DURANTE
2005 • Las quejas se presentaron en la Defensoría de la Policía
de Lima.
• Son casos de violencia y resistencia a la autoridad así como
agresión de sus parejas.
• Cifras revelan preocupante incremento.
En los cuatro primeros meses de este año, 61 policías
femeninas de Lima denunciaron haber sido agredidas, sobre todo cuando
intentaban sancionar a transportistas, informó el defensor
de la Policía, Eduardo Cabrera Reyes.
Sostuvo, sin embargo, que esta cifra sería mucho mayor si se
añaden los casos reportados en el interior del país.
Explicó que, además de los casos de violencia y resistencia
a la autoridad, las mujeres policías también denunciaron
haber sido agredidas por sus parejas. A diferencia de otros años,
hasta el momento no se han registrado quejas por situaciones de acoso
y hostigamiento sexual en el trabajo.
Peligroso aumento
De acuerdo con cifras de la Defensoría de la Policía
Nacional, el 2002 hubo 197 denuncias de agresiones contra mujeres;
en el 2003 hubo 185 casos; y el año pasado se reportaron 194
casos de agresión en general.
“Hay un incremento de casos de agresión y desobediencia contra
la Policía. Y muchos de los efectivos han quedado en condiciones
que les impiden trabajar”, sostuvo Cabrera. Informó que su
despacho ha presentado al Ministerio del Interior un proyecto de ley
para elevar a siete años la pena de cárcel por delito
de violencia y resistencia a la autoridad, pues ahora el artículo
367 del Código Penal sanciona con penas de dos a cuatro años.
Impunidad
“Cuando la pena privativa de la libertad es de cuatro años,
el autor del delito puede tener comparecencia. Por esa razón,
se ven sentencias benignas o condena suspendida, entonces la pena
ya no es disuasiva”, indicó.
Expresó que la actual legislación permite que las autoridades
tanto del Ministerio Público como del Poder Judicial recomienden
o dicten sentencias que promueven la impunidad, y ésta a su
vez incida en el incremento de las agresiones.
En el Congreso hay varios proyectos de ley sobre el tema, que piden
entre 8 y 10 años de cárcel para los agresores de los
efectivos policiales.