| ASALTOS EN LAS ALTURAS • Ola criminal
mantiene en zozobra a escondido poblado de Huancavelica.
• Delegado llega para pedir ayuda.
LLegó a Lima con apenas veinte soles en los bolsillos. Teódulo
Acharte tiene 70 años y pese a su edad, recorrió 326 kilómetros,
sorteando los andes y llanuras con un solo objetivo: demandar al gobierno
central la habilitación de un puesto policial en Chupamarca,
un pueblo enclavado en la sierra de Castrovirreyna, región Huancavelica,
donde los grupos criminales mantienen en zozobra a la población.
¡Chupamarca!, ¡Diáblos, donde queda eso!, fue lo
que le dijeron a Teódulo en más de uno de los lugares
a los que ha acudido en la capital, desde el sábado pasado, buscando
una solución a la situación de inseguridad que afrontan
las 5,800 personas que pueblan esta lejana comunidad andina.
“Desde que he llegado a Lima he visitado todos los ministerios, también
el Congreso, pero nadie se interesa por el peligro que encaramos los
chupamarquinos...”, se queja. Acharte llegó la mañana
del lunes hasta nuestra Redacción, con un folder bajo el brazo,
repleto de cartas y memoriales que ha presentado a diversas instituciones,
pero que hasta la fecha no ha recibido respuesta.
Denuncia que una ola de cazadores furtivos de vicuñas azota a
su localidad, desde hace dieciocho años, ante la impotencia de
los pobladores, que demandan una acción enérgica de las
autoridades.
Afirma que los pobladores son asaltados con pistolas y cuchillos a cualquier
hora del día y que su pueblo se ha convertido en un pueblo sin
ley.
Narra que ante la falta de un puesto policial, los pobladores tienen
que viajar hasta Huancavelica, para hacer la denuncia, viaje que demanda
tres días de ida y tres días de vuelta.
Acharte, miembro del Comité pro Desarrollo, recibió de
los pobladores la difícil tarea de hacer entender a las autoridades
que están cansados de ser víctimas de asaltos, robos de
sus ganados que no tienen cuándo acabar.
Los ministros del Interior a quienes se les ha pedido un puesto policial
son: Javier Zanabria, Javier Reátegui, Fernando Rospigliosi y
Félix Murazzo.
Aquí sus demandas
Para Chupamarca, urge el mejoramiento de las cuatro curvas estrechas
de trocha afirmada, que une el poblado de Tantará con Chupamarca,
única vía por donde trasladan sus productos a los mercados
de toda la región andina.
El pedido fue hecho hace dos años al Ministerio de Transportes
y Comunicaciones -según refiere documento fechado en el 2004,
la obra fue autorizada pero nadie la ha ejecutado.
A pesar que la zona ha sido considera como una de las más pobres,
por el Mindes, según oficio del 2002, hasta la fecha no han recibido
el apoyo solicitado.
En el sector agrícola está afectado de plagas que han
dañado miles de hectáreas de cultivos de papa.
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