MÁS CELERIDAD JUDICIAL Y MENOS ARRESTOS DOMICILIARIOS

La crisis estaba anunciada: la Policía Nacional ha sido rebasada en su capacidad operativa, al punto de que ya no puede asumir la vigilancia de aquellos procesados con arresto domiciliario.
Pero, más allá de las limitaciones presupuestales, administrativas y de personal de la PNP, el problema de fondo radica en la irresponsabilidad del Poder Judicial y sus magistrados, que no actúan con la debida presteza y celeridad para aplicar sentencias. A ello debe sumarse la aparente deformación que ha sufrido la legislación que regula el arresto domiciliario.
Inicialmente debía aplicarse a los procesados mayores de 65 años o con invalidez permanente, pero ahora se otorga indiscriminadamente a miembros de la mafia fujimontesinista, narcotraficantes, violadores y hasta homicidas, lo que es un escándalo nacional. Ante tal patología, ha hecho bien la policía en negarse a aceptar más pedidos de vigilancia domiciliaria. Si los asumiera tendría que abandonar la custodia de establecimientos públicos e incluso de la vía pública. La PNP no puede pagar los platos rotos por la lentitud procesal del Poder Judicial... y los ciudadanos tampoco.

21/05/05 FUENTE: EL COMERCIO PG: OPINIÓN