UNA CIUDAD QUE NO DA SEÑALES DE CULTURA VIAL

Concejos colocan letreros de tránsito sin reparar en criterios técnicos

Una gran interrogante es para cualquier conductor la señal colocada en la cuadra veintiséis de la calle Sinchi Roca, en Lince. "Pare" es la orden y, si se obedece, el vehículo se detendrá a la mitad de una vía de doble sentido. ¿Por qué razón? Hace un año que muchos intentan saber qué hace allí.
Totalmente al revés sucede en la cuadra 14 de la calle Ramón Castilla, en Magdalena. Allí la ausencia de señales complica el tránsito. Hasta dicha cuadra los vehículos van en doble sentido, pero al llegar a la intersección de la vía y pasar a la cuadra quince, el tránsito se convierte en un solo sentido. El conductor que va por el carril derecho no tiene forma de saberlo hasta que se ve envuelto en el problema. Experiencias como estas le ocurren diariamente a cientos de choferes en Lima, donde las aún insuficientes señales de tránsito colocadas suelen ser vistas más como elementos decorativos que reguladores.
Una señal de tránsito informa, regula o prohíbe. Promueve una cultura de tránsito para conservar el orden y la convivencia entre peatones y vehículos. Su colocación no es antojadiza, debe responder a un estudio técnico. Sin embargo, pocas municipalidades toman en cuenta el Manual para el Control de Tránsito en Calles y Carreteras, vigente desde el 2000. Ese documento, elaborado por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), contempla la señalización vertical, a través de paneles, y horizontal, a través de marcas en el pavimento. El tamaño, el color y la frecuencia de la ubicación de la señal también está reglamentada.
ERRORES Y AUSENCIAS
Para Gustavo López, director general del Touring y Automóvil Club del Perú, la colocación de señales de "Pare" a mitad de calle es uno de los errores más comunes de la señalización de Lima. Estas deben estar ubicadas a una distancia no menor de dos metros de la vía interceptada.
Además, si se construye rompemuelles, es necesario que se pinten y se coloquen paneles que adviertan a los conductores de su existencia, unos metros antes. Sin embargo, solo San Isidro parece conocer las reglas.
En La Victoria, la señalización está descuidada. En la avenida México, una de las vías de mayor congestión del distrito, hace mucho tiempo que no se da mantenimiento a los paneles. El polvo y el hollín prácticamente imposibilitan ver la señal y los escolares del colegio Pedro Labarthe cruzan la pista sin medir el peligro.
Entre tanto, en Magdalena se acaba de concluir con la colocación de la señalización de las calles y avenidas donde se ubican los 65 colegios del distrito. Por ejemplo, se ha colocado señales de "Ceda el paso" y pintado las marcas en el pavimento correspondiente a la línea de parada y cruce de peatones. En Miraflores, el 80% de sus vías está señalizado y se destinan 220.000 soles anuales para su mantenimiento.
Rodolfo Guija, presidente del Instituto Peruano de Tránsito y Transporte, sostiene que Lima es una ciudad con más señales prohibitivas que de información, es decir, que guíen a un conductor hacia un destino. "Si los limeños padecen para llegar hasta un lugar, imagínese un turista que desconoce la ciudad", comenta.
Le consultamos a la Dirección de Transporte Urbano de Lima los proyectos de señalización que realiza, pero no obtuvimos respuesta.


Fabiola Torres López

06/11/05 FUENTE: EL COMERCIO PG LIMA