PERUANOS EN IRAK INCOMUNICADOS

El 70% de vigilantes privados que labora en Zona Verde de Bagdad es peruano.
De los casi mil vigilantes privados que custodian el centro de Bagdad, en Irak, el 70% es peruano. Nuestros compatriotas se encargan de custodiar las sedes de las embajadas extranjeras y del Gobierno iraquí y de hacer cumplir el reglamento de seguridad en la denominada Zona Verde.
Los guardias latinos, según un cable de la agencia AFP, están incomunicados, pues tienen prohibido salir del área fortificada y no tienen acceso a un teléfono para contactarse con sus familiares. En el contrato laboral suscrito por estos peruanos -al cual accedió Perú.21- se precisa que si un individuo sufre un ataque fuera de su lugar de trabajo, el seguro de vida no cubrirá nada.

La situación es alarmante, pues no se descarta que muchos intenten comunicarse con sus parientes.

AFP indica que desde comienzos de noviembre se ha registrado un cambio en Bagdad. Los ex soldados gurkas de Nepal -de la compañía inglesa Global Security- han sido reemplazados por guardias latinos contratados por la empresa estadounidense Triple Canopy, a través de subsidiarias establecidas en sus países de origen.

La mayor parte de la fuerza de seguridad en la Zona Verde -diez kilómetros cuadrados- está formada por peruanos. Hay unos 250 chilenos, y el resto es de Honduras y Nicaragua.

"Nos han llamado mercenarios, vendidos, de todo. estamos aquí porque nos pagan bien", señaló Ernesto, un ex militar peruano que combatió contra Sendero Luminoso y que ahora defiende los intereses norteamericanos en Irak.
ALERTA. El cable detalla que los guardias usan chalecos antibalas con placas de cerámica y que cargan fusiles M-4, iguales a los que llevan los soldados estadounidenses.

Pese a que la Zona Roja de Irak es la más peligrosa, en la Zona Verde no faltan los ataques. Cada cierto tiempo, los opositores al régimen les disparan con morteros. Sin embargo, la agencia noticiosa informa que la mayoría de los bombardeos -lanzados a distancia- cae en zonas descampadas y que son raros los casos de heridos y muertos.

"Cuando se oye el silbido característico de un tiro de mortero, siempre hay parapetos con sacos de arena o refugios especiales de hormigón armado donde protegerse", destaca el cable.

"Sabía que correría riesgo viniendo aquí, pero el que no arriesga no gana", dice José, un veterano de la Fuerza Aérea Peruana (FAP) que en nuestro país no ganaba lo suficiente para vivir, a pesar de que tenía dos trabajos.

Los peruanos y otros latinos forman el tercer cordón de seguridad en el centro de la capital iraquí. Su tarea es revisar a los visitantes y verificar sus documentos para evitar que ingresen armas o explosivos. También hacen ese trabajo en la entrada de varios recintos amurallados de la Zona Verde.


17/11/05 FUENTE: PERU 21 PG CIUDAD