesquisas, el hombre
de negocios tendría una herida de bala en el hombro, producto
del enfrentamiento ocurrido durante su plagio. Ello se dedujo luego
de que peritos de Criminalística hallaran rastros de sangre en
el automóvil de donde fue sacado a la fuerza.
POCOS DÍAS EN LIMA. En el rapto del extranjero, los hampones
habrían planificado todo al milímetro y con anticipación.
Gudes González tenía apenas una semana en Lima. Sin embargo,
sus raptores conocían al detalle la ruta que empleaba y sus actividades.
La PNP no descarta que una persona allegada al entorno del pesquero
esté implicada.
Otros indicios importantes son las camionetas todo terreno, las armas
de largo alcance y los uniformes policiales usados por la banda. Fuentes
policiales aseguran que malos elementos en actividad y en situación
de retiro de la PNP habrían participado en este hecho.
Un oficial de la Divise descartó que los hampones hayan solicitado
ya un rescate. Los familiares del hombre de negocios llegaron ayer a
Lima procedentes de España.
INCERTIDUMBRE. De otro lado, aún no hay rastros de la pareja
César Benavides Elías (35) -ejecutivo de la empresa Rímac
Seguros- y Cinthya Cánepa Ljubicic (25) -quien laboraba en Unique-,
secuestrada el martes a la altura del ingreso del puente El Derby, en
San Borja. La organización criminal que está involucrada
en este caso no sería la misma que tiene en cautiverio al español.
Se desconoce el monto solicitado por los hampones, pues la familia de
ambos ha preferido guardar silencio.
Por lo pronto, trascendió que el comando policial evalúa
asignar detectives de otras divisiones de la Dirincri a la investigación
de los plagios.
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