Campaña
sembrando conciencia busca frenar alarmantes cifras sobre consumo temprano
de estupefacientes.
Capacitan también a padres de familia y maestros en temas de
prevención
“El próximo año haremos crecer nuestra
red de prevención y ya no serán veinte, sino cientos los
colegios que se integrarán a este programa.”
Arturo Woodman
Presidente de la alianza para un perú sin drogas
JUAN SÁNCHEZ ORTIGA
La prevención resulta ser el arma de lucha contra las drogas
más eficaz para los jóvenes de hoy. Una muestra de ello
fue la participación de 7 mil 200 alumnos de veinte colegios
de Lima y el Callao en la campaña Sembrando conciencia, desarrollada
por la fundación Alianza para un Perú sin drogas.
El martes 13, en el colegio Peruano–Británico, se desarrolló
la clausura de dicha cruzada, en la que los jóvenes fueron los
invitados especiales.
La razón de este énfasis en el trabajo con escolares es
simple: existen alarmantes estadísticas respecto al consumo temprano
de drogas entre adolescentes a partir de los 12 años. Además,
cifras de la Organización de las Naciones Unidas arrojan que
del total de la droga que se consume el mundo, el 32 por ciento se produce
en el Perú.
Padres y maestros
También participaron en la jornada 200 padres de familia y profesores
del nivel primario (sexto grado) y secundario (primero y segundo años).
Todos ellos siguieron un programa de capacitación durante un
mes –guiados por personal de la Alianza para un Perú sin drogas–
y se convirtieron en agentes preventivos, cuya tarea principal es desarrollar
con alumnos e hijos talleres dinámicos en los que se difundirá
información acerca de lo nocivo que resulta el consumo de drogas.
Mediante monólogos, sociodramas, afiches, spots publicitarios
y carteles, los alumnos de los colegios que participan de la cruzada
expresaron su rechazo contundente a la droga. El programa estuvo capitaneado
por Brunilla Rubini, quien elaboró un plan estratégico
con la finalidad de alcanzar los objetivos planteados en enero, mes
en que se inició la acción.
“Los resultados obtenidos son satisfactorios, nunca pensamos que los
jóvenes asimilaran tan rápido nuestros mensajes; estoy
convencido de que éste es el primer paso para involucrar a todos
en una problemática que ataca a nuestra juventud”, afirma Arturo
Woodman, presidente de la Alianza para un Perú sin drogas.
“El próximo año haremos crecer nuestra red de prevención
–añade Woodman con optimismo–, y ya no serán veinte, sino
cientos los colegios que se integrarán a este programa.”
El gobierno de Inglaterra, representado por el embajador británico
en el Perú, Richard Ralph, fue aliado vital para convertir en
exitosa la campaña. Su delegación diplomática brindó
el respaldo financiero e invirtió 20 mil dólares en apoyar
los gastos operativos de la cruzada.
“Mi país está decidido a apoyar campañas tan exitosas
como ésta; eso lo palpamos luego de la masiva concurrencia al
programa. A nosotros, más que a nadie, nos interesa trabajar
en este tema pues la droga llega también a Inglaterra y no queremos
eso para nuestros jóvenes –expresó el diplomático–.
Seguiremos en este camino de estudiar proyectos de desarrollo.”
Participaron en la cruzada alumnos de los colegios San José de
Monterrico, Santa Úrsula, Peruano–Británico, San Ignacio
de Recalde, María Reina, Santa María, José Abelardo
Quiñones, Pedro Ruiz Gallo, Alexander Von Humboldt, San Antonio
de Padua, Liceo Naval Montero, Santa Teresita, Pío XII, Green
Gables, Liceo Naval Santa Teresita, Ramón Castilla, República
de Venezuela, General Prado, Cazorla y César Vallejo.
El peor enemigo
Como parte de su labor de concienciar a niños y jóvenes
sobre los perjuicios del consumo de drogas, y sensibilizar a padres
de familia sobre la importancia de mantener una comunicación
abierta y oportuna, la Alianza para un Perú sin drogas lanzó
una nueva campaña publicitaria en los principales medios de comunicación.
Estaciones de radio, canales de televisión y operadores de cine
se comprometieron a la elaboración y difusión de los spots
que forman parte de esta iniciativa: “Hace 10 años”, “Familia”,
“Puedes” y “Novios”.
Los cuatro productos de comunicación fueron trabajados sobre
la base de un mismo mensaje: “La coca es tu peor enemigo porque se presenta
como un amigo”.
“Gracias a la calidad de los mensajes y a la posibilidad que nos ofrecen
los medios de comunicación para potenciar su difusión,
lograremos que nuestras audiencias claves, es decir niños, jóvenes
y padres de familia, desarrollen mecanismos de defensa frente a las
tentaciones del consumo de las drogas”, enfatizó Woodman.
32% de la cocaína que se consume en el mundo es producida en
el Perú, según cálculos de la ONU.
90%
de la hoja de coca producida en el país termina en actividades
vinculadas con el narcotráfico.
26% de los peruanos entre 12 y 64 años recibieron al menos un
ofrecimiento para consumir marihuana; el 15% para pasta básica
de cocaína; y el 10% para clorhidrato de cocaína.
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