BÚSQUEDAS Y RESCATES EN EMERGENCIAS SE ATIENDEN CON SERIAS LIMITACIONES

En el mundo, el Perú acredita un nivel básico de intervención en búsqueda y rescate. Bomberos y policías tienen los equipos más precarios, pero acuden en todos los casos.
Respondieron al primer llamado, pero más que equipos de búsqueda y rescate, solo pudieron llevar toda su voluntad al lugar de la emergencia. Si hubiera bastado con ello, los bomberos y la policía tendrían otra historia que contar.
Sin embargo, aunque hicieron lo que pudieron, nada fue más terrible que sacar dos días después a 27 personas muertas de las aguas del río Mantaro. Lo hubieran hecho antes si una grúa telescópica llegaba en el momento oportuno. Los socorristas tuvieron que pedir prestado el equipo a una empresa privada.
El sábado 15 de octubre un ómnibus cayó al río Mantaro, de la carretera que va a Huancavelica, y permaneció sumergido con su carga humana por 72 horas. En todo ese tiempo, la impotencia envolvió a los socorristas y a los familiares de las víctimas.
En medio de la tragedia, la pregunta salió a flote: ¿Hasta qué punto están los peruanos en capacidad de responder a una emergencia? Dentro del Sistema Nacional de Búsqueda y Rescate, conformado principalmente por los bomberos, la policía y las Fuerzas Armadas, están divididas las responsabilidades y el ámbito de acción, pero esta tarea demanda recursos humanos y materiales especializados.
"No es lo mismo atender un accidente de tránsito o un incendio urbano que rescatar a personas de estructuras colapsadas tras un terremoto. Si bien las primeras emergencias se atienden a diario, aun cuando nuestras instituciones tienen evidentes carencias, la necesidad de intervención más compleja nos pondría en graves problemas", sostiene Carlos Castro, especialista en búsqueda y rescate y miembro del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci).
Bomberos y policías: SOS
En tierra, los bomberos y la policía tienen la responsabilidad de buscar y rescatar. Su capacidad de respuesta está en el nivel liviano, es decir, básico, tomando en cuenta los estándares internacionales.
Los bomberos, pese a ello, están presentes en casi todas las situaciones que ameritan especialidades de rescate: En estructuras incendiadas o colapsadas, en escape de materiales peligrosos, rescate en alturas y hasta en el agua. Son 8.500 hombres y mujeres voluntarios que atienden más de 100.000 emergencias anuales, pero solo el 40% de la institución puede recibir capacitación permanente y lograr una especialización.
En recursos materiales, los bomberos tienen graves problemas. Les hace falta trajes de protección personal (cascos, botas y casacas), vehículos -cisterna y necesitan renovar 300 unidades móviles.
Entonces, ¿cómo se capacita y equipa a las unidades especializadas de búsqueda y rescate? "Hacemos lo que podemos. Los 33 millones de soles de presupuesto se van más en mantener y reparar, en lugar de adquirir equipos. Vivimos de donaciones", dice el comandante Carlos Córdova, jefe del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú.
En la policía, las cosas no son diferentes. La última compra masiva de equipos para las direcciones que intervienen en búsqueda y rescate se hizo hace veinte años. En los últimos tiempos solo han recibido donaciones, pero de ahí no hay más. No tienen ni siquiera máquinas excavadoras para atender situaciones que podrían considerarse de rutina.
Emergencias en el mar
En el ámbito marítimo, se han dado pasos importantes para tener una mejor respuesta en búsqueda y rescate. La Dirección General de Capitanías y Guardacostas (Dicapi) de la Marina de Guerra, tiene a su cargo esta tarea.
Posee un complemento fundamental: el sistema satelital internacional Cospas-Sarsat, constituido por una constelación de satélites y una red de estaciones terrenas que proporcionan alerta de socorro e información para localizar los siniestros. Ello en beneficio de los usuarios marítimos, de aeronáutica y de tierra que se encuentren en peligro, y que han comunicado sus señales de alarma mediante radiobalizas de localización de siniestros.
Las dificultades en el mar son los casos de aquellas embarcaciones marítimas que salen más allá de las 15 millas y no poseen radiobaliza. Cuando tienen una emergencia, es difícil que los guardacostas puedan ubicarlas.
La Dicapi tiene una red de estaciones costeras operadas por las 18 capitanías de guardacostas ubicadas en el ámbito marítimo, fluvial y lacustre. Su misión es localizar en el menor tiempo posible una llamada de socorro para disponer las operaciones de búsqueda y rescate. Están ubicadas en Paita, Callao y Mollendo.
Para intervenir, los guardacostas cuentan con seis patrulleras marítimas. Fuera de las 80 millas, utilizan fragatas misileras. Asimismo, utilizan unidades aéreas, ya que cuentan con dos aviones Fokker F-27 y un Twin Otter.
La respuesta aérea
La Fuerza Aérea interviene en dos casos específicos: Desastres naturales o emergencias nacionales que involucren accidentes aéreos y amenazas internas, como casos de terrorismo.
También está integrada al sistema Cospas-Sarsat y lidera el accionar de las Fuerzas Armadas a través del denominado SAR (Búsqueda, Salvamento y Rescate en inglés) que tiene como misión buscar, ubicar y proporcionar ayuda a los ocupantes de las aeronaves que se encuentren en peligro o perdidas en el territorio nacional.
Tiene centros de búsqueda y rescate en Piura, Callao, Arequipa, Pucallpa e Iquitos, donde se reúnen especialistas (guías de montaña y selva, buzos, médicos, etc.) convenientemente equipados y en alerta permanente
Punto de vista: Identificar las capacidades
Nuestro país necesita identificar con seriedad cuáles son sus capacidades para responder ante un desastre de gran magnitud, con la finalidad de conocer lo que requiere fortalecer y lo que necesita implementar.
La búsqueda y rescate es la primera prioridad en la respuesta ante un desastre y dentro de todo el esquema de emergencias. En la actualidad existen estándares internacionales que permiten una acreditación e identificación de las organizaciones de primera respuesta de un país, sus especialidades, recursos humanos y materiales.
El Perú es consciente de sus limitaciones económicas, pero si quiere invertir en la búsqueda y rescate tiene que identificar bien lo que necesita. Desde el 2001, participa en el Grupo Consultivo Internacional de Operaciones de Búsqueda y Rescate, conocido como Insarag por sus siglas en inglés. Se trata de una secretaría de las Naciones Unidades que brinda asesoramiento permanente a los países que la componen. Este grupo consultor ha elaborado un manual que permite impulsar y fortalecer las capacidades de respuesta en la búsqueda y rescate.
Esto no está permitiendo estandarizar el conocimiento de recursos humanos e identificar los materiales que se requiere. Con ello, esperamos avanzar en el futuro y lograr un equipo especializado y multidisciplinario.
Carlos Castro
Especialista en búsqueda y rescate

LO BÁSICO PARA UNA OPERACIÓN
· Los miembros de un equipo de búsqueda y rescate urbano deben llevar cursos básicos de primeros auxilios, de nudos, cuerdas y anclajes, así como de rescate en estructuras colapsadas del nivel básico.
· Deben contar como mínimo con cinceles de acero, mandarrias, baldes para escombros, patas de cabra, arcos de servicio pesado, tijeras cortametal, serruchos, herramientas menores, botiquín de primeros auxilios, lonas de protección, hachas, cuerdas estáticas, poleas de rescate, camillas, etc.
· Solo así se pueden tomar las acciones iniciales correctas al llegar a la escena de la emergencia, antes de empezar la búsqueda. La primera respuesta es fundamental
LÍNEA 118: EMERGENCIAS EN EL MAR
Desde hace tres meses, la Dirección General de Capitanías y Guardacostas (Dicapi) viene implementando la línea 118 para todo tipo de emergencias en el mar. Antes, solo estaban a disposición de las personas los números de las capitanías de puertos. Pronto, la nueva línea estará al servicio todos los usuarios.
De otro lado, en el 2004, se creó el Grupo de Reacción Inmediata (GRI), que interviene en disturbios, salvataje, primeros auxilios y abordaje de alto riesgo. Se ha capacitado a 20 personas para esta tarea y un número similar está recibiendo actualmente la formación. Este grupo se encuentra en la capital, pero es derivado inmediatamente al lugar de la emergencia para intervenir.
La mayor parte de su trabajo, desde que se formó, ha estado centrada también en combatir la delincuencia en el mar, ya que son continuas las emergencias por robos y asaltos a las embarcaciones
LAS CIFRAS
· 5'000.000 de soles han pedido los bomberos de partida adicional para el 2006, con el fin de adquirir equipos básicos de protección personal para mil bomberos.
· 8.315 rescates de personas atrapadas en vehículos accidentados han realizado los bomberos en el 2004.
· 198 emergencias en el mar fueron atendidas en lo que va del año por la Dirección General de Capitanías y Guardacostas (Dicapi).

24/10/05 FUENTE: EL COMERCIO PG LIMA