"EL 72% DE OFICIALES PNP NO SE HA IDENTIFICADO CON LA MODERNIZACIÓN" (NOTAS RELACIONADAS)

El Ministro del Interior, Félix Murazzo, no muestra entusiasmo por la reforma policial, mientras crece la sensación de inseguridad ciudadana, tema abordado en nuestro informe del domingo

PERFIL DE LA RESISTENCIA
Gino Costa y Carlos Basombrío, ex ministro y ex viceministro del Interior, respectivamente, clasifican en tres grupos a los oficiales de la PNP que se oponen al liderazgo civil y a la, ahora aparentemente trunca, reforma policial promovida durante la gestión del propio Costa y del ex ministro del Interior Fernando Rospigliosi:
· Oficiales que temen al cambio y se sienten amenazados por las nuevas reglas de juego.
· Oficiales tradicionales o institucionalistas (generales y superiores, muchos de ellos retirados) a quienes les preocupa que la desmilitarización de la policía genere indisciplina, y que esto traiga consigo la pérdida de los beneficios que la homologación con las Fuerzas Armadas les había deparado.
· Oficiales que protegen intereses creados, vinculados al manejo corrupto de los recursos de la institución.
En momentos difíciles estos oficiales reivindican la autonomía institucional, ideología según la cual la PNP es la llamada a decidir sobre los asuntos que la afectan directamente, y que no puede producirse intervención externa alguna.
Fuente: Liderazgo civil en el Ministerio del Interior. IEP, 2004

AL GOBIERNO NO PARECE INTERESARLE EL TEMA POLICIAL
La indispensable reforma policial se extingue, como se desprende de las declaraciones del general PNP (r) Félix Murazzo. Era de esperarse, porque el Gobierno no tiene ningún interés en el cambio y al poner a un oficial de policía conservador, tradicionalista y medroso al frente del ministerio, lo único que podía suceder era eso.

Murazzo tiene más de un año al frente del ministerio (desde mayo del 2004, como director de la policía con un ministro que se ocupaba poco del cargo). Si tenía algo alternativo que proponer, debió haberlo hecho hace tiempo. Todavía estamos esperando. Su política ha sido volver al populismo y las prebendas de la época de Montesinos para mantener contenta a la cúpula y los poderosos: el año pasado gastaron 4 millones de soles comprando carros para uso particular de generales y coroneles (el mejor de todos para él mismo), aumentaron en 100% las vacantes para coroneles, incrementaron el cuerpo de generales con 14 ascensos más, cuando se debió de haber disminuido en dos. Ascendieron fuera de cuadro al jefe de escolta del ministro y al edecán del presidente. Han desactivado, en la práctica, dos nuevas instituciones, la Oficina de Asuntos Internos (lucha contra la corrupción) y la Defensoría del Policía, diseñada para defender a los subalternos de los abusos de los superiores, no para amparar a Lady Bardales en el Congreso. Ahora quieren liquidar el nuevo régimen disciplinario que impide el regreso --vía judicial-- de los policías expulsados, y que establece un sistema moderno y justo. Y han dejado en nada la reforma de la sanidad policial y el Fospoli, fuente de corrupción y de mala atención al personal policial. Antes, se consiguieron fondos del Fedadói para pagar vacaciones atrasadas, para comprar un seguro de vida y para dotar de nuevos uniformes a toda la policía. Con ahorros presupuestales se empezaron a pagar traslados y cambios de domicilio. Ahora los pocos recursos se gastan en autos particulares para generales y coroneles. La población demanda seguridad ciudadana. La policía requiere cambios y mejoras. Ni al Gobierno ni al ministro parecen importarles esos temas. La reforma policial languidece y retrocede. Hoy día la seguridad ciudadana no aparece en absoluto en las ampliaciones presupuestales que prepara el Gobierno, prueba concreta del completo abandono del tema.

Fernando Rospigliosi
Ex ministro del Interior

POLICÍA Y ESTADO PINTADOS EN LA PARED
05/06/07 FUENTE: EL COMERCIO PG OPINION

Homicidios, robos, asaltos, secuestros, violaciones Qué más tiene que pasar en Lima para que la seguridad ciudadana se convierta en una prioridad interna del Estado, para que se aplique una política eficaz que reduzca esa criminalidad y la delincuencia que jaquea a diario nuestra tranquilidad.

Tenemos derecho a exigir seguridad. No solo porque el Estado debe proteger al ciudadano y garantizar se respete sus derechos, sino porque tampoco podemos tolerar la inacción frente a un problema sumamente grave, cuyas consecuencias al parecer no sopesamos en su real dimensión y alcance. Las estadísticas sobre las fuentes de violencia son claras: delincuencia común (52%), violencia juvenil (16%) y delincuencia organizada (31%). El resultado es la desazón y el miedo que rodea la vida de los ciudadanos, obligados a gastar en diversos mecanismos de protección para cuidar sus vidas y su patrimonio. Después de todo, como ha dado a conocer nuestro Diario ayer, la mitad de limeños ha sido víctima de un asalto en plena vía pública, 87% se siente inseguro en las calles y un 47% incluso en sus propias casas. En todo el país, la población ha comenzado a prevenir desde lo básico, pese a la precariedad de sus economías, mediante: trancas y cerrojos (52%), perros guardianes (32%), enrejados de puertas y ventanas (15%), pasando por las rondas vecinales y urbanas (12% de los hogares peruanos), vigilantes de vecindario (6%) y los servicios de seguridad particular. En tanto, además de la falta de recursos para reforzar la labor de la PNP, desconsuela que el ministro del Interior venga dando largas a la olvidada reforma de la policía, algo que permitiría definir el verdadero cuadro de urgencias de una institución de la que depende la seguridad y la vida de millones de peruanos. El Gobierno tiene que recuperar el ímpetu y las ganas que llevaron a los equipos ministeriales de Rospigliosi y Gino Costa a iniciar el proceso de reinstitucionalización policial, para beneficio de la ciudadanía y de la propia PNP. Estratégicamente, el Perú vuelve a perder . Un país inseguro es un país inviable para la inversión y el turismo. Hoy somos la nación sudamericana con la tasa más alta de robos a viviendas y a nivel internacional solo nos supera Tanzania en ese ámbito.

05/06/07 FUENTE: EL COMERCIO PG PORTADA