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POR DELITOS
MENORES
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Procesados por este despacho judicial han sido condenados a realizar
trabajos de servicio a la comunidad.
• Por falta de personal, el Inpe no ha podido verificar si sentenciados
cumplen fielmente con las sanciones dictadas en su contra.
Luis Arriola.
La idea de que la justicia nunca llega es una creencia de nuestra sociedad
. Y se refleja en la sensación de impunidad de los delitos menores
que luego se traduce en la inseguridad al caminar por las calles. Ante
esta realidad, los ministerios del Interior y Justicia, el Poder Judicial,
Policía Nacional y las municipalidades se unieron para formar
los juzgados de paz letrados.
El primero de ellos se instaló en el distrito de Independencia,
gracias a la ley 27939. Y a fines del 2004 se abrió también
otro juzgado piloto en la comisaría de Alfonso Ugarte, en el
centro de Lima.
Hasta la fecha, en este despacho descentralizado se han procesado 106
casos y se han dictado sentencia a 25 personas, quienes han sido condenadas
a prestar servicios a la comunidad en áreas públicas o
realizar jornadas de limpieza.
“Este módulo de justicia funciona contra las faltas. Nuestra
misión es desterrar la idea de que la justicia es lenta”, dijo
Claudio Iturrizaga Castro, juez encargado de este despacho instalado
a un paso de los calabozos de una de las comisarías más
solicitadas de Lima.
Faltas y no delitos
Las faltas más comunes que llegan a este juzgado son contra la
persona, el patrimonio, las buenas costumbres, la tranquilidad pública
y la persona.
“La falta es un delito menor, porque la gravedad y la forma de actuar
del imputado no reviste las características de delito”, explicó.
Iturrizaga dijo también que se está trabajando junto con
las municipalidades distritales de Lima para tratar sobre los trabajos
en bien de la comunidad.
En el caso de las lesiones, dijo, es necesario el certificado médico
legal para dar inicio a los procesos. “La gravedad de la lesión
aparece en este certificado. Por ello se ha coordinado con el Instituto
de Medicina Legal para que los informes que reciban de este juzgado
sean prioritarios.
En tanto, la asesora legal del Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana
(Conasec), Nataly Ponce Chauca, afirmó que antes las sentencias
podían demorar hasta seis meses, “en cambio ahora el juez de
paz de estos juzgados, cuando tienen las pruebas, puede dictar condena
en dos horas”.
Esto es lo positivo. Sin embargo, la falta de personal del Instituto
Nacional Penitenciario (INPE) origina que no se pueda estar pendiente
de que los sentenciado cumplan con la sentencia, anotó.
Por tal motivo, se aplicaría el artículo 53 del Código
Procesal Civil, “el cual señala que cualquier juez puede ordenar
hasta 24 horas de detención contra las personas que incumplen
lo que dispone”, precisó.
En ese sentido dijo que se busca un trabajo articulado entre varios
organismos para lograr soluciones. “También se han abierto juzgados
de paz en Trujillo y Cusco, los cuales vienen funcionando con apoyo
de la población”, explicó.
Asimismo, Ponce Chauca adelantó que próximamente se abrirán
nuevos juzgados de paz letrados en los distritos de La Victoria, San
Juan de Miraflores, San Juan de Lurigancho y en Arequipa.
Municipalidad de Lima
Por su parte, el teniente alcalde de Lima, Marco Parra Sánchez,
señaló que desde el 11 de noviembre hasta la fecha han
llegado al municipio 17 sentenciados, de los cuales ocho cumplen trabajo
comunitario, ocho no lo hacen y uno ya lo cumplió”.
Explicó que los trabajos consisten en la limpieza de parques,
veredas, plazas, entre otros. “Es una buena propuesta y esperamos que
el Ministerio de Justicia abra otros juzgados de paz en otros distritos
de la capital”, anotó.
Es una opción de la justicia
“Se busca no criminalizar los casos, porque las cárceles están
abarrotadas. Es necesario un sistema que le devuelva la tranquilidad
a la sociedad y la confianza a las instituciones”, indicó Gabriel
Prado, experto en Seguridad Ciudadana del Instituto de Defensa Legal
(IDL).
Recomendó
que se necesita un sistema de penas alternativas, “ya que el miedo paraliza
y provoca respuestas inmediatas como el linchamiento. Frente a ello
estos juzgados pilotos son una alternativa para bajar la carga procesal
y sancionar a las personas que cometieron una falta”.
Por ello propuso que los comités distritales de seguridad ciudadana
vigilen el cumplimiento de la sentencia de un juez. “Así se robustecerían
los lazos entre autoridades y vecinos”, dijo.
Reacciones
"No sabía que en la comisaría de Alfonso Ugarte funciona
un juzgado de paz, es una buena opción de justicia”.
Carlos Chumpitaz
Profesor
"Una
buena noticia. Deberían abrir más juzgados de paz en otras
comisarías para que no haya tantas faltas”.
Sonia Trujillo Bedón
Ama de casa
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