| FUERON
NOMBRADAS AYER
Tienen vínculos con el fujimorismo y violaciones a los derechos
humanos.
El Instituto Nacional Penitenciario tiene nuevas cabezas. Mediante resolución
suprema, el Ministerio de Justicia oficializó ayer la designación
de Pedro Salas Ugarte y César Coquis Coz como presidente y vicepresidente
de esta institución.
Sin embargo, las vinculaciones de las nuevas autoridades con la dictadura
y con supuestas violaciones a los derechos humanos resultan más
que preocupantes.
Pasado oscuro
Salas Ugarte, el nuevo presidente del INPE, formó parte en 1992,
poco después del golpe de Fujimori y Montesinos, de la Comisión
Reorganizadora del INPE, legitimando la autoridad del gobierno de facto.
Por su parte César Coquis Coz, el flamante nuevo ‘segundo’del
INPE, estuvo involucrado en supuestas torturas a campesinos en la zona
de San Ignacio, provincia de Cajamarca. Debemos suponer que en el Poder
Ejecutivo alguien no tiene memoria.
“Querían gente nueva”
El ex presidente del INPE, Wilfredo Pedraza, señaló que
renunció al cargo porque entendió que el ministro de Justicia,
Alejandro Tudela, quería poner en su cargo a alguien de su entera
confianza. “El INPE tiene que ser dirigido por gente de probada honestidad
y con experiencia en la función pública”, afirmó.
|