SIGUE
CON EL DEBATE • Ex ministro del Interior y estudioso del narcotráfico
Fernando Rospigliosi refuta plataforma de lucha de próxima
huelga cocalera.
• Afirma que no hay posibilidad de desarrollar industria de la coca.
Pide investigar finanzas de líderes campesinos.
Emilio Camacho.
–¿Por qué piensa que la erradicación total de
los cultivos de hoja de coca no afectaría a los cocaleros?
–Mire, entre 1991 y 1992 había 130 mil hectáreas de
coca en el Perú, y a fines del 2000 estas se redujeron a 30
mil. O sea disminuyeron 100 mil hectáreas, no por la erradicación,
sino porque los colombianos empezaron a sembrar coca en su país.
¿Y qué pasó con los campesinos? Simplemente cambiaron
de cultivos obligados por el mercado. El hecho es que al final no
pasó nada, no hubo hambruna o una gran catástrofe humanitaria.
–Entonces la solución al problema es que disminuya la oferta,
pero eso no va a pasar si EEUU no reduce su enorme consumo de drogas.
–Ellos están haciendo eso. Pero el problema del narcotráfico
no es solo de Estados Unidos, también es nuestro. Está
asociado con corrupción de autoridades, el terrorismo y la
delincuencia. Además la droga se vende en el Perú y
no solo en Estados Unidos.
Control de Oferta
–Pero parece ser que Estados Unidos entiende que este problema es
sobre todo nuestro y que solo acabará cuando dejemos de producir
hoja de coca.
–Por el contrario. Lo que se les critica a ellos es que gastan demasiado
en controlar el consumo en su país y nos dan muy poco para
controlar la oferta en América Latina. Es una millonada lo
que se emplea allá.
–La plataforma del próximo paro de cocaleros exige la despenalización
de sus cultivos. ¿Por qué no debatir este pedido?
–Eso está despenalizado desde hace años. Lo que pasa
es que estas personas (los organizadores de la huelga) viven de la
mentira.
–Al decir despenalizar quizá quieran decir que los sembríos
de coca se legalicen.
–Bueno, eso es otra cosa. El cultivo es ilegal y el gobierno está
obligado a erradicarlo. Ahora, es lógico que ellos quieran
que se legalice. El 90% de la producción de hoja de coca se
va al narcotráfico, con su propuesta todo terminaría
en manos de las mafias.
–¿No hay posibilidad de que se desarrolle la industria de la
hoja de coca al legalizar los cultivos?
–Es imposible industrializar la hoja de coca, no hay cómo.
Para hacer bolsitas filtrantes se usa siete toneladas al año
de hoja de coca, frente a las sesenta mil toneladas que se producen
en los valles cocaleros. La Coca Cola solo compra 130 toneladas de
coca al año. No hay mercado para su industria, es absurdo.
–¿Si los dirigentes cocaleros están relacionados con
el narcotráfico por qué no hay indicios de que su nivel
de vida haya mejorado?
–Bueno, no sé de nadie que los haya investigado. Ahora hay
diversos intereses que desarrolla la gente. Uno es el interés
económico, otro es el nivel político. Yo creo que en
el asunto económico hay muchísimo por ver.
–¿A quiénes se refiere? ¿A las cabezas visibles
del movimiento, la señora Obregón o Malpartida?
–Yo prefiero atenerme a los hechos. Cuando haya hechos hablaremos.
“Los insumos son un problema”
-¿Se ha descuidado el control de los insumos químicos
que se emplean en la producción de pasta básica por
insistir solo en la erradicación?
-Ese es un problema complicadísimo. Es verdad que podría
hacerse mucho más en este tema. El problema es que el Estado
es muy débil. Hay una serie de protestas de los industriales
que trabajan con esos insumos.
-¿Usted fue testigo de esas presiones cuando fue ministro?
-Yo no. Pero en otros ministerios se conoce esto. Además que
se ataca a los policías que controlan las carreteras.
SOBERÓN:
ROSPIGLIOSI RESPONDE A UNA ESTRATEGIA DE EEUU
Analista
considera que el ex ministro busca protagonismo en el tema de zonas
cocaleras.
Milagros Salazar.
Las políticas de erradicación de los cultivos de hoja
de coca no solo han sido un fracaso, sino que han servido para echar
fuego a las brasas que todavía se encuentran prendidas como
consecuencia de 20 años de violencia interna. Esta es la tesis
del analista Ricardo Soberón, que de plano se enfrenta a la
posición del ex ministro del Interior Fernando Rospigliosi.
Debate en Huánuco
Ambos personajes debatieron el jueves 12 en el foro público
“Zonas cocaleras: desafíos y alternativas”, que realizó
en Huánuco el Instituto de Democracia y Derechos Humanos de
la Pontificia Universidad Católica. Y lo que declaró
Soberón a este diario sobre el papel de Rospigliosi en el asunto
fue tajante.
“La fórmula Rospigliosi responde a una estrategia de la embajada
de Estados Unidos, precisamente para generar muy serias confrontaciones.
La fórmula Rospigliosi es echar kerosene, es incendiaria. Llegar
a una discusión, disparar, golpear e irse”, afirmó.
El analista hizo alusión al enfrentamiento verbal del ex ministro
con la dirigenta cocalera Elsa Malpartida durante el foro en Huánuco,
en el que Rospigliosi aseguró que la defensa de la industrialización
de la hoja de coca que encabezan los dirigentes es una “tapadera para
el narcotráfico”.
Cabeza gacha
Para Ricardo Soberón solo se podrá avanzar en la lucha
contra las drogas si el Estado peruano replantea su estrategia “sin
mantener una sumisión frente a Estados Unidos”.
“Yo soy testigo privilegiado de esta sumisión. A mí
me mandaron hacer un compendio legal sobre drogas y la embajada de
Estados Unidos confiscó los ejemplares zurrándose en
las autoridades peruanas. Esta incondicionalidad se ha agudizado con
este gobierno”, argumentó Soberón, quien recuerda que
el presupuesto del ministerio del Interior para la lucha antidrogas
depende del país que gobierna Bush.
Por ello al analista no le sorprendió que Rospigliosi afirmara
durante el foro que el ingreso de los insumos químicos para
la elaboración de la pasta básica de cocaína
“no es un asunto que le competa al ministerio del Interior sino que
es un tema del sector Producción”.
“Lo que dijo es falso porque el ministerio del Interior sí
debe fiscalizar. Y lo que ha demostrado en el foro es que aún
tiene interés en ser una figura pública”, reiteró.
16/05/05 FUENTE: LA REPUBLICA PG POLÍTICA