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SEGÚN APOYO, 56% DE LIMEÑOS ESTÁ A FAVOR
DE PRIVATIZAR LAS PRISIONES
Manutención de los presos sería 4 veces más cara,
según jefe del INPE.
Todos
los días un interno de algún penal del país le
cuesta (nos cuesta) al Estado Peruano tres dólares y medio. Con
ese monto se cubre su alimentación, salud, rehabilitación
y la infraestructura básica del establecimiento penitenciario.
Es una minúscula cifra si se la compara con lo que desembolsa
Chile o Estados Unidos por cada uno de sus internos: entre 20 y 90 dólares,
respectivamente. Allá, a diferencia de acá, las cárceles
están concesionadas o privatizadas.
Y no es que con la privatización sea el inversionista el que
solvente todos los gastos. El procedimiento es el siguiente: el inversionista
se encarga del diseño, construcción y administración
del penal durante 15 o 20 años, de acuerdo con el contrato firmado.
Es decir, es responsable del control interno del penal, la alimentación,
los servicios de salud y limpieza, mantenimiento de infraestructura,
excepto la seguridad externa y el marco normativo, que le competiría
al Instituto Nacional Penitenciario.
Toda esta inversión, desde la edificación del establecimiento
hasta la comida y medicamentos, representa un préstamo que el
Gobierno deberá pagar en 20 años o más, con cuotas
blandas. Otro de los beneficios que recibirá el inversionista
gira en torno a la transformación del penal en un centro de producción.
Los internos podrían brindar servicios de lavandería o
pequeños negocios.
La empresa Apoyo encuestó a los limeños sobre este tema.
El 56% dijo estar a favor de la privatización. Pero si las respuestas
se analizan por niveles económicos, aparece una apreciación
contraria, pues en los sectores con menor poder adquisitivo (E) el rechazo
es 43%. A estas opiniones se suma un 82%, que desaprueba la gestión
del actual Gobierno en la administración de los penales.
El tema para los funcionarios del INPE siempre será cuánto
está dispuesto a invertir el Estado, puesto que se estima que
con la privatización lo que se desembolsaría por preso
sería cuatro veces más que ahora. En Piedras Gordas se
gastó 10,5 millones de dólares. Chile, a la fecha, está
concesionando siete penales y cada uno ellos cuesta US$35 millones.
En tanto, Juan José Quispe, abogado del Instituto de Defensa
Legal, sostiene que si se privatizan las cárceles, el Estado
estaría reconociendo su incapacidad para administrarlos.
Seguirán recomendaciones
Una resolución suprema publicada en "El Peruano" crea
la comisión especial encargada de impulsar el seguimiento de
las recomendaciones dadas en el citado Plan Nacional de Tratamiento
Penitenciario. Una de ellas es, precisamente, la entrega en concesión
o privatización de varios centros penitenciarios del país.
Altavoz-Wilfredo Pedraza, presidente del INPE
¿Cuál es su opinión en torno a la privatización
o concesión de los penales?
Es un tema muy interesante que lo estamos trabajando con Pro Inversión.
La participación de la inversión privada es una necesidad;
sin embargo, la dificultad es que ello implique incrementar cuatro veces
más el costo diario por interno.
¿Cómo interviene Pro Inversión?
Con los estudios que ellos están realizando se determinará
la viabilidad de los proyectos de inversión.
En estos casos se desembolsa mucho más dinero, solo que lo paga
a largo plazo...
Sí, es una inversión más alta a la que habitualmente
se gasta en un interno. Se debe tener en cuenta que en ningún
caso la inversión privada significa reducción de costos;
por el contrario, supone un incremento. Si ahora se gasta 3,50 dólares
por interno (diarios), con la privatización se gastaría
por lo menos doce o trece dólares, en el mejor de los casos.
Eso es ya un monto reducido para el inversionista.
¿Entonces cuáles son las ventajas de este sistema?
Hay un manejo ágil, se garantiza la alimentación y la
salud. Además, se convierte a las cárceles en lugares
productivos.
¿Pero si actualmente el Estado no puede cumplir con montos mínimos,
podrá cumplir en el largo plazo con los inversionistas privados?
Ahí esta el reto. La ventaja es que se trata de un crédito
blando que se paga en no menos de 20 años. Además, si
se privatiza cinco penales en un año, permite contar otros cinco
penales de dos mil internos cada uno. Se construye y luego paga el Estado
en cuotas a largo plazo. 20/02/05 FUENTE: EL COMERCIO PG LIMA
DECOMISAN ARMAS Y LICORES EN EL PENAL DE SOCABAYA DE AREQUIPA
REQUISA
• Más de 300 efectivos sorprendieron a los internos y encontraron
una treintena de armas punzantes.
Gessler Ojeda. Arequipa.
Un inusual movimiento de policías especializados en las afueras
del penal de Socabaya evidenciaba que algo ocurría en el interior.
En los días previos, fuentes de inteligencia informaron de la
existencia de armas punzocortantes. Además se filtró el
dato de que eran fabricadas en el interior de las mismas carceletas.
Cuando llegó el momento preciso, ingresaron 213 efectivos de
la policía (18 oficiales y 5 de la policía canina), 60
agentes penitenciarios y 30 administrativos para este operativo extraordinario
de requisa solicitado por el Instituto Nacional Penitenciario (Inpe).
El enorme grupo se dividió en cuatro, cada uno encabezado por
un fiscal, encargados de constatar la legalidad de la intervención
y el registro de los hallazgos. En cuestión de minutos se apoderaron
de los cuatro pabellones.
Contra la pared
Todos los presos permanecían contra la pared mientras se realizaba
el registro de pertenencias y se revisaba a los detenidos.
Todos los fiscales registraban el hallazgo de objetos prohibidos y consignaban
a quién le pertenecía. Con este listado el Inpe evalúa
los castigos a los que serán sometidos los infractores. El operativo
duró casi tres horas y al término del mismo se realizó
el recuento en el patio principal: 7 armas punzocortantes, 20 fierros
con punta afilada, 65 cocinillas y 187 litros de chicha macerada. Los
reclusos se las habían ingeniado para llegar hasta la zona del
sistema de agua y desagüe para hurtar pedazos de fierro de construcción.
En el interior de sus celdas iniciaban la paciente labor de afilar las
puntas del metal que luego se convertiría en un arma mortal.
Se trata de la primera requisa extraordinaria del año. La última
intervención de esta magnitud se ejecutó en octubre del
año pasado, entonces la incautación fue similar.
Datos
MUCHOS. El penal de varones de Socabaya está diseñado
para albergar a 550 internos, pero tiene una población de 759.
El hacinamiento llega hasta el 30 por ciento y no es considerado alarmante.
Esta cárcel tiene cuatro pabellones, cada uno con 200 reos.
POR CLASE. En los pabellones B y C están los delincuentes de
mayor peligrosidad. En el A están los llamados primarios, que
son quienes purgan condena por primera vez. 20/02/05 FUENTE:
LA REPUBLICA PG POLITICA
SE CONFIRMA REYERTA EN LA CAPILLA
Luego de una serie de especulaciones sobre el supuesto enfrentamiento
entre los reclusos, el representante de la Defensoría del Pueblo
en Puno, Porfirio Barrenechea Cárdenas, visitó el penal
de La Capilla de Juliaca para cerciorarse de la situación de
los internos. A su salida confirmó que hubo trifulca.
Producto de la reyerta dos internos heridos (apellidados Ochochoque
y Aquise) se recuperaban en el sanatorio del penal, informó Barrenechea,
luego de dialogar por una hora, aproximadamente, con el director del
penal, Carlos Pérez Murillo, y con los mismos presidiarios. Tal
como se había advertido, el representante de la Defensoría
certificó que el enfrentamiento se produjo entre las facciones
denominadas “capitalinos” con los “provincianos”.
Expresó que por el momento la situación está controlada,
aunque adelantó que en el futuro podrían suscitarse hechos
similares, aunque “nosotros hemos dejado algunas recomendaciones”. También
indagó sobre las investigaciones que se efectúan por el
asesinato del subdirector de esta cárcel, Julio César
Vilca, quien fue acribillado en el barrio Cerro Colorado de esta ciudad.
Hasta el momento aún no se conoce quién es el autor de
este terrible hecho.20/02/05 FUENTE: LA REPUBLICA PG POLITICA
ACUCHILLAN A DOS RECLUSOS EN PUNO
Dos reclusos del centro de internamiento “La Capilla” en Juliaca
resultaron heridos durante una revuelta. El incidente ocurrió
en el pabellón B, donde se encuentran confinados los asaltantesprocedentes
de Puno. Ellos fueron atacados –según confirmaron las autoridades–
por internos de Chiclayo y Lima. Al ser controlado el motín por
la policía, se realizó una requisa en la que se incautaron
cantidades de cuchillos, verduguillos, así como bidones de chicha
fermentada. 20/02/05 FUENTE: LA REPUBLICA PG POLITICA
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