| Nuevas
escuelas no solucionarán el déficit de agentes policiales
en el país
Se requieren 60 mil policías más de los que hay actualmente.
Cada año dejan la institución 2.300 custodios y solo ingresan
1.500
En las calles más peligrosas brillan por su ausencia. Si quiere
encontrar uno, mejor búsquelo en la puerta de un banco, en la
casa de algún corrupto con arresto domiciliario o cuidando un
chifa. Puede sonar alarmista, pero es cierto. Nos estamos quedando sin
policías. Quienes deben velar por nuestra seguridad se encuentran
en peligro de extinción.
La crisis se origina en la década pasada. Gabriel Prado, experto
del Instituto de Defensa Legal, explica que en 1990 el Perú tenía
una población aproximada de 22 millones de habitantes y se contaba
con 129 mil policías. Quince años después, somos
cerca de 28 millones de habitantes, pero solo tenemos 90 mil agentes.
"Existe un déficit de sesenta mil policías en el
país", señala.
El ex director general de la PNP, Eduardo Pérez Rocha, explica
que cada año egresan de las escuelas policiales unos 1.500 custodios,
pero, al mismo tiempo, hay unos 2.300 que dejan la institución,
ya sea porque pasan al retiro, solicitan su baja, hacen abandono o son
expulsados.
Tanto Prado como el ex viceministro del Interior, Carlos Basombrío,
coinciden en que la raíz del problema está en la errada
decisión de Alberto Fujimori, que ordenó el cierre de
las escuelas policiales durante seis años.
El pasado 28 de julio el presidente Alejandro Toledo anunció
que, para contrarrestar el déficit de agentes del orden, se creará
cuatro nuevas escuelas de policía en Pucallpa, Trujillo, Huancavelica
y Cajamarca. Dos de ellas empezarían a funcionar este año.
La División de Instrucción de la PNP señala que
de cada una de las cuatro escuelas de suboficiales egresarán
cada dos años entre 150 y 200 nuevos policías. El dinero
para implementarlas saldrá del presupuesto del Ministerio del
Interior, mientras que los respectivos gobiernos locales pondrán
la infraestructura.
Es decir, si bien el número de policías en estas ciudades
aumentará, el problema global no será aliviado. La medida
será como darle un Desenfriolito a un paciente con neumonía
fulminante. Entre las cuatro escuelas aportarán 800 nuevos agentes,
cifra que se encuentra a años luz de distancia del número
de efectivos que se requiere.
Para compensar este déficit, Prado propone tres estrategias:
1. Promover la carrera policial para que sea bien vista por los jóvenes.
2. Que la policía deje de cumplir algunas funciones innecesarias.
3. Redistribuir el personal en las zonas que más lo requieren.
Por su parte, Pérez Rocha plantea que se reduzca el tiempo de
instrucción de los suboficiales para que cada año salgan
más policías a las calles. Actualmente, los subalternos
egresan en tres años. El ex jefe policial opina que podrían
hacerlo en solo uno, como era antiguamente.
Para Basombrío, más que crear nuevas escuelas, es mejor
potenciar las existentes. También considera innecesario tenerlas
en ciudades que están cercas unas de otras.
Hector Villalobos
Luis García
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