PAÍS EXIGE LUCHA FRONTAL CONTRA EL NARCOTRÁFICO

Cocales han aumentado de manera alarmante. No se controla insumos y corrupción agrava el problema
Así lo dijo
No hemos logrado reducciones sustanciales ni en el área sembrada de cultivos ilícitos ni en la producción ni exportación de cocaína en el ámbito andino
Allan Wagner, secretario general de la CAN

Los foros ciudadanos organizados por El Comercio en el Cusco han recogido un clamor de la población que no puede ignorar ningún grupo político: la lucha contra el narcotráfico debe ser frontal. Además de la constancia de que no ha habido avances significativos en la batalla contra esta lacra, los encuentros sirvieron para mostrar la preocupación por el crecimiento de los cocales --que en más del 90% va al narcotráfico-- y de la producción de cocaína. Otros temas que salieron a la luz fueron el nulo control sobre los insumos para fabricar estupefacientes y la sobredependencia de la ayuda de EE.UU

PREOCUPA AUMENTO DE CULTIVOS DE COCA E INSUMOS
MESA REDONDA. Fueron más de 180 minutos de discusión candente y de confrontación de ideas. No podía ser de otra manera si sobre el tapete estaban dos lacras como el narcotráfico y el terrorismo, que nos tienen bajo amenaza

CUSCO. "Esta lucha es de largo aliento, quizá no estemos ganando la guerra, pero tampoco la estamos perdiendo". Con estas palabras, que parecen mezclar resignación y persistencia, describió el presidente ejecutivo de Devida, Nils Ericsson, el duro combate que libra nuestro país contra el narcotráfico.
Él y diez personalidades más estuvieron en la mesa redonda que convocamos en la Ciudad Imperial para intercambiar ideas y proponer modos de confrontar plagas tan perniciosas como las del narcotráfico y el terrorismo.
Las sirenas de alarma, sobre todo respecto a la batalla contra el primer flagelo, no dejaron de sonar a lo largo de las más de tres horas de debate.
El incremento evidente de los cultivos de hoja de coca y de la productividad de la cocaína en el Perú y Bolivia fue apuntado con desazón de manera repetida. El secretario general de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), Allan Wagner, calificó los resultados de la pelea contra las drogas como de no muy alentadores y alertó del aumento de la producción y exportación de cocaína en nuestro país. La cifra que corrobora este peligro la redondeó James Curtis Struble, embajador de EE.UU. en el Perú: "El Perú, que representa el 30% de la producción de hoja de coca en el ámbito andino, está exportando las dos terceras partes de su producción". Huelga decir que esta exportación nada tiene que ver con el uso tradicional de la coca, sino más bien con los tentáculos del narcotráfico.
¿DE QUÉ LADO ESTÁN?
"Somos el problema, pero también podemos ser parte de la solución", señaló enfática Elsa Malpartida, de la asociación de productores de hoja de coca del Huallaga. "Venimos proponiendo desde el 2003 el empadronamiento de los campesinos con el máximo de una hectárea de coca, pero no se nos hace caso. Hoy todos somos ilegales. ¿Así, cómo controlar qué coca es legal o ilegal? Aquel que quiera ser controlado se tendrá que empadronar y quien no --que seguro serán muchos--, pues que sufra entonces la erradicación", añadió.
No tardaron en saltar las precauciones frente a esta idea. El presidente ejecutivo de Cedro, Alejandro Vassilaqui, aclaró que no debe significar una patente de corso para los productores. "No puede haber una presión del tipo 'soy empadronado, soy legal, me tienen que comprar todo'".
Con la experiencia del empadronamiento de 1978 en la cabeza, el embajador Struble también mostró su reparo: "Es un problema serio eso de dar una hectárea de terreno a gente cuya producción nunca ha sido destinada a usos tradicionales o medicinales. Después de que se empadronara en 1978, de hecho crecieron los cultivos ilegales. En todo caso, tendría que ajustarse al tamaño de la producción en el mercado legal", subrayó.
EL FACTOR OCULTO
Pero aplicar el ojo vigilante solamente a la hoja de coca es andar tuerto: mientras no se ataje y controle la libre circulación de los insumos químicos, todo esfuerzo resultará insuficiente. Vigoroso y enérgico, el presidente de la región Cusco, Carlos Cuaresma, alzó la voz para preguntar por estos insumos, que ingresan fundamentalmente por el contrabando: "¿Acaso la hoja de coca se convierte sola en droga? Podemos hablar de los ácidos y del kerosene. ¿Qué se hace para erradicarlos?".
Vassilaqui mencionó justamente al kerosene como el insumo más importante y que más preocupa, tras lo cual el especialista Carlos Tapia apostilló: "Hay que usar estrategias mucho más inteligentes y con elementos coercitivos. ¿Cómo es posible que pasen tantos camiones con kerosene por una sola carretera? ¿Qué hace la policía? Hay ahí un problema de corrupción. Si uno resuelve el tema del kerosene, el precio de la coca va a bajar".
El mismo jefe de Devida reconoció que más allá de la incautación de 585 toneladas de sustancias químicas para la fabricación de estupefacientes en el 2005, la cifra es todavía exigua para la magnitud del monstruo que se enfrenta.
Francisco Sánz Gutiérrez
Horacio Podestá

FRENTE A FRENTE
"Devida es un fracaso. No más intermediarios con recetas desde Lima"
Cuestionamos a Devida porque es un fracaso. No hay una política clara de lucha contra el narcotráfico y una entidad como Devida ha debido cumplir un rol en ello, y no lo ha hecho. Debe preocuparse con más fuerza del tema y no solo plantear desarrollos alternativos que no resultan ni regalar pelotas y camisetas. Si hay cooperación internacional, que haya trato directo con los concejos y gobiernos regionales, sin intermediarios que quieren enviarnos recetas desde la capital".
CARLOS CUARESMA

PRESIDENTE DE LA REGIÓN CUSCO
"Devida no ha fracasado. Hay 50 mil familias ahora en el sistema legal"
Respeto la opinión de Cuaresma, pero no acepto que diga que Devida ha fracasado. Hemos incorporado a 50 mil familias al sistema legal del desarrollo alternativo y ahora hay 51 mil hectáreas de café, plátano, algodón, palma aceitera, piña y otros. La estrategia de la lucha antidrogas se actualiza anualmente y en los últimos años la prioridad ha sido la margen derecha del río Apurímac. Además, estamos limitados en nuestra capacidad de acción por falta de presupuesto.
NILS ERICSSSON
PRESIDENTE EJECUTIVO DE DEVIDA

"Erradican una parcela de coca y a cambio nos dan una losa deportiva"
Señor embajador, el desarrollo alternativo en nuestras cuencas cocaleras ha fracasado, este llegaba en forma de losas deportivas que nada tiene que ver con el cotidiano vivir. ¿Si nos erradican una parcela de coca, acaso vamos a sobrevivir comiendo una cancha deportiva? Nos ponen una posta sin médicos y una escuela sin profesores. Tampoco hay mercados. El desarrollo alternativo está hecho en un escritorio y vendido en spots publicitarios, pero nada con base en el campo".
ELSA MALPARTIDA
PRODUCTORA DE HOJA DE COCA

"Los programas alternativos tienen éxito en comunidades que los acogen"
Sobre los resultados de nuestros programas de desarrollo alternativo, discrepo con la señora Malpartida. Estos se ejecutan en comunidades que se han acogido a ellos y ustedes decidieron no colaborar. Hemos inaugurado una mejora de la carretera Fernando Belaunde con una inversión estadounidense de US$27 millones, que permitirá el acceso a varias comunidades. Queremos invertir en puntos específicos. Desde el 2002 hemos equipado 101 escuelas y 12 postas.
JAMES CURTIS STRUBLE
EMBAJADOR DE ESTADOS UNIDOS

"El narcotráfico y el terrorismo son proyectos distintos, sin correlación"
Si bien es cierto tienen intereses convergentes, el narcotráfico y el terrorismo son identidades y proyectos distintos. Es un error creer que hay una correlación entre ambos, así que no tienen que ser combatidos con la misma estrategia. La lucha contra el narcotráfico es un asunto de economía, mientras que la pelea contra Sendero Luminoso no es un problema económico. Sobre la derrota de los rezagos de este movimiento terrorista soy optimista; sobre la victoria frente al narcotráfico soy muy pesimista
CARLOS TAPIA
INSTITUTO DE DD.HH. DE LA PUCP

"La correlación de Sendero con el narcotráfico es obvia y directa"
Sí hay una correlación obvia entre narcotráfico y terrorismo. No es casualidad que los dos únicos grupos que subsisten de Sendero operen en zonas cocaleras. Lo que plantea Tapia es volver a la estrategia de 1989, cuando ingresa el Ejército y se ataca a Sendero dejando de lado el narcotráfico y a los cocaleros. Pero hoy es posible acabar con los terroristas persistiendo simultáneamente en dos puntos: la lucha contra los narcos y la erradicación de la coca ilegal
FERNANDO ROSPIGLIOSI
EX MINISTRO DEL INTERIOR

OPINIONES
"Hay un contubernio entre narcos y terroristas. Estos dan seguridad y aquellos apoyo económico y logístico. Nos preocupa la facción de Abimael, que trabaja en el área política y jurídica".
PEDRO BAILÓN
MINISTRO DEL INTERIOR

"El 14% de los que prueban los derivados de la hoja de coca cae en la adicción. El consumo de drogas está en manos de cientos de microcomerciantes y afecta a todos".
ALEJANDRO VASSILAQUI
PRESIDENTE EJECUTIVO CEDRO

"Es difícil que el Estado intervenga con un criterio inteligente y eficiente en pos de objetivos en este campo. El sector privado es fundamental y evita que la burocracia trunque los fines".
JORGE SALMÓN
CONSORCIO MUNICIPAL ANTIDROGAS

"Pedimos que el Estado tenga más presencia en las zonas cocaleras, sino irá creciendo el narcotráfico. No hay apoyo en desarrollo agropecuario, producimos desamparados por el Gobierno".
ARTURO ROZAS
ALCALDE DE KOSÑIPATA

"En la cumbre Europa-América Latina relanzaremos la lucha antidrogas y veremos en qué hemos fallado. Hay un problema serio de consumo en el mundo".
ALLAN WAGNER
SECRETARIO GENERAL CAN

CORRUPCIÓN Y FALTA DE COMPROMISO DE AUTORIDADES FAVORECE AL NARCOTRÁFICO
05/03/06 FUENTE: EL COMERCIO PG: POLITICA
AUDIENCIA PÚBLICA EN EL CUSCO. Unas mil personas y destacados especialistas analizaron las implicancias y la derrota del narcotráfico y del terrorismo, como las dos peores lacras que atacan al Perú de hoy. Hubo consensos y calurosos debates.
Pobladoresdemandan presencia del Estado para vencer al narcotráfico. Sin cadenasproductivas, cultivos alternativos son condenados al fracaso
CUSCO. Por momentos, la gente se paraba de sus asientos para rechazar algunas frases de los panelistas.
Los panelistas, con los brazos estirados y levantando la voz, trataban de refutar desde la mesa ciertos argumentos equivocados y trasnochados.
El moderador, Juan Paredes Castro, editor central de política y opinión de El Comercio, tuvo que parar en el aire las navajas que llegaban del auditorio, para evitar que la cita se fuera por la ruta de la bronca, lejos de la propuesta certera y serena.
Pese a todo, con muertos y heridos, hubo ciertos consensos. El principal fue que todos luchaban contra el narcotráfico. Cuando los insultos y sospechosos murmullos se apoderaron de la platea, el director de Cedro, Alejandro Vassilaqui, se vio obligado a exigir que se pongan de pie aquellos que apoyan el tráfico de drogas. Nadie lo hizo.
Que el Estado se mantiene ausente en extensas zonas del territorio, sin brindar el apoyo estructural y financiero a los campesinos, impidiendo el desarrollo de los cultivos alternativos que se necesitan para dejar en el pasado el sembrado ilegal de la hoja de coca, fue otra de las conclusiones que se extrajeron de la cita.
Y, finalmente, que la guerra no era contra la milenaria y tradicional hoja de coca, famosa y admirada en el mundo, sino contra esas 100.000 toneladas de esa planta que no van a nuestras tazas con agua hirviendo, a la industria de los medicamentos o a los ritos del ande, para ser transformadas en droga de alta pureza.

VEINTE AÑOS DE FRACASOS
Fue el alcalde del Cusco, Carlos Valencia Miranda, frente a unas mil personas, el encargado de iniciar la audiencia pública, lanzando el primer misil de la noche contra Devida: "Para vencer al narcotráfico hay que cambiar la política de los cultivos alternativos que se aplica desde hace 20 años y que ha fracasado porque no se han creado mercados. ¡Por eso, los productos de nuestros campesinos se pudren en las carreteras!". Los aplausos removieron la sala, de cabo a rabo.
Las palabras del alcalde fueron asumidas luego por Juan Rodríguez Aquise, dirigente del alejado distrito de Koshnipata, en el Cusco: "Podemos exportar hoja de coca a decenas de países, pero Devida nos pone trabas. Se habla de los cultivos alternativos, pero nadie sabe que Koshnipata tiene el mejor arroz ecológico del Perú, que nadie nos quiere comprar".

FRENTE A LOS LEONES
Acostumbrados a que las autoridades siempre caminen con una bolsa en la cabeza, Nils Ericsson, director de Devida, dio la cara para explicar el trabajo de su organismo: "No tenemos capacidad de iniciativa frente a un enemigo poderoso y peligroso como el narcotráfico. Nuestra tarea se complica con los logros del Plan Colombia, ya que eso ocasiona el incremento de cultivos ilegales de hoja de coca en el Perú y en Bolivia".
Y por esa vieja ley de causa y efecto, que los cultivos ilegales de hoja de coca en el Perú hayan crecido y mejorado en técnicas de producción, pese a haber erradicado tenazmente unas 54.600 hectáreas desde el año 2000, es algo que el presidente de Devida tuvo que reconocer.
Pero no se baja la guardia: "Si lamentablemente el narcotráfico destruye 700 hectáreas de nuestros bosques cada 24 horas, Devida ha rehabilitado 1.683 kilómetros de carreteras y construido 82 centros de salud provinciales y 44 colegios, lo que ha servido para insertar a la legalidad 50.000 familias".
Esas palabras no fueron del agrado de Honorato Mamani Tapara, campesino del distrito Lamay, en Cusco: "Nada valen los colegios y centros de salud si no hay profesores y medicinas, las cosas deben ser integrales, señores de Devida".
No pocos limpiaron de responsabilidad a los cultivadores de hoja de coca que abastecen al narcotráfico. Uno de ellos fue Eduardo Calderón Canto, con sus sorpresivos 17 años: "El Estado se ha olvidado de la agricultura, por eso los campesinos se ven obligados a sembrar hoja de coca ilegal".

LA FATAL AUSENCIA DEL ESTADO
Los participantes coincidieron en lo siguiente: que el narcotráfico y los cultivos ilegales de la hoja de coca crecen y se desarrollan en aquellas zonas donde el Estado es un fantasma. Pero parece no haber salida: incluso ambas lacras suelen tomar vuelo con el Estado presente, por causa de la inacabable corrupción. El poder del narcotráfico se hace visible por medio del soborno y las componendas.
Todo se complica con las estrategias elaboradas desde Lima para darle luz al oscuro panorama. Generalmente se cometen errores porque no toman en cuenta la voz del campesino.
En ese sentido, el ciudadano Maximiliano Montesinos Mujica fue claro: "El Estado no existe y por eso las mafias del tráfico de drogas hacen lo que quieren. El problema de la hoja de coca y del narcotráfico es consecuencia de la corrupción de todos los gobiernos".

MADRE DE TODOS LOS DELITOS
El titular de Devida expuso dos cifras que muy poco se conocen: "Que la edad de inicio en el consumo de drogas ha bajado a 13 años y que el 80% de los delitos en el Perú tiene relación con el narcotráfico".
Que el narcotráfico lo daña todo, es lo que parece pensar Markos Rozas Velazco, empresario del Cusco: "Esa lacra no puede convivir con el turismo, porque la violencia aleja a nuestros visitantes".
El director de Cedro, Alejandro Vassilaqui, puso leña al fuego: "El 14% de la gente que prueba drogas acaba siendo adicta". No tuvo reparos en 'cuadrar' al participante Xavier Castañeda Ayala, estudiante universitario, por decir que a sus futuros hijos los iba a alimentar con hoja de coca desde el nacimiento: "A ese muchacho le recomiendo que les sirva a sus hijos maca y kiwicha".
Ocurre que en la cita hubo el siguiente debate: ¿Es la hoja de coca tan maravillosa como se dice? Las palabras de la nutricionista Marina Escobar Moscoso fueron el detonante: "la universidad de Harvard señala que es una planta rica en vitaminas, necesaria para el 75% de nuestros niños descalsificados".
El guante fue alcanzado por el presidente de Devida, Nils Ericsson: "Si fuera tan maravillosa, no habría tanta gente desnutrida en el Perú. La hoja de coca da resistencia, pero no nutre a campesinos".
Los silbidos de la platea llegaron. El jefe de Devida puso el grito en el cielo: "¡Cambien la leche de vaca por hoja de coca a un niño. Veamos lo que pasa en un mes!".

JUSTINO AYMA CCOPA
Contador y periodista
"Hay droga por obra de la corrupción. Hay que castigar con dureza a los funcionarios públicos que colaboren con el narcotráfico"
CHRISTO DENEUMOSTIER
Empresa The Coca Shop Company
"Hay hoja de coca ilegal porque hay demanda de droga en el exterior. La hoja de coca no es la solitaria culpable del problema"
ARTURO ROZAS FLORES
Alcalde del distrito de Koshnipata
"La falta de presencia del Estado hace que prosperen los cultivos ilegales de hoja de coca. Los campesinos no tienen alternativa"
JULIO QUINTANILLA LOAIZA
Abogado del Cusco
"Defenderemos la hoja de coca en todo el mundo. Incluso, acudiremos a la Comisión Interamericana de DD.HH."
VÍCTOR LIZÁRRAGA OLARTE
Docente y miembro del Sutep
"Hace falta una solución integral: educación, salud y apoyo financiero del Estado a las zonas que producen hoja de coca ilegal"
JUVENAL ZAMALLOA AGUIRRE
Estudiante universitario
"Hoja de coca legal o ilegal, el campesino no entiende de eso. Solamente sabe que hay urgencias que el Estado no arregla"
ANA CABEZAS LIMACO
Experta en hoja de coca
"Devida y el Estado deben aclarar lo que va a pasar con los cultivos alternativos una vez que se firme el TLC con EE.UU."
CÉSAR ARGÓN MORALES
Ciudadano del Cusco
"El terrorismo nace cuando hay hambre y futuro incierto. Nada se avanza si se mantiene ese terrible caldo de cultivo

NINGÚN CANDIDATO HABLA DE QUÉ HACER CON EL NARCOTRÁFICO - COMENTARIO DEL EDITOR.

POR JUAN PAREDES CASTRO
"Ni partidos ni políticos ni candidatos parecen tener interés en construir una política de Estado concertada al respecto"
Si uno quiere encontrar un garrafal vacío en cualquiera de los programas de gobierno de los candidatos presidenciales, ese está representado, sin duda, por el tema del narcotráfico.
No hay peruano medianamente informado que ignore de qué se trata. Tampoco hay autoridad pública o privada que no tenga una visión clara de su peligro y sus consecuencias. Pero la vista gorda y la inacción lo han sacado olímpicamente de la tabla de prioridades nacionales reales.
El vacío es aun más grave cuando sabemos que el narcotráfico constituye probablemente la mayor amenaza de desestabilización del sistema político, social, económico y judicial del país, y cuando constatamos que, frente a él, no hemos logrado definir hasta hoy una política de Estado, con el solo consuelo de los bandazos desarticulados que da cada Gobierno de turno y que nada tiene que ofrecernos como alternativa a futuro.
Esto lo hemos venido a corroborar de manera patética en la Mesa Redonda y en la Audiencia Pública convocadas recientemente por El Comercio en la ciudad del Cusco en busca de propuestas de salida y solución a los problemas del narcotráfico y del terrorismo, dentro de nuestra cruzada por un voto ciudadano mejor informado, y, por supuesto, mejor pensado y decidido.
De la misma manera como lo hemos hecho con otros grandes temas, como los de la educación, la economía, el empleo, la salud, la seguridad ciudadana y la pobreza crítica, hemos deseado motivar esta vez la voluntad política de quienes aspiran a gobernar a partir del 28 de julio próximo para no dejar fuera del debate electoral ambos temas, en espera de que, en verdad, los asuman.
No puede decirse que no haya interés público en abordarlos. Nuestra mesa redonda, cuyo resumen se publicó ayer en este Diario, fue riquísima en diagnóstico, ideas y propuestas, con más denominadores comunes que divergentes. Y la audiencia pública fue una demostración del reclamo tenaz por un real y efectivo acercamiento del Estado a los intereses regionales y locales.
En conclusión ambos foros no han hecho más que poner contra la pared al Estado ineficiente y en muchos de sus aspectos, indiferente y corrupto, y despertar la necesidad de una voluntad política concertada tanto para enfrentar a mediano y largo plazos el narcotráfico como para hacer lo mismo, en el corto y mediano plazos, con los rezagos del terrorismo.
Estamos ante problemas que requieren soluciones integrales. No solo policiales ni burocráticas. ¿En qué está, por ejemplo, el control de nuestro territorio y de nuestras poblaciones? Si no sabemos qué hacer en esto no vamos a saber qué hacer con el narcotráfico y el terrorismo. Devida, con Nils Ericsson a la cabeza, no hará nada mientras carezca de recursos y mientras sea una isla dentro del mismo Estado.

NECESARIA VOLUNTAD POLÍTICA EN LA LUCHA ANTIDROGAS
Las conclusiones de la Mesa Redonda y de la Audiencia Pública, organizadas por El Comercio en el Cusco, constituyen una señal de alerta que no puede ser desatendida por el Gobierno ni por los candidatos a la hora de replantear --o plantear, según el caso-- una adecuada estrategia de lucha antinarcotráfico.
Lo más grave, de acuerdo con los informes y testimonios presentados por los numerosos y reconocidos participantes, es que se confirma el aumento de los cultivos de coca ilegal y la ausencia de una política de Estado que aborde el problema de modo frontal en sus diversas aristas. Detrás de todo ello, por supuesto, está la presión permanente y corruptora del narcotráfico, lo que a su vez exige una política integral y efectiva por parte del Estado. Sin embargo, es lamentable comprobar que este se limita a acciones dispersas y no ejerce presencia real en zonas críticas, lo que genera un río revuelto del cual medran las mafias y algunos políticos. Como bien lo dijo uno de los invitados, aunque no estamos perdiendo la guerra, tampoco la estamos ganando.
Tal escenario es sumamente complejo y peligroso.
Y no solo por la connivencia de las mafias del narcotráfico con los grupúsculos terroristas, a los que utilizan como mercenarios, sino por su enorme capacidad financiera para comprar la hoja de coca e infiltrarse en todo tipo de entidades administrativas, judiciales y políticas, ante lo cual es risible la cuantía del presupuesto estatal. Según se ha informado en la Mesa Redonda, el siniestro negocio de la droga, solo en el mercado de cocaína, mueve alrededor de ¡70 mil millones de dólares!
Ante tan apabullante realidad, la respuesta del Estado no puede ser titubeante, sino firme y coherente. No puede descuidarse, de ninguna manera, la interdicción, para lo cual es indispensable la cooperación de los servicios de inteligencia con los de otros países involucrados en el problema. Tampoco puede descuidarse el control de los insumos como el kerosene.
Sin embargo, todo esto tiene que ir aparejado con un mejor diálogo y una revisión de los presupuestos para mejorar la política de cultivos alternativos e ir ganando cada vez más a los campesinos cocaleros.
Este aspecto social es muy importante y delicado. Ante todo, hay que diferenciar a aquellos cocaleros tradicionales que entienden la gravedad del problema y se esfuerzan por apoyar al Estado (según el presidente de Devida, Nils Ericsson se ha incorporado a 50 mil familias a la legalidad), de aquellos otros que actúan como cómplices del narcotráfico y rechazan cualquier iniciativa de cambio sin siquiera evaluarla. Se da la terrible constatación de que de 110 mil toneladas de hoja de coca que se produce anualmente, solo el 10% es legal.
Queda, pues, mucho por hacer y de eso deben tomar nota los políticos, tanto del Gobierno como los que están inmersos en una campaña, que no puede soslayar un tema tan crucial como la lucha antidrogas.
Como queda dicho, se precisa una estrategia que combine la represión y erradicación de las perversas mafias y sus satélites --que peligrosamente se permiten hasta amenazar la viabilidad del Estado al pretender establecer enclaves territoriales y zonas liberadas--, con la mayor y efectiva presencia del Estado en todos los rincones del país.
Y ello no solo a través de puestos policiales sino sobre todo del apoyo social, de la construcción de más vías de acceso, de escuelas con maestros, de postas con médicos y enfermeras, y también de apoyo técnico para que los cultivos alternativos sean rentables y tengan un mercado.
FUENTE: EL COMERCIO PG: OPINIÓN - EDITORIAL

 


04/03/06 FUENTE: EL COMERCIO PG: POLITICA