Cocales
han aumentado de manera alarmante. No se controla insumos y corrupción
agrava el problema
Así lo dijo
No hemos logrado reducciones sustanciales ni en el área sembrada
de cultivos ilícitos ni en la producción ni exportación
de cocaína en el ámbito andino
Allan Wagner, secretario general de la CAN
Los
foros ciudadanos organizados por El Comercio en el Cusco han recogido
un clamor de la población que no puede ignorar ningún
grupo político: la lucha contra el narcotráfico debe ser
frontal. Además de la constancia de que no ha habido avances
significativos en la batalla contra esta lacra, los encuentros sirvieron
para mostrar la preocupación por el crecimiento de los cocales
--que en más del 90% va al narcotráfico-- y de la producción
de cocaína. Otros temas que salieron a la luz fueron el nulo
control sobre los insumos para fabricar estupefacientes y la sobredependencia
de la ayuda de EE.UU
PREOCUPA
AUMENTO DE CULTIVOS DE COCA E INSUMOS
MESA REDONDA. Fueron más de 180 minutos de discusión candente
y de confrontación de ideas. No podía ser de otra manera
si sobre el tapete estaban dos lacras como el narcotráfico y
el terrorismo, que nos tienen bajo amenaza
CUSCO.
"Esta lucha es de largo aliento, quizá no estemos ganando
la guerra, pero tampoco la estamos perdiendo". Con estas palabras,
que parecen mezclar resignación y persistencia, describió
el presidente ejecutivo de Devida, Nils Ericsson, el duro combate que
libra nuestro país contra el narcotráfico.
Él y diez personalidades más estuvieron en la mesa redonda
que convocamos en la Ciudad Imperial para intercambiar ideas y proponer
modos de confrontar plagas tan perniciosas como las del narcotráfico
y el terrorismo.
Las sirenas de alarma, sobre todo respecto a la batalla contra el primer
flagelo, no dejaron de sonar a lo largo de las más de tres horas
de debate.
El incremento evidente de los cultivos de hoja de coca y de la productividad
de la cocaína en el Perú y Bolivia fue apuntado con desazón
de manera repetida. El secretario general de la Comunidad Andina de
Naciones (CAN), Allan Wagner, calificó los resultados de la pelea
contra las drogas como de no muy alentadores y alertó del aumento
de la producción y exportación de cocaína en nuestro
país. La cifra que corrobora este peligro la redondeó
James Curtis Struble, embajador de EE.UU. en el Perú: "El
Perú, que representa el 30% de la producción de hoja de
coca en el ámbito andino, está exportando las dos terceras
partes de su producción". Huelga decir que esta exportación
nada tiene que ver con el uso tradicional de la coca, sino más
bien con los tentáculos del narcotráfico.
¿DE QUÉ LADO ESTÁN?
"Somos el problema, pero también podemos ser parte de la
solución", señaló enfática Elsa Malpartida,
de la asociación de productores de hoja de coca del Huallaga.
"Venimos proponiendo desde el 2003 el empadronamiento de los campesinos
con el máximo de una hectárea de coca, pero no se nos
hace caso. Hoy todos somos ilegales. ¿Así, cómo
controlar qué coca es legal o ilegal? Aquel que quiera ser controlado
se tendrá que empadronar y quien no --que seguro serán
muchos--, pues que sufra entonces la erradicación", añadió.
No tardaron en saltar las precauciones frente a esta idea. El presidente
ejecutivo de Cedro, Alejandro Vassilaqui, aclaró que no debe
significar una patente de corso para los productores. "No puede
haber una presión del tipo 'soy empadronado, soy legal, me tienen
que comprar todo'".
Con la experiencia del empadronamiento de 1978 en la cabeza, el embajador
Struble también mostró su reparo: "Es un problema
serio eso de dar una hectárea de terreno a gente cuya producción
nunca ha sido destinada a usos tradicionales o medicinales. Después
de que se empadronara en 1978, de hecho crecieron los cultivos ilegales.
En todo caso, tendría que ajustarse al tamaño de la producción
en el mercado legal", subrayó.
EL FACTOR OCULTO
Pero aplicar el ojo vigilante solamente a la hoja de coca es andar tuerto:
mientras no se ataje y controle la libre circulación de los insumos
químicos, todo esfuerzo resultará insuficiente. Vigoroso
y enérgico, el presidente de la región Cusco, Carlos Cuaresma,
alzó la voz para preguntar por estos insumos, que ingresan fundamentalmente
por el contrabando: "¿Acaso la hoja de coca se convierte
sola en droga? Podemos hablar de los ácidos y del kerosene. ¿Qué
se hace para erradicarlos?".
Vassilaqui mencionó justamente al kerosene como el insumo más
importante y que más preocupa, tras lo cual el especialista Carlos
Tapia apostilló: "Hay que usar estrategias mucho más
inteligentes y con elementos coercitivos. ¿Cómo es posible
que pasen tantos camiones con kerosene por una sola carretera? ¿Qué
hace la policía? Hay ahí un problema de corrupción.
Si uno resuelve el tema del kerosene, el precio de la coca va a bajar".
El mismo jefe de Devida reconoció que más allá
de la incautación de 585 toneladas de sustancias químicas
para la fabricación de estupefacientes en el 2005, la cifra es
todavía exigua para la magnitud del monstruo que se enfrenta.
Francisco Sánz Gutiérrez
Horacio Podestá
FRENTE
A FRENTE
"Devida es un fracaso. No más intermediarios con recetas
desde Lima"
Cuestionamos a Devida porque es un fracaso. No hay una política
clara de lucha contra el narcotráfico y una entidad como Devida
ha debido cumplir un rol en ello, y no lo ha hecho. Debe preocuparse
con más fuerza del tema y no solo plantear desarrollos alternativos
que no resultan ni regalar pelotas y camisetas. Si hay cooperación
internacional, que haya trato directo con los concejos y gobiernos regionales,
sin intermediarios que quieren enviarnos recetas desde la capital".
CARLOS CUARESMA
PRESIDENTE
DE LA REGIÓN CUSCO
"Devida no ha fracasado. Hay 50 mil familias ahora en el sistema
legal"
Respeto la opinión de Cuaresma, pero no acepto que diga que Devida
ha fracasado. Hemos incorporado a 50 mil familias al sistema legal del
desarrollo alternativo y ahora hay 51 mil hectáreas de café,
plátano, algodón, palma aceitera, piña y otros.
La estrategia de la lucha antidrogas se actualiza anualmente y en los
últimos años la prioridad ha sido la margen derecha del
río Apurímac. Además, estamos limitados en nuestra
capacidad de acción por falta de presupuesto.
NILS ERICSSSON
PRESIDENTE EJECUTIVO DE DEVIDA
"Erradican
una parcela de coca y a cambio nos dan una losa deportiva"
Señor embajador, el desarrollo alternativo en nuestras cuencas
cocaleras ha fracasado, este llegaba en forma de losas deportivas que
nada tiene que ver con el cotidiano vivir. ¿Si nos erradican
una parcela de coca, acaso vamos a sobrevivir comiendo una cancha deportiva?
Nos ponen una posta sin médicos y una escuela sin profesores.
Tampoco hay mercados. El desarrollo alternativo está hecho en
un escritorio y vendido en spots publicitarios, pero nada con base en
el campo".
ELSA MALPARTIDA
PRODUCTORA DE HOJA DE COCA
"Los
programas alternativos tienen éxito en comunidades que los acogen"
Sobre los resultados de nuestros programas de desarrollo alternativo,
discrepo con la señora Malpartida. Estos se ejecutan en comunidades
que se han acogido a ellos y ustedes decidieron no colaborar. Hemos
inaugurado una mejora de la carretera Fernando Belaunde con una inversión
estadounidense de US$27 millones, que permitirá el acceso a varias
comunidades. Queremos invertir en puntos específicos. Desde el
2002 hemos equipado 101 escuelas y 12 postas.
JAMES CURTIS STRUBLE
EMBAJADOR DE ESTADOS UNIDOS
"El
narcotráfico y el terrorismo son proyectos distintos, sin correlación"
Si bien es cierto tienen intereses convergentes, el narcotráfico
y el terrorismo son identidades y proyectos distintos. Es un error creer
que hay una correlación entre ambos, así que no tienen
que ser combatidos con la misma estrategia. La lucha contra el narcotráfico
es un asunto de economía, mientras que la pelea contra Sendero
Luminoso no es un problema económico. Sobre la derrota de los
rezagos de este movimiento terrorista soy optimista; sobre la victoria
frente al narcotráfico soy muy pesimista
CARLOS TAPIA
INSTITUTO DE DD.HH. DE LA PUCP
"La
correlación de Sendero con el narcotráfico es obvia y
directa"
Sí hay una correlación obvia entre narcotráfico
y terrorismo. No es casualidad que los dos únicos grupos que
subsisten de Sendero operen en zonas cocaleras. Lo que plantea Tapia
es volver a la estrategia de 1989, cuando ingresa el Ejército
y se ataca a Sendero dejando de lado el narcotráfico y a los
cocaleros. Pero hoy es posible acabar con los terroristas persistiendo
simultáneamente en dos puntos: la lucha contra los narcos y la
erradicación de la coca ilegal
FERNANDO ROSPIGLIOSI
EX MINISTRO DEL INTERIOR
OPINIONES
"Hay un contubernio entre narcos y terroristas. Estos dan seguridad
y aquellos apoyo económico y logístico. Nos preocupa la
facción de Abimael, que trabaja en el área política
y jurídica".
PEDRO BAILÓN
MINISTRO DEL INTERIOR
"El
14% de los que prueban los derivados de la hoja de coca cae en la adicción.
El consumo de drogas está en manos de cientos de microcomerciantes
y afecta a todos".
ALEJANDRO VASSILAQUI
PRESIDENTE EJECUTIVO CEDRO
"Es
difícil que el Estado intervenga con un criterio inteligente
y eficiente en pos de objetivos en este campo. El sector privado es
fundamental y evita que la burocracia trunque los fines".
JORGE SALMÓN
CONSORCIO MUNICIPAL ANTIDROGAS
"Pedimos
que el Estado tenga más presencia en las zonas cocaleras, sino
irá creciendo el narcotráfico. No hay apoyo en desarrollo
agropecuario, producimos desamparados por el Gobierno".
ARTURO ROZAS
ALCALDE DE KOSÑIPATA
"En
la cumbre Europa-América Latina relanzaremos la lucha antidrogas
y veremos en qué hemos fallado. Hay un problema serio de consumo
en el mundo".
ALLAN WAGNER
SECRETARIO GENERAL CAN
CORRUPCIÓN
Y FALTA DE COMPROMISO DE AUTORIDADES FAVORECE AL NARCOTRÁFICO
05/03/06 FUENTE: EL COMERCIO PG: POLITICA
AUDIENCIA
PÚBLICA EN EL CUSCO. Unas mil personas y destacados especialistas
analizaron las implicancias y la derrota del narcotráfico y del
terrorismo, como las dos peores lacras que atacan al Perú de
hoy. Hubo consensos y calurosos debates.
Pobladoresdemandan presencia del Estado para vencer al narcotráfico.
Sin cadenasproductivas, cultivos alternativos son condenados al fracaso
CUSCO. Por momentos, la gente se paraba de sus asientos para rechazar
algunas frases de los panelistas.
Los panelistas, con los brazos estirados y levantando la voz, trataban
de refutar desde la mesa ciertos argumentos equivocados y trasnochados.
El moderador, Juan Paredes Castro, editor central de política
y opinión de El Comercio, tuvo que parar en el aire las navajas
que llegaban del auditorio, para evitar que la cita se fuera por la
ruta de la bronca, lejos de la propuesta certera y serena.
Pese a todo, con muertos y heridos, hubo ciertos consensos. El principal
fue que todos luchaban contra el narcotráfico. Cuando los insultos
y sospechosos murmullos se apoderaron de la platea, el director de Cedro,
Alejandro Vassilaqui, se vio obligado a exigir que se pongan de pie
aquellos que apoyan el tráfico de drogas. Nadie lo hizo.
Que el Estado se mantiene ausente en extensas zonas del territorio,
sin brindar el apoyo estructural y financiero a los campesinos, impidiendo
el desarrollo de los cultivos alternativos que se necesitan para dejar
en el pasado el sembrado ilegal de la hoja de coca, fue otra de las
conclusiones que se extrajeron de la cita.
Y, finalmente, que la guerra no era contra la milenaria y tradicional
hoja de coca, famosa y admirada en el mundo, sino contra esas 100.000
toneladas de esa planta que no van a nuestras tazas con agua hirviendo,
a la industria de los medicamentos o a los ritos del ande, para ser
transformadas en droga de alta pureza.
VEINTE
AÑOS DE FRACASOS
Fue el alcalde del Cusco, Carlos Valencia Miranda, frente a unas mil
personas, el encargado de iniciar la audiencia pública, lanzando
el primer misil de la noche contra Devida: "Para vencer al narcotráfico
hay que cambiar la política de los cultivos alternativos que
se aplica desde hace 20 años y que ha fracasado porque no se
han creado mercados. ¡Por eso, los productos de nuestros campesinos
se pudren en las carreteras!". Los aplausos removieron la sala,
de cabo a rabo.
Las palabras del alcalde fueron asumidas luego por Juan Rodríguez
Aquise, dirigente del alejado distrito de Koshnipata, en el Cusco: "Podemos
exportar hoja de coca a decenas de países, pero Devida nos pone
trabas. Se habla de los cultivos alternativos, pero nadie sabe que Koshnipata
tiene el mejor arroz ecológico del Perú, que nadie nos
quiere comprar".
FRENTE
A LOS LEONES
Acostumbrados a que las autoridades siempre caminen con una bolsa en
la cabeza, Nils Ericsson, director de Devida, dio la cara para explicar
el trabajo de su organismo: "No tenemos capacidad de iniciativa
frente a un enemigo poderoso y peligroso como el narcotráfico.
Nuestra tarea se complica con los logros del Plan Colombia, ya que eso
ocasiona el incremento de cultivos ilegales de hoja de coca en el Perú
y en Bolivia".
Y por esa vieja ley de causa y efecto, que los cultivos ilegales de
hoja de coca en el Perú hayan crecido y mejorado en técnicas
de producción, pese a haber erradicado tenazmente unas 54.600
hectáreas desde el año 2000, es algo que el presidente
de Devida tuvo que reconocer.
Pero no se baja la guardia: "Si lamentablemente el narcotráfico
destruye 700 hectáreas de nuestros bosques cada 24 horas, Devida
ha rehabilitado 1.683 kilómetros de carreteras y construido 82
centros de salud provinciales y 44 colegios, lo que ha servido para
insertar a la legalidad 50.000 familias".
Esas palabras no fueron del agrado de Honorato Mamani Tapara, campesino
del distrito Lamay, en Cusco: "Nada valen los colegios y centros
de salud si no hay profesores y medicinas, las cosas deben ser integrales,
señores de Devida".
No pocos limpiaron de responsabilidad a los cultivadores de hoja de
coca que abastecen al narcotráfico. Uno de ellos fue Eduardo
Calderón Canto, con sus sorpresivos 17 años: "El
Estado se ha olvidado de la agricultura, por eso los campesinos se ven
obligados a sembrar hoja de coca ilegal".
LA
FATAL AUSENCIA DEL ESTADO
Los participantes coincidieron en lo siguiente: que el narcotráfico
y los cultivos ilegales de la hoja de coca crecen y se desarrollan en
aquellas zonas donde el Estado es un fantasma. Pero parece no haber
salida: incluso ambas lacras suelen tomar vuelo con el Estado presente,
por causa de la inacabable corrupción. El poder del narcotráfico
se hace visible por medio del soborno y las componendas.
Todo se complica con las estrategias elaboradas desde Lima para darle
luz al oscuro panorama. Generalmente se cometen errores porque no toman
en cuenta la voz del campesino.
En ese sentido, el ciudadano Maximiliano Montesinos Mujica fue claro:
"El Estado no existe y por eso las mafias del tráfico de
drogas hacen lo que quieren. El problema de la hoja de coca y del narcotráfico
es consecuencia de la corrupción de todos los gobiernos".
MADRE
DE TODOS LOS DELITOS
El titular de Devida expuso dos cifras que muy poco se conocen: "Que
la edad de inicio en el consumo de drogas ha bajado a 13 años
y que el 80% de los delitos en el Perú tiene relación
con el narcotráfico".
Que el narcotráfico lo daña todo, es lo que parece pensar
Markos Rozas Velazco, empresario del Cusco: "Esa lacra no puede
convivir con el turismo, porque la violencia aleja a nuestros visitantes".
El director de Cedro, Alejandro Vassilaqui, puso leña al fuego:
"El 14% de la gente que prueba drogas acaba siendo adicta".
No tuvo reparos en 'cuadrar' al participante Xavier Castañeda
Ayala, estudiante universitario, por decir que a sus futuros hijos los
iba a alimentar con hoja de coca desde el nacimiento: "A ese muchacho
le recomiendo que les sirva a sus hijos maca y kiwicha".
Ocurre que en la cita hubo el siguiente debate: ¿Es la hoja de
coca tan maravillosa como se dice? Las palabras de la nutricionista
Marina Escobar Moscoso fueron el detonante: "la universidad de
Harvard señala que es una planta rica en vitaminas, necesaria
para el 75% de nuestros niños descalsificados".
El guante fue alcanzado por el presidente de Devida, Nils Ericsson:
"Si fuera tan maravillosa, no habría tanta gente desnutrida
en el Perú. La hoja de coca da resistencia, pero no nutre a campesinos".
Los silbidos de la platea llegaron. El jefe de Devida puso el grito
en el cielo: "¡Cambien la leche de vaca por hoja de coca
a un niño. Veamos lo que pasa en un mes!".
JUSTINO
AYMA CCOPA
Contador y periodista
"Hay droga por obra de la corrupción. Hay que castigar con
dureza a los funcionarios públicos que colaboren con el narcotráfico"
CHRISTO DENEUMOSTIER
Empresa The Coca Shop Company
"Hay hoja de coca ilegal porque hay demanda de droga en el exterior.
La hoja de coca no es la solitaria culpable del problema"
ARTURO ROZAS FLORES
Alcalde del distrito de Koshnipata
"La falta de presencia del Estado hace que prosperen los cultivos
ilegales de hoja de coca. Los campesinos no tienen alternativa"
JULIO QUINTANILLA LOAIZA
Abogado del Cusco
"Defenderemos la hoja de coca en todo el mundo. Incluso, acudiremos
a la Comisión Interamericana de DD.HH."
VÍCTOR LIZÁRRAGA OLARTE
Docente y miembro del Sutep
"Hace falta una solución integral: educación, salud
y apoyo financiero del Estado a las zonas que producen hoja de coca
ilegal"
JUVENAL ZAMALLOA AGUIRRE
Estudiante universitario
"Hoja de coca legal o ilegal, el campesino no entiende de eso.
Solamente sabe que hay urgencias que el Estado no arregla"
ANA CABEZAS LIMACO
Experta en hoja de coca
"Devida y el Estado deben aclarar lo que va a pasar con los cultivos
alternativos una vez que se firme el TLC con EE.UU."
CÉSAR ARGÓN MORALES
Ciudadano del Cusco
"El terrorismo nace cuando hay hambre y futuro incierto. Nada se
avanza si se mantiene ese terrible caldo de cultivo
NINGÚN
CANDIDATO HABLA DE QUÉ HACER CON EL NARCOTRÁFICO - COMENTARIO
DEL EDITOR.
POR
JUAN PAREDES CASTRO
"Ni partidos ni políticos ni candidatos parecen tener interés
en construir una política de Estado concertada al respecto"
Si uno quiere encontrar un garrafal vacío en cualquiera de los
programas de gobierno de los candidatos presidenciales, ese está
representado, sin duda, por el tema del narcotráfico.
No hay peruano medianamente informado que ignore de qué se trata.
Tampoco hay autoridad pública o privada que no tenga una visión
clara de su peligro y sus consecuencias. Pero la vista gorda y la inacción
lo han sacado olímpicamente de la tabla de prioridades nacionales
reales.
El vacío es aun más grave cuando sabemos que el narcotráfico
constituye probablemente la mayor amenaza de desestabilización
del sistema político, social, económico y judicial del
país, y cuando constatamos que, frente a él, no hemos
logrado definir hasta hoy una política de Estado, con el solo
consuelo de los bandazos desarticulados que da cada Gobierno de turno
y que nada tiene que ofrecernos como alternativa a futuro.
Esto lo hemos venido a corroborar de manera patética en la Mesa
Redonda y en la Audiencia Pública convocadas recientemente por
El Comercio en la ciudad del Cusco en busca de propuestas de salida
y solución a los problemas del narcotráfico y del terrorismo,
dentro de nuestra cruzada por un voto ciudadano mejor informado, y,
por supuesto, mejor pensado y decidido.
De la misma manera como lo hemos hecho con otros grandes temas, como
los de la educación, la economía, el empleo, la salud,
la seguridad ciudadana y la pobreza crítica, hemos deseado motivar
esta vez la voluntad política de quienes aspiran a gobernar a
partir del 28 de julio próximo para no dejar fuera del debate
electoral ambos temas, en espera de que, en verdad, los asuman.
No puede decirse que no haya interés público en abordarlos.
Nuestra mesa redonda, cuyo resumen se publicó ayer en este Diario,
fue riquísima en diagnóstico, ideas y propuestas, con
más denominadores comunes que divergentes. Y la audiencia pública
fue una demostración del reclamo tenaz por un real y efectivo
acercamiento del Estado a los intereses regionales y locales.
En conclusión ambos foros no han hecho más que poner contra
la pared al Estado ineficiente y en muchos de sus aspectos, indiferente
y corrupto, y despertar la necesidad de una voluntad política
concertada tanto para enfrentar a mediano y largo plazos el narcotráfico
como para hacer lo mismo, en el corto y mediano plazos, con los rezagos
del terrorismo.
Estamos ante problemas que requieren soluciones integrales. No solo
policiales ni burocráticas. ¿En qué está,
por ejemplo, el control de nuestro territorio y de nuestras poblaciones?
Si no sabemos qué hacer en esto no vamos a saber qué hacer
con el narcotráfico y el terrorismo. Devida, con Nils Ericsson
a la cabeza, no hará nada mientras carezca de recursos y mientras
sea una isla dentro del mismo Estado.
NECESARIA
VOLUNTAD POLÍTICA EN LA LUCHA ANTIDROGAS
Las conclusiones de la Mesa Redonda y de la Audiencia Pública,
organizadas por El Comercio en el Cusco, constituyen una señal
de alerta que no puede ser desatendida por el Gobierno ni por los candidatos
a la hora de replantear --o plantear, según el caso-- una adecuada
estrategia de lucha antinarcotráfico.
Lo más grave, de acuerdo con los informes y testimonios presentados
por los numerosos y reconocidos participantes, es que se confirma el
aumento de los cultivos de coca ilegal y la ausencia de una política
de Estado que aborde el problema de modo frontal en sus diversas aristas.
Detrás de todo ello, por supuesto, está la presión
permanente y corruptora del narcotráfico, lo que a su vez exige
una política integral y efectiva por parte del Estado. Sin embargo,
es lamentable comprobar que este se limita a acciones dispersas y no
ejerce presencia real en zonas críticas, lo que genera un río
revuelto del cual medran las mafias y algunos políticos. Como
bien lo dijo uno de los invitados, aunque no estamos perdiendo la guerra,
tampoco la estamos ganando.
Tal escenario es sumamente complejo y peligroso.
Y no solo por la connivencia de las mafias del narcotráfico con
los grupúsculos terroristas, a los que utilizan como mercenarios,
sino por su enorme capacidad financiera para comprar la hoja de coca
e infiltrarse en todo tipo de entidades administrativas, judiciales
y políticas, ante lo cual es risible la cuantía del presupuesto
estatal. Según se ha informado en la Mesa Redonda, el siniestro
negocio de la droga, solo en el mercado de cocaína, mueve alrededor
de ¡70 mil millones de dólares!
Ante tan apabullante realidad, la respuesta del Estado no puede ser
titubeante, sino firme y coherente. No puede descuidarse, de ninguna
manera, la interdicción, para lo cual es indispensable la cooperación
de los servicios de inteligencia con los de otros países involucrados
en el problema. Tampoco puede descuidarse el control de los insumos
como el kerosene.
Sin embargo, todo esto tiene que ir aparejado con un mejor diálogo
y una revisión de los presupuestos para mejorar la política
de cultivos alternativos e ir ganando cada vez más a los campesinos
cocaleros.
Este aspecto social es muy importante y delicado. Ante todo, hay que
diferenciar a aquellos cocaleros tradicionales que entienden la gravedad
del problema y se esfuerzan por apoyar al Estado (según el presidente
de Devida, Nils Ericsson se ha incorporado a 50 mil familias a la legalidad),
de aquellos otros que actúan como cómplices del narcotráfico
y rechazan cualquier iniciativa de cambio sin siquiera evaluarla. Se
da la terrible constatación de que de 110 mil toneladas de hoja
de coca que se produce anualmente, solo el 10% es legal.
Queda, pues, mucho por hacer y de eso deben tomar nota los políticos,
tanto del Gobierno como los que están inmersos en una campaña,
que no puede soslayar un tema tan crucial como la lucha antidrogas.
Como queda dicho, se precisa una estrategia que combine la represión
y erradicación de las perversas mafias y sus satélites
--que peligrosamente se permiten hasta amenazar la viabilidad del Estado
al pretender establecer enclaves territoriales y zonas liberadas--,
con la mayor y efectiva presencia del Estado en todos los rincones del
país.
Y ello no solo a través de puestos policiales sino sobre todo
del apoyo social, de la construcción de más vías
de acceso, de escuelas con maestros, de postas con médicos y
enfermeras, y también de apoyo técnico para que los cultivos
alternativos sean rentables y tengan un mercado.
FUENTE: EL COMERCIO PG: OPINIÓN - EDITORIAL
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