| IMPACTO DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO |
| María
Isabel Rosas B. / Abogada. Ex viceministra de la Mujer 1
Investigaciones actuales establecen que la violencia doméstica
y el abuso sexual en la relación de pareja, como una de sus expresiones,
incrementa el riesgo de la mujer de tener muchos hijos al restringir
su libertad de decidir sobre su sexualidad y reproducción, incidiendo
además en el riesgo de abortos clandestinos y, a consecuencia
de éstos, de mortalidad materna.
1 La violencia sexual ocasiona daños irreparables a las mujeres,
niñas y adolescentes, y es causa en numerosos casos de maternidades
precoces y forzadas que concluyen con abortos provocados o graves daños
en la salud física y mental de las afectadas, así como
eleva el riesgo de deceso materno. Las niñas menores de 15 años
presentan una probabilidad cinco veces mayor de fallecer durante el
parto que las mujeres entre 20 y 30 años. Esta forma de agresión
alcanza también a los vástagos de las madres abusadas,
pues, según un estudio llevado a cabo en Nicaragua, presentarían
mayores niveles de mortalidad infantil. 2 La violencia de género constituye, además, una importante causa de mortalidad, pues, vulnera el derecho a la vida de miles de mujeres en el mundo, ya que con frecuencia comprobamos que los casos en que ellas mueren a causa de actos de agresión en relaciones de pareja van en aumento. Al respecto, el Informe Mundial sobre Violencia y Salud de la Organización Mundial de la Salud precisa que maridos, ex cónyuges, novios y convivientes son responsables de la mitad de los fallecimientos violentos de mujeres en el orbe. En algunas naciones, la proporción de las asesinadas por sus parejas actuales o pasadas es del 70 por ciento.3 En el Perú, sólo durante 2003 aproximadamente 114 mujeres resultaron asesinadas, de ellas, la mayoría lo fue por sus parejas o ex parejas.
En este contexto, la implementación y el desarrollo de políticas
públicas que desde distintos sectores contribuyan a garantizar
la prevención de la violencia de género, sanción
de los agresores y erradicación progresiva de toda forma de violencia,
así como la atención de la salud de las mujeres con servicios
especializados e integrales son de urgente necesidad. Por ello, consideramos
un acierto político la creación de la Unidad Funcional
de Derechos Humanos en Salud, Equidad de Género e Interculturalidad,
cuyas funciones se orientan a proponer lineamientos técnicos
normativos para la incorporación de dichos enfoques en las políticas
e intervenciones del Ministerio de Salud, a fin de contribuir a mejorar
la calidad de vida, y el desarrollo humano y sostenible de hombres y
mujeres en el Perú. (1)
PATH: Out Look/volumen 20. Número 1, pág. 2. |
| 15/06/05 FUENTE: EL PERUANO PG OPINION |