VENTA DE ARMAS SIGUE EN EL OJO DEL HURACÁN

Transacción fue por US$ 3.5 millones. Se embarcaron fusiles y hasta raciones de combate.
Según La Tercera, ex asesor de Pinochet viajó a Quito para borrar rastros de operación.
Pese a que Chile habría hecho todo lo posible para negar y borrar las huellas de la ilegal venta de armas a Ecuador en pleno conflicto del Cenepa, en 1995, cada día salen a la luz nuevos indicios que no dejan dudas de esta transacción. Según el diario La Tercera de Santiago se vendieron municiones, fusiles, visores nocturnos y hasta raciones de combate por 3.5 millones de dólares. Además, señala que Oscar Aitken, ex asesor financiero del otrora dictador chileno Augusto Pinochet, viajó a Quito para ocultar los rastros de la prohibida operación.
Históricamente, Chile ha señalado que lo sucedido el 31 de enero de 1995 fue el tardío despacho de unas municiones vendidas al Ecuador en setiembre de 1994, cuando no había estallado ningún conflicto con el Perú.

Santiago no podía vender armas a Quito porque era uno de los cuatro países garantes del Protocolo de Río de Janeiro de 1942, junto a Estados Unidos, Argentina y Brasil.

Según el matutino, mientras en Chile el Gobierno insiste hasta hoy en que solo se vendieron municiones, en Ecuador existen documentos y testimonios que desmienten tal versión.

MILLONARIA VENTA. De acuerdo con las investigaciones judiciales, la venta al Ecuador no fue por 1.9 millones de dólares, como lo han indicado autoridades chilenas, sino por casi el doble (3.5 millones de dólares)

Asimismo, el desorden detectado en los recursos de la Fábrica de Maestranzas (Famae) de Chile ha provocado que la Policía centre sus sospechas en esa empresa e indague si, aparte de lo vendido a Ecuador, existió una transacción incluso mayor a ese país u otros a través de Famae Limited.

Respecto al embarque de las armas, el coronel retirado Ernesto Checa, quien era agregado aéreo de Ecuador en Santiago el verano de 1995, contó que el despacho se hizo en dos aviones Hércules, con capacidad de 18 toneladas cada uno. "Estábamos esperando el embarque por días. Sabíamos que era para embarcar material... justamente por el conflicto. No era mi función revisar la carga, pero a simple vista se veía y leía que eran fusiles y municiones. No recuerdo el detalle, pero sí puedo decir que los aviones se fueron con su máxima capacidad", recordó.

BORRANDO LOS RASTROS. La Tercera señala que el entonces asesor externo de Famae, Oscar Aitken, y el subdirector de la empresa militar, Claudio Rubio, fueron los responsables de una sigilosa operación destinada a corregir un "error administrativo" en el pago de las armas, realizado a través de una transferencia directa del Ejército ecuatoriano a la mencionada fábrica.

Ambos viajaron a Quito el 10 de febrero de 1995. Su misión era eliminar cualquier rastro del pago a la cuenta de Famae y desviar el dinero a una cuenta de Famae Limited (filial de la fábrica para operar en el extranjero) en el Banco de Chile de Nueva York.

Según uno de los asistentes a la reunión, Aitken y Rubio vieron lo relativo al pago por la venta de los pertrechos militares embarcados en secreto hacía pocos días desde Santiago y expresaron su inquietud porque los fusiles tenían el sello de Famae y en caso de llegar a manos peruanas, delatarían la secreta operación.



 

16/01/05 FUENTE: PERU 21 PG POLITICA