AYUDEMOS
A POLICÍAS DISCAPACITADOS • Agentes lisiados por artefactos explosivos
no reciben apoyo del Estado.
• Autoridades han desactivado artefactos en 1,712 torres de alta tensión.
• Aún faltan culminar trabajos de desminado humanitario en todo
el país.
Por Alondra Quiroz S.
Actualmente, tras un censo la Policía tiene empadronados a 832
efectivos con discapacidad, de los cuales 110 son oficiales, 656 suboficiales
y 66 especialistas. Carlos Estrada (39), Domingo Huivar (45) y Sixto
Beizaga (49) son tres de estos valerosos agentes que han sacrificado
su propia integridad física a favor de la ciudadanía y
que en la actualidad requieren de tratamientos y cuidados especiales.
Ellos tienen algo en común: aman a su institución.
Sin embargo, llama la atención sobre la situación que
viven actualmente los policías heridos y los familiares de los
efectivos que murieron a causa de la violencia en el país.
“No tenemos asistencia social, la atención en el hospital no
funciona, hay colegas que no caminan. No tenemos cómo acceder
a servicios básicos. Pedimos que nos den un lugar para trabajar,
que es lo que necesitamos realmente”, refiere Estrada.
El efectivo participaba de la desactivación de un aparato explosivo
ubicado en una torre de alta tensión, cuando este explotó
en sus manos. Perdió varios dedos y la visión.
Por amor a la patria
Sin pensar en los peligros que corrían por no llevar la protección
necesaria para desactivar las minas antipersonas, muchos de sus compañeros
terminaron lisiados. Los accidentes que ocurrían no eran de simples
explosiones sino que les cercenaban las extremidades. Fue entonces que
comenzaron a tomar conciencia sobre el peligro que implicaba maniobrar
este tipo de explosivos sin la protección adecuada.
Huivar pisó una mina cuando trabajaba en un terreno pedregoso
y perdió la pierna derecha. Mientras que Beizaga en su empeño
por proteger a los trabajadores de ETECEN perdió el ojo izquierdo
y parcialmente el derecho.
Estos hombres viven en distritos diferentes pero tienen en común
el amor a su patria. ‘Volveríamos a trabajar desactivando las
minas antipersonas, porque tenemos el corazón caliente y amamos
a nuestro país y su gente. Volveríamos a luchar contra
la subversión desde ese frente’, dice Beizaga.
No tienen apoyo
La asociación que vela por los derechos de los policías
discapacitados no recibe ayuda del Estado. Merecen por ley viviendas,
fondos de sus seguros pero nadie los apoya. El pago de sus indemnizaciones
no ha sido posible en este gobierno y no ha sido planteado por ningún
partido político.
Hace siete años que el Perú se unió al Convenio
de Ottawa y aún siguen existiendo víctimas de minas antipersonas.
1,712 torres de alta tensión fueron desminadas artesanalmente.
El coronel de la Dirección de Informacion de la PNP, Carlos Vega
García prefirió no opinar. ¿Qué dirá
el ministro Rómulo Pizarro?
Precisiones
CONVENIO DE OTTAWA. Se firmó el 5 de octubre de 1996. Prohíbe
el uso, almacena-miento, producción y transferencia de minas
antipersonas.
COMPROMISO. El Perú se unió al Convenio en 1999 y se comprometió
a desaparecer todas las minas antipersonas en 10 años.
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