Otro
grupo ingresa a caserío de Huánuco y exige a la gente
que no acuda a las urnas. Presuntos senderistas quitan sus DNI a viajeros
en la vía Fernando Belaunde
Los
remanentes terroristas que aún quedan en la zona del Huallaga,
entre los departamentos de San Martín y Huánuco, han comenzado
una inusual actividad con miras a sembrar el miedo entre la población
para que no acuda a votar en las próximas elecciones.
Según informó ayer la policía, unos treinta desconocidos
incursionaron el último martes en la madrugada en el caserío
de Huamancoto, distrito de Daniel Alomía Robles, en la provincia
de Leoncio Prado. Allí, luego de apoderarse de alimentos y animales
de corral, pidieron a la población que no acuda a votar el próximo
domingo 9 de abril. Luego desaparecieron en la selva.
Mientras tanto, en la carretera Fernando Belaunde, otro grupo de desconocidos
impidió el paso de vehículos a la altura del distrito
de Nuevo Progreso, en la provincia de Tocache, San Martín. Estos
sujetos despojaron de sus DNI a los viajeros y los amenazaron para que
no acudan a sufragar. Como el anterior grupo, también huyeron.
Ante estos hechos, el jefe del Frente Policial Huallaga ordenó
una reunión de urgencia de todos sus oficiales para conocer más
a fondo estos hechos y tomar las medidas pertinentes.
A esto se suma el hallazgo de trece trapos rojos y panfletos alusivos
a Sendero Luminoso en el malecón de Aucayacu y en el barrio de
San Juan de la misma localidad, ubicada en el distrito de José
Crespo y Castillo. Los papeles también amenazaban a los pobladores.
Estos trapos y papeles fueron recogidos por personal de la comisaría
de Aucayacu, a cargo del comandante PNP Róger Rossi Denegri.
El oficial ordenó que se intensifique el patrullaje.
Finalmente, ayer el senderista Martín Domínguez Almerco
o Jorge Domínguez Tarazona confesó haber participado en
la matanza de ocho policías que se produjo el pasado 20 de diciembre
en la carretera a Aucayacu. Este sujeto fue detenido el último
martes en Tingo María.
MÁS DATOS
?Fuentes de inteligencia del Ejército indicaron ayer que la muerte
de 26 terroristas en un naufragio en el río Mantaro, el pasado
19 de febrero, ha sido un fuerte golpe a los remanentes de Sendero.
?Según explicaron las fuentes castrenses, los diversos mandos
senderistas se recriminan en sus comunicaciones, pues afirman que la
muerte de los terroristas también implica la pérdida de
armas y abundantes municiones.
?Mientras tanto, se supo que será muy difícil dar con
la identidad de aquellos senderistas, cuyos cuerpos fueron rescatados
tras el naufragio.
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