| La
defensa de Miledi Rojas pedirá que se investigue a la fiscal
por no apelar
Si
alguien es enjuiciado por engañar, dopar y violar sexualmente
a otra, desde ahora ya no tiene que preocuparse pues si no tiene antecedentes
policiales o judiciales, cuenta con un domicilio fijo y no entorpece
la investigación del caso podrá seguir caminando libremente
por la calle. Por lo menos así lo entiende el juez penal Adolfo
Farfán Calderón, quien ayer libró a Miguel Toledo,
el sobrino del jefe del Estado que violó a la joven Miledi Rojas
en el 2004, de ir a prisión tras condenarlo a solo cuatro años
de prisión condicional.
Sin embargo, dicho juez se olvidó, por lo menos no aparece en
las siete páginas de su sentencia, que Toledo sí entorpeció,
y a veces sin justificación alguna, la investigación que
se le seguía.
En el 2004, para comenzar con los ejemplos, no se presentó al
despacho de la jueza María Grados, entonces encargada del caso,
para ser interrogado por dopar y violar a la joven. Solo lo hizo cuando
la magistrada estuvo a punto de ordenar su captura.
Luego hizo esperar a la misma magistrada y a Miledi Rojas, quienes debían
dar inicio a la confrontación entre el agresor y la agraviada.
El careo se frustró en una segunda ocasión.
Ya hacia fines del 2005, el sobrino del presidente fue declarado reo
contumaz porque no asistió, en dos ocasiones consecutivas, a
la lectura de sentencia que se había programado en su contra.
La historia posterior ya es conocida: Toledo pasó a la clandestinidad
por casi cuatro meses, hasta que fue detenido el martes en el Centro
de Lima y luego liberado.
ARGUMENTO
SIN SUSTENTO
La pregunta, entonces, cae por su propio peso: ¿Por qué
el juez Adolfo Farfán Calderón dijo que "el encausado
contribuyó con la actividad probatoria"?
Cuando no lo hizo, según los ejemplos narrados anteriormente.
Peor aún, en la sentencia, redactada ayer en poco más
de cinco horas, no mencionó que Toledo se fugó y que se
burló de las autoridades judiciales.
En otro de los considerandos de la sentencia, a la que accedió
este Diario, el juez Farfán Calderón calificó a
la joven Miledi Rojas de ser una "víctima precipitadora
o propiciatoria" y la criticó por presentar "una actitud
bizarra de descuido y de falta de cuidado en cuanto a su propia integridad,
generando una situación de peligro para su propia persona".
Aunque el magistrado dijo no justificar la conducta del violador, dejó
en claro que la agraviada cometió un error al encontrarse con
un amigo y con el sobrino del jefe del Estado en un bar de Barranco
y al beber en forma desmedida, según reseña la sentencia.
Aquel día, la tarde del 10 de marzo del 2004, las tres personas
consumieron: una botella de vino blanco, una de vino tinto y luego pidieron
algunas cervezas. Eso precisamente fue lo último que recordó
Miledi hasta que se despertó en el hostal El Prado, tras ser
ultrajada sexualmente.
Se trata de un abuso que para Miledi aún continúa, según
dijo ayer durante un plantón que se realizó en Palacio
de Justicia. Ella expresó su indignación por el fallo
que favoreció a su agresor.
Por este motivo, su abogada Dora Garrido denunciará, ante la
Oficina de Control de la Magistratura (OCMA), al juez Farfán
por no evaluar adecuadamente las pruebas contra el inculpado.
También solicitará al órgano de control del Ministerio
Público que investigue a la fiscal Emperatriz Tello por no apelar
el fallo, pese a que uno de sus colegas pidió seis años
de cárcel para Toledo, el mismo que ahora camina libremente por
las calles de Lima gracias a que tiene una dirección fija y a
que no tenía antecedentes judiciales, por lo menos hasta ayer.
Sepa
más
El
juez Adolfo Farfán le aplicó al sobrino del presidente,
Miguel Toledo, el mínimo de la pena por delito contra la libertad
sexual.
El máximo, con el agravante de que la víctima fue dopada
por el agresor, es de diez años de prisión. El Ministerio
Público, como se recuerda, pidió seis años de cárcel.
Ahora el caso sera visto por un tribunal de la Corte Superior de Lima,
pero si el fiscal no apela en los próximos días, los años
de prisión quedarán fijos.
CAYÓ
EL SOBRINO DE TOLEDO ACUSADO DE VIOLACIÓN
22/02/06 FUENTE: PERU 21 PG CIUDAD
Zaida Zamudio/Pedro Alvarado
Miguel Toledo Manrique fue acusado de haber violado a Miledi Rojas Rodríguez.
La víctima pidió al Poder Judicial que se le aplicara
la máxima condena de diez años.
Caminaba confiado por una calle del Centro de Lima. A plena luz del
día y como si fuera un ciudadano común y corriente, como
si no tuviera deudas con la justicia. Así fue encontrado ayer
Miguel Leonardo Toledo Manrique, el sobrino del presidente Alejandro
Toledo, acusado de violación sexual.
El suboficial Carlos Díaz, un agente de las Águilas Negras,
que trabajaba en su día libre custodiando una agencia del Banco
de Crédito, entre los jirones Montevideo y Paruro, lo reconoció
y lo intervino a las 10:40 de la mañana.
Le pidió documentos y, tras comunicarse con su base para que
le indicaran los antecedentes del sospechoso, Díaz no dudó
en detenerlo: era el sobrino del mandatario, requisitoriado desde noviembre
del año pasado con una sentencia pendiente por haber ultrajado
sexualmente a Miledi Rojas Rodríguez, de 24 años. Toledo
Manrique había cambiado su corte de pelo y tenía algunos
kilos de más.
Mientras se coordinaba el lugar donde debería ser trasladado,
Toledo aguardaba nervioso. Llamaba, recuerda un testigo, insistentemente
por su celular a sus parientes y amigos. Tal vez intentaba que sus influyentes
'conocidos' lograran liberarlo del tremendo problema en el que se encontraba,
el cual -probablemente- terminará con su internamiento en algún
penal de Lima.
Según el pedido de la Fiscalía, Toledo debería
ser sentenciado a seis años de prisión y al pago de una
reparación civil de ocho mil soles, por haber drogado y abusado
de Rojas en marzo de 2004, en el hotel El Prado, de San Borja. Un amigo
suyo la había captado con la falsa promesa de darle trabajo.
Como era de esperarse, la detención del sobrino del primer mandatario
puso nerviosa a la Policía. Las órdenes llovieron de todos
lados. Aún estaba fresca la desafortunada reacción, en
agosto del año pasado, del presidente Toledo, quien dijo que
el Poder Judicial debería ocuparse de casos importantes y dejar
los casos "chauchilla", refiriéndose a los procesos
que involucraban a su entorno familiar.
¡VIOLADOR! Miguel Toledo (36) fue trasladado a la comisaría
de Cotabambas y, luego, a la División de Requisitorias de la
PNP -situada entre las avenidas Paseo de la República y Canadá-.
De allí, a las 2:15 p.m., fue llevado al Segundo Juzgado de Procesos
en Reserva, a cargo de la magistrada Irma Simeón, cuyas oficinas
se encuentran en el local del Poder Judicial de la avenida Abancay (al
costado de la Fiscalía). Durante su traslado, la gente le gritaba
"¡Violador!" e incluso se abalanzó contra la
camioneta policial, tipo combi. Policías vestidos de civil y
con chalecos antibalas custodiaron al detenido.
En todo momento, Toledo trató de evitar que su rostro fuera fotografiado
y registrado por las cámaras de televisión. No se sabe
si fue por vergüenza o por orgullo, pero todo el tiempo mantuvo
la cabeza baja, protegiéndose con una gorra crema.
JUSTICIA. La reacción de Miledi Rojas, al conocer la detención,
fue inmediata, pese a que su estado psicológico ha empeorado
a causa del trauma que le produjo la violación. La joven ofreció,
junto con su abogada, Dora Garrido, del Movimiento Manuela Ramos, una
conferencia de prensa.
Primero agradeció a Dios por la captura de su agresor y, aunque
dijo que no se sentía feliz por ello, aseguró que estaba
más tranquila. "Han sido casi dos años de constante
lucha y sufrimiento. Ahora solo espero que lo castiguen con la pena
máxima (10 años)", señaló con la voz
entrecortada.
A la vez que recordó el grave daño que le ha causado a
ella y a su familia, denunció que nuevamente ha recibido amenazas
de muerte y que también habían atentado contra sus seres
queridos. "A mi hermano lo balearon; a mí me han estado
siguiendo. Hace seis días, por escaparme de un carro con lunas
polarizadas, terminé con varias heridas", reveló.
Dora Garrido exigió mano dura a las autoridades y que apliquen
-como debe ser-, "con independencia y objetividad", la máxima
sanción para que casos como estos no se repitan. Al cierre de
esta edición, Toledo permanecía en la carceleta del Poder
Judicial a la espera de la lectura de su sentencia. Todo parece indicar
que no se salvará de la cárcel.
INVESTIGARÁN
A JUEZ DEL CASO TOLEDO
23/02/06 FUENTE: LA REPUBLICA PG: SOCIEDAD
SOSPECHAS
RAZONABLES • Magistrado revisó y estudió el expediente,
y además preparó y dictó sentencia en apenas ocho
horas.
• Es inusual que se dicte fallo en reserva a la medianoche.
• En el veredicto, juez Adolfo Farfán justifica acción
de Miguel Toledo y critica a la víctima.
Por: César Romero y David Gavidia.
A
pedido de la defensa de Miledy Rojas y ante la indignación ciudadana,
los órganos de control del Poder Judicial investigarán
la forma y circunstancias en que el juez titular del primer juzgado
de reserva Adolfo Farfán Calderón dictó una sentencia
benigna al sobrino del presidente, Miguel Toledo.
En principio, llamó la atención de la Oficina de Control
de la Magistratura el interés que el juez Farfán puso
en este caso, pues sería la primera vez que se queda en su despacho
hasta la medianoche para dictar sentencia. Lo usual es que un detenido
duerma en la carceleta y se le sentencie al día siguiente.
Más aun cuando Farfán no era el juez del caso. La violación
a Miledy se investigó en el 36º juzgado. Luego que Toledo
no se presentó a escuchar la sentencia, el expediente pasó
al 2º Juzgado de Reserva, de la jueza Irma Simeón Velasco.
Pero Irma Simeón está de vacaciones en febrero y, en su
ausencia, interviene Farfán. Esto supone que Farfán recién
accedió al expediente ayer a las 2:30 de la tarde, cuando la
policía llevó a Toledo a los Juzgados de Reserva, en la
avenida Abancay.
Justificación de Toledo
Desde esa hora, hasta que dictó sentencia a las 10:30 de la noche,
el juez estudió el caso, preparó y dictó la sentencia.
En su fallo, Farfán justifica la acción de Miguel para
imponerle una pena mínima.
Por ejemplo, indica que Miledy propició el delito al tomar cuatro
botellas de vino, más cerveza, con Miguel. Ella fue una víctima
propiciatoria al tener "una actitud bizarra de descuido y falta
de autocuidado", dice el juez.
Agrega que en las pruebas toxicológicas, Miledy presentó
embriaguez superficial (uno punto uno gramos de alcohol por litro de
sangre), aunque también tenía restos de benzodiazepinas.
El juez subraya que es la primera vez que Toledo comete delito, que
admitió que tuvo relaciones sexuales con la víctima, aunque
sin admitir violación, y siempre se presentó a las audiencias,
faltando solo a la lectura de sentencia en el 36º Juzgado.
En tanto, si el veredicto es apelado en las próximas horas, será
revisado por una Sala Superior que podría revocarlo o confirmarlo.
La defensa de Miledy también anunció que recurrirá
a la Corte Interamericana de Derechos Humanos si se confirma la condena
de cuatro años de prisión condicional.
Defensoría se solidariza con Miledy Rojas
Por la tarde y antes de que Miledy Rojas fuera llevada a una clínica
local para ser atendida por una lesión en el tobillo, la Defensora
del Pueblo, Beatriz Merino, le envió una carta para expresarle
su solidaridad.
"Lamentablemente la violencia sexual es una vulneración
a los derechos humanos que afecta la vida, dignidad, libertad e integridad
de miles de mujeres en nuestro país. Es por ello que, desde siempre,
a lo largo de mi vida personal y profesional, he asumido un firme compromiso
contra esta indignante forma de violencia", señaló.
Merino indicó que desde la Defensoría y en el marco de
las funciones y competencias que le han sido atribuidas se adoptarán
las medidas pertinentes a fin de evaluar la existencia de irregularidades
cometidas en el desarrollo del proceso judicial.
Precisiones
PROTESTARON. Ayer en horas de la tarde un grupo de manifestantes realizó
un plantón en la explanada del Palacio de Justicia, en protesta
por la sentencia contra Miguel Toledo.
SE PONEN FUERTES. Allí, decenas de jóvenes exigieron la
investigación del proceso judicial para comprobar irregularidades
durante el proceso.
APELARÁN. El Movimiento Manuela Ramos se encuentra dedicado a
la apelación de la reparación civil, que suma 8 mil nuevos
soles.
ANTE LA CIDH. "La pena mínima en estos casos es de 5 años
y la máxima de 10. Aquí no hay independencia del magistrado
ni del Poder Judicial… Recurriremos ante la Corte Interamericana",
dijo la abogada Dora Garrido.
VIOLADOR
CON IMPUNIDAD
23/02/06 FUENTE: PERU 21 PG: OPINIÓN DEL DIRECTOR
AUGUSTO ALVAREZ RODRICH
Crece la justificada indignación ciudadana.
Toda violación constituye un acto despreciable que debe ser condenado
con la sanción más drástica establecida por la
ley con el fin de castigar al violador y proyectar una señal
inequívoca sobre la condena de la sociedad a este delito.
La violación que cometió Miguel Toledo a Miledi Rojas,
sin embargo, tiene características particulares que la vuelven
mucho más grave pues en este hecho confluyeron el ultraje a una
mujer y su perpetración con premeditación, utilizando
para ello el poder que le confería al delincuente su parentesco
con el Presidente de la República, para ofrecerle un puesto de
trabajo a una víctima que, además, previamente fue dopada.
Todos estos agravantes han sido reconocidos por la autoridad judicial.
Por ese motivo, la violación cometida por Miguel Toledo debía
recibir una pena ejemplar que transmitiera la repulsa profunda que algo
así puede producir en el ciudadano común y corriente.
No obstante, el juez Adolfo Farfán -encargado del Segundo Juzgado
de Procesos en Reserva- optó por aplicar una pena de solo cuatro
años, suspendida condicionalmente por tres años, y el
pago de una reparación civil de ocho mil soles, con lo cual Miguel
Toledo quedó libre para hacer lo que le venga en gana, incluida
la posibilidad de seguir violando mujeres.
Peor aun, el fiscal del caso -cuya misión es defender los intereses
de la víctima- no apeló una sentencia como esta que, a
todas luces, constituye prevaricato pues la pena mínima para
estos delitos es de cinco años y la máxima de diez.
¿Qué mensaje está proyectando una situación
como esta que, lamentablemente, no se puede decir que sea insólita
pues así es como funciona la justicia en el Perú?La señal
es inconfundible: en el Perú, la vinculación con el poder
es una garantía para gozar de impunidad ante delitos tan obvios
que han sido, incluso, reconocidos por el propio juez.
¿Necesita el presidente de la Corte Suprema más señales
de que la institución que lidera está podrida y que, por
tanto, debe ser reformada desde la raíz? La ciudadanía
tiene razón de estar profundamente indignada.
MILEDY
ROJAS: “HE SIDO AMENAZADA Y TEMO POR MI VIDA” 23/02/06 FUENTE: LA REPUBLICA
PG: SOCIEDAD
La joven, de 24 años, revela su indignación por la sentencia
que favorece a Miguel Toledo.
David Gavidia.
Para ella no hay paz. La rabia y la indignación se muestran en
las expresiones de su rostro. Se siente burlada por la ley. Miledy Rojas
Rodríguez continúa en su pesadilla, la misma que comenzó
hace dos años, cuando fue ultrajada por Miguel Toledo, sobrino
del Presidente de la República.
–¿Cuánta indignación sientes al saber que Miguel
Toledo seguirá libre en las calles?
–Es lamentable que una persona esté libre por ser familiar del
Presidente de la República. No cabe en mi cabeza que siga como
si nada, que lo hayan premiado pese a que uno sigue luchando por conseguir
justicia. Esta pelea no es solo por mi persona, sino por todas las mujeres
que han sido violadas. Ellos se han burlado de mí y no tengo
palabras. Ahora solo pienso ir a otras instancias como la Corte Interamericana
de Derechos Humanos. ¡Solo en nuestro país ocurre que alguien
que abusó de una mujer salga libre!
–Has sido amenazada. ¿Tienes protección?
–No tengo protección. Estos dos años han sido una pesadilla
en mi vida, estuve con tratamiento psicológico y psiquiátrico.
Pensé que el martes acabaría todo. Pero no fue así,
todo continúa.
–¿No temes por tu vida?
–Como mujer siempre suelo tener miedo, pero no lo voy a demostrar. Voy
a seguir luchando. Él tiene que ser sentenciado y tiene que pagar.
Todo este tiempo he sido amenazada y han tratado de amedrentarme, pero
no lo han logrado, ya que lo que estoy pidiendo es algo justo. Estoy
nerviosa y triste. Pero eso no me va a detener en esta batalla.
–¿Qué le dirías a Toledo?
–Que no encubra a un delincuente. Puede ser su familiar, pero él
solo se debe dedicar a gobernar. Falta poco para que acabe su régimen
y tiene que hacerlo bien. No debe pensar en aplastar a otros para que
él sobresalga. Solo le recuerdo que es uno el que hace el cargo,
y no al revés.
–¿Hasta dónde pretendes llegar, Miledy?
–Hasta las máximas instancias. Estoy sacando fuerzas porque no
soy la única que sufre, si no todas las mujeres. Si este caso
ha sido notorio y no ha sido atendido como se debe, ¿cómo
serán los demás?
Óscar Castilla C.
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