DE LOS MÁS DE 33 MIL INTERNOS, LA MAYORÍA ESTÁ RECLUIDA POR DELITOS CONTRA EL PATRIMONIO

Para nadie es un secreto que las cárceles del país están totalmente hacinadas. Pero pocos saben que la responsabilidad de ello bien podría atribuirse a los lentos procesos judiciales; sin una buena defensa de las partes interesadas y recursos económicos, estos procesos quedarían en el olvido.

De acuerdo con un informe estadístico mensual del Instituto Nacional Penitenciario (Inpe) correspondiente a abril de este año, obtenido por Correo, apenas el 29.21% de los 33 mil 58 internos del país, entre hombres y mujeres, está sentenciado. El restante 70.79 % espera que alguien se acuerde de su caso. El excesivo número de reclusos hace casi imposible que el Estado les brinde una adecuada terapia de reinserción social, la cual garantice que al abrírseles las puertas no vuelvan a delinquir. Por ello, no sorprende que aquellos que recuperaron su libertad regresen a prisión.

‰ Población en incremento

Pero la situación es más dramática de lo que se piensa. Desde el 2001 hasta la fecha, el número de reclusos ha crecido por millares. Hasta el mes de abril pasado, la población penal se ha incrementado en 550 internos.
Según el documento del Inpe, la mayoría (unos 13,820) están recluidos en las diez cárceles ubicadas en Lima. Y de ellos, el que está a punto del desborde es el penal de Lurigancho, que con una capacidad para 1,500 reos tiene 8 mil 563 reclusos, mientras que el establecimiento penitenciario de Yauyos (también en Lima) sólo tiene ocho internos.

Consuelo Alonzo Calixto

20/06/05 FUENTE: CORREO PG LOCALES