DEMUS
reclama el desarrollo de políticas para eliminar la violencia
contra la mujer en nuestro país.
Lucía García.
La ausencia de una política efectiva en favor de los derechos
humanos de las mujeres ha quedado reflejada en las últimas estadísticas
sobre feminicidios en el Perú. Cada mes son asesinadas unas 12
mujeres y en lo que va del año se han registrado 18 casos de
mujeres muertas y otras 8 víctimas de violencia de género,
según un informe del Estudio para la Defensa de los Derechos
de la Mujer (Demus). En la mayoría de los casos, la víctima
mantenía o había mantenido algún tipo de relación
sentimental con su agresor. Celos, infidelidad o venganza son los argumentos
a los que recurren los asesinos para justificar su delito.
Sin protección
Otro dato bastante preocupante señala que el 50% de las víctimas
había denunciado previamente a su agresor por malos tratos y
en ningún caso recibieron garantías de protección,
Ante esta situación, el Demus criticó que, a pesar de
que existen en el Perú instituciones encargadas de velar por
los derechos de las mujeres, no se llevan a cabo medidas efectivas en
esta materia.
En este sentido censuró la labor del Ministerio de la Mujer “porque
promueve la reconciliación de las maltratadas con su agresor
en beneficio de la unión familiar”, una práctica contra
la que los movimientos feministas lucharon años hasta lograr
su erradicación. Asimismo, Demus reclama el desarrollo de políticas
para eliminar la violencia contra la mujer.
Cifras
52% de las asesinadas tenía entre 16 y 35 años.
50% mantenía una relación sentimental con su agresor.
EL
50% DE ASESINATOS A MUJERES PUDO EVITARSE
En su mayoría, víctimas denunciaron maltratos de sus parejas
antes de ser asesinadas.
En el Perú, el crimen pasional contra mujeres, conocido también
como 'femicidio', se vuelve cada vez más común. Según
un informe del Estudio para la Defensa de los Derechos de la Mujer (Demus),
se han registrado 18 casos de féminas asesinadas por sus parejas
entre enero y febrero de 2006. A esto hay que sumarle ocho intentos
fallidos, lo que suma 26 agresiones.
PUDO EVITARSE. El Código Penal establece que el homicidio se
considera agravante cuando el cónyuge o conviviente lo comete.
Sin embargo, las mujeres separadas, viudas y divorciadas son las que
enfrentan, muchas veces, episodios de violencia más grave.
Cuando el agresor, al momento del delito, no tiene una relación
legal con la víctima, no se le impone la pena mínima establecida
para estos casos, que es de 15 años de cárcel, y cumple
sanciones de 3 a 5 años de prisión. Asimismo, el criterio
de la confesión sincera minimiza la pena.
La respuesta del Estado frente a este problema no es efectiva. Según
el estudio, en más del 50% de los 'femicidios' se produjo episodios
de violencia previos. Incluso, en muchos casos existieron denuncias
por violencia familiar ante alguna comisaría. Es decir, fueron
casos que pudieron haberse evitado si hubiera habido una adecuada atención.
Según Jeannette Llaja, abogada de Demus, no hay un sistema de
registro permanente que permita visualizar la muerte de las mujeres
por sus parejas. Asimismo, dijo que se debe dar una respuesta jurídica
y psicológica frente a estos actos de violencia.
Las principales razones que esgrimen las mujeres violentadas para no
denunciar al agresor son el desconocimiento de dónde acudir,
el miedo a recibir más agresión o la falta de confianza
en las instituciones. FUENTE: PERU 21 PG: CIUDAD
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