| UNA
CONVOCATORIA PACÍFICA Y APOLÍTICA • Decenas de organizaciones
civiles han confirmado su asistencia a la concentración hoy a
las 4 frente al Palacio de Justicia.
• Monseñor Bambarén advierte ante las críticas:
“Quien no lucha contra la corrupción es el corrupto”.
Carolina Martín y Derry Díaz.
Hoy Lima se vestirá de blanco. Y lo será por los limeños,
que usarán este color en sus manos y camisetas para expresar
de manera pacífica pero contundente su más enérgico
rechazo a la corrupción y la impunidad.
Será un acto de carácter festivo y sin tintes políticos,
que tendrá como escenario el Palacio de Justicia. El lugar perfecto
para que decenas de organizaciones de todos los ámbitos de la
sociedad unan sus voces en dos únicas palabras: ¡Basta
ya!
Preconcentraciones
Si bien la concentración convocada por monseñor Luis Bambarén
Gastelumendi está prevista para las 4 de la tarde, diferentes
sectores de la población comenzarán a reunirse con anterioridad
en otros puntos de la capital, con el fin de llegar de manera organizada
al Paseo de los Héroes Navales.
Así y desde las 3 de la tarde, los trabajadores agrupados en
la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP),
unidos a otros gremios sindicales como la Central Unitaria de Trabajadores
(CUT) y la Confederación Campesina del Perú (CCP), se
reunirán en la Plaza 2 de Mayo, lugar desde el que partirán
para llegar juntos al lugar final de la concentración.
A la misma hora y en la no menos emblemática Plaza de San Martín,
serán las organizaciones juveniles las que acompañadas
del Grupo de teatro “Arenas y Estera”, organizarán un pasacalle
que las llevará a ritmo de danza y tambores junto al resto de
limeños manifestados frente al Palacio de Justicia, donde habrá
dispuestas dos pantallas gigantes que proyectarán imágenes
relativas a los corruptos con el “¡Basta Ya!”de fondo, el himno
creado para la ocasión.
Denuncia y reflexión
Una vez todos los asistentes estén reunidos, se procederá
a entonar el Himno Nacional, y Monseñor Bambarén pronunciará
unas palabras de reflexión. Posteriormente se procederá
a la lectura de tres declaraciones, la del Consejo de la Prensa Peruana,
la de los Movimientos Juveniles, y la de las Organizaciones Sociales,
que será pronunciada por la ex integrante de la CVR ofía
Mucher. Así mismo se procederá a un simbólico lavado
de las medallas de los congresistas.
Muchas han sido las organizaciones que han dado cauce a su descontento
por la falta de celeridad y de voluntad de lucha contra la corrupción,
y han anunciado su presencia en esta concentración que aboga
por la libertad y la transparencia de nuestro sistema democrático.
Así, los diferentes gremios sindicales confirmaron su presencia,
a pesar de que el horario de la concentración no es el más
adecuado para la mayoría de los trabajadores que aglutinan.
“No podemos permitir que fracase la lucha anticorrupción. Y del
gobierno, del Congreso o del Poder Judicial poco o nada podemos esperar.
Además de los intereses de los mafiosos, está el gobierno,
que evitará así ser juzgado cuando termine su mandato;
y el Congreso y los políticos, que permiten la liberación
de gentes vinculadas a la corrupción con las leyes que promulgan”,
aseguró Mario Huamán, secretario general de la CGTP.
Una opinión compartida con los maestros, congregados en torno
al Sindicato Unitario de Trabajadores en la Educación del Perú
(Sutep), quienes también mostrarán su indignación
por una situación que califican de insostenible. “Es una tarea
no sólo nuestra, sino de todo el pueblo; y no podemos faltar”,
confirmó a La República Caridad Montes, secretaria general
de este gremio.
Los procuradores anticorrupción Antonio Maldonado, Juan Carlos
Portocarrero, Pedro Gamarra y Héctor Gutiérrez tampoco
faltarán a la cita por la honestidad, como tampoco lo harán
políticos como Alberto Andrade (Somos Perú), quien sostuvo
que asistirá a título personal y sin bandera alguna. No
está confirmada la presencia del alcalde metropolitano de Lima,
Luis Castañeda Lossio.
También los estudiantes
Quienes también aseguraron que concurrirán a la concentración
fueron los estudiantes.
Una delegación de la Universidad Nacional de Ingeniería
(UNI) estará presente en el Paseo de los Héroes Navales,
así como la Federación de Estudiantes de la Universidad
Católica del Perú. También alumnos y docentes de
las veinte facultades de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos,
encabezados por su rector Manuel Burga Díaz.
“Vamos a exigir que se resuelvan los vacíos legales usados por
los corruptos para evadir sus culpas. La falta de leyes o el mal uso
de ellas no son casualidad y responden a una tradición que se
viene dando desde el fujimorismo y que el gobierno de Toledo no ha cambiado”,
señaló Irma Pflucker, estudiante de la Facultad de Sociales
y representante del Movimiento Raíz.
Los sectores juveniles, agrupados en el Consejo Nacional de la Juventud
(CONAJU), serán del mismo modo quienes lleven el color y el desenfado,
con una “grafi-changa” o mural montado en la Plaza San Martín,
en el que todos aquellos que lo deseen podrán plasmar sus opiniones
respecto a su percepción del estado de la corrupción en
el país.
“Estamos indignados. El actual gobierno ha decepcionado a la población.
Son bastante reveladores los comentarios publicados en la prensa de
quienes han salido liberados justamente por una ley contraria a la lucha
anticorrupción (en referencia a los hermanos Wolfenson). Nos
confirman que la mafia está vivita y coleando”, precisó
Marlene Román, ex coordinadora nacional de la Red de Jóvenes
por los Derechos Humanos.
La legalidad de los objetivos de la concentración, cuestionada
por sectores políticos cercanos al fujimorismo, es algo que defendió
hasta las últimas consecuencias el director de la Coordinadora
Nacional por los Derechos Humanos, Francisco Soberón. “Los hechos
hablan por sí mismos, y la trayectoria de las personas y de las
organizaciones que aquí se expresan es la que da legitimidad
a nuestras acciones”.
El miedo de la mafia
Monseñor Luis Bambarén expresó su inmensa alegría
ante la multitud de organizaciones que durante todo el día de
ayer, así como en los días anteriores, confirmaron su
presencia en la concentración por él convocada.
“Creo que hemos respondido a un sentimiento que estaba como reprimido
y que ha encontrado un cauce para expresarse”, manifestó con
optimismo.
Del mismo modo se refirió a los comentarios efectuados por determinados
políticos que trataron de descalificar su decisión de
convocar el plantón.
“Es una reacción de la mafia por un sentimiento de miedo. El
que no quiere luchar contra la corrupción quiere decir que es
corrupto. Ellos mismos se descalifican. Únicamente echa barro
el que está embarrado”.
Todos de blanco
El Obispo Emérito de Chimbote también aprovechó
para recordar a los asistentes portar camisetas o chompas blancas; y
en ningún caso cualquier simbología que remita a alguna
agrupación política. “Nuestro pueblo necesita volver a
tomar conciencia de que tiene que luchar por una recuperación
moral”.
La Federación Médica Peruana y el Colegio de Sociólogos
también se sumaron a la convocatoria. Anoche, la Asociación
de Familiares de Presos Políticos, Desaparecidos y Víctimas
de Genocidio (AFADEVIG), también organizadora de la concentración,
realizó una vigilia frente al Congreso para pedir justicia y
decir una vez más:
“¡Basta de impunidad!
Datos
PROGRAMA. Culminadas las actividades del programa, se tiene previsto
lavar las medallas de los congresistas en rechazo a la irregular labor
que realizaron al aprobar la “ley procorruptos”.
PRONUNCIAMIENTO. El Instituto de Derechos Humanos afirma que la corrupción
viola los DDHH y destruye la democracia.
BLANCO. Baldes con pintura blanca serán ubicados al frente del
estrado principal en el Paseo de los Héroes Navales. Los que
no lleven una prenda blanca, pueden usar una cinta de ese mismo color
como distintivo.
DEMOCRACIA Y JUSTICIA 19/07/05 FUENTE: EL PERUANO PG: EDITORIAL
La democracia debe superar la prueba que supone la urgente necesidad
de evitar el triunfo de la impunidad.
Como lo manifestamos en ocasiones anteriores, creemos oportuno reiterar
que democracia no es sólo tener gobiernos elegidos en comicios
plurales y limpios, además de la vigencia de libertad de expresión.
Un régimen democrático tiene su esencia en la limitación
y el equilibrio de los poderes. En ese contexto general, hemos de tener
presente que la justicia es un valor vinculado de modo estrecho con
la naturaleza misma de nuestro sistema de gobierno. Si estos conceptos
son correctos, la democracia es contradictoria con la impunidad de delitos
que amenazan la propia estructura del Estado, tal el caso de la corrupción,
en especial si esta modalidad delictuosa se pone en práctica
de modo sofisticado como sucedió a lo largo de la década
pasada, cuando una reducida cúpula, encabezada por el presidente,
decidió destruir la democracia e implantar un modelo político
autoritario, para darle el control del país a una estructurada
red de corrupción.
Esos son los hechos del pasado reciente. Lo que da actualidad a estos
acontecimientos del decenio de 1990 es que nuestro sistema penal parece
ser, hasta el momento, incapaz de sancionar con la debida celeridad
y severidad a los grandes cabecillas de dicha red de corrupción.
Las pocas sentencias definitivas dictadas hasta el momento generan una
impresión de esa naturaleza. El asunto debe llamarnos la atención,
porque la organización delictuosa no desapareció con la
caída de la dictadura y el retorno de la democracia en 2000.
La mafia constituida a la sombra del poder autoritario se mantuvo viva,
efectuó una retirada estratégica y aguardó tiempos
mejores. Seríamos ingenuos si pensáramos que un grupo
que se apropió de centenares de millones de dólares carece
de capacidad para influir en la vida política y en los procesos
seguidos contra los integrantes de esa siniestra red.
Si la impunidad logra vencer en esta batalla se abriría camino
para el retorno a la política de los paladines de la corrupción,
alentados por los medios de comunicación que, de modo abierto,
y a veces cínico, hacen apología de la dictadura; con
ello habría llegado el tiempo del toque de difuntos para el sistema
democrático. No se trata únicamente de un asunto de procedimientos
penales, sino de una cuestión que atañe a los poderes
del Estado, a la sociedad civil organizada y a todo el pueblo peruano.
La apuesta iniciada con el gobierno del doctor Valentín Paniagua
fue inédita en nuestra historia: procesar a los grandes corruptos
en tribunales ordinarios, con las garantías de nuestro sistema
legal. En suma, la democracia se encontró ante un desafío
y no es aceptable que ese esperanzador esfuerzo termine en el fracaso.
|