Uno de los grandes problemas que afronta nuestra ciudad en
materia de inseguridad, es el pandillaje juvenil y los altos
grados de violencia que este genera.
Así lo muestra la última encuesta realizada por
Imasen a pedido del Instituto de Defensa Legal(IDL) en diciembre
del 2005. Constatando que en los últimos años
la población ha percibido que las agresiones ejecutadas
por las pandillas han aumentado. Estas cifras se incrementan
conforme pasaron los años, es así, que para abril
del 2003 un 52% de los encuestados afirman que las agresiones
habían aumentado y para noviembre del 2005 la cifra supero
el 71.5% en la preocupación de los limeños y chalacos.
Un dato de la realidad confirma esta sensación. Quienes
más ejercen y padecen violencia son adolescentes y jóvenes,
es hacia ellos que de debe dirigir una política integral
sostenida en el tiempo.
Sin duda, Las respuestas son complejas y merecen una mirada
transversal. Pero un presupuesto mínimo debe contemplar
el abordaje en dos flancos; la promoción de una política
de prevención que promueva prácticas saludables
y en segundo nivel asistir a un Sistema de Responsabilidad Penal
Juvenil.
Conscientes de promover experiencias exitosas, publicamos
a inicios del 2005 el manual “Previniendo la violencia
juvenil” que recoge cinco breves relatos sobre proyectos
con adolescentes y jóvenes en conflicto en Lima Metropolitana
y un conjunto de políticas concretas que se deberían
adoptar como una estrategia clara de prevención.
Este manual busca ser un referente a pequeña escala de
propuestas en prevención. Su lectura invita a la reflexión.