home
Buscar  

Muerte en Aramburú

 

Lo que pareció ser un arresto casi rutinario a un burrier en el aeropuerto, terminó en una tragedia dentro del local central de la Dirandro. Fue un caso de indudable negligencia, que echa sombras sobre los procedimientos operativos de la unidad y enseña, otra vez, las consecuencias de la falta de entrenamiento policial en aspectos tan esenciales como la conducción de detenidos y el manejo y cuidado de las armas de fuego por parte de los efectivos policiales.

Cerca de la medianoche del 18 de febrero, el personal de la Dirandro en el aeropuerto Jorge Chávez intervino a un joven pasajero mexicano, Juan Carlos Torres Ibarra, que buscaba embarcarse en el vuelo de la compañía LAN. En la maleta le encontraron más de 13 kilos de cocaína. Fue arrestado de inmediato.

A las cuatro de la mañana, de acuerdo con lo que IDL-SC ha averiguado, Torres Ibarra fue conducido al local central de la Dirandro por los suboficiales Elver Uriarte, Héctor Oria y Wilian Ramos. El detenido, aparentemente, estaba esposado, con las manos adelante.

Al llegar al local de la Dirandro, en la avenida Aramburu, y entrar al hall de ingreso, Torres Ibarra le arrebató al suboficial Oria la pistola (una Beretta de número G-25518Z, según ha averiguado IDL-SC) y le disparó casi a quemarropa al hombro izquierdo. Luego, de acuerdo con la versión policial, se metió a un cuarto contiguo al hall y se suicidó con un disparo en la sién izquierda.

El caso es investigado ahora por la Dirincri, al mando del general PNP Wálter Rivera. Hay, por lo pronto, algunas cosas extrañas, que debería aclarar. Como, para empezar, la facilidad con la que un detenido con las manos esposadas pudo arrebatar la pistola al suboficial Oria. De otro lado, el dispararse en la sién izquierda teniendo las manos esposadas solo resulta fácil para un zurdo. ¿Era ese el caso de Torres Ibarra?

Asumiendo (aunque debe ser investigada a fondo) que la versión policial dada por el coronel PNP César Cortijo es la correcta, el trágico incidente de la Dirandro revela una vez más la abismal falta de entrenamiento de la PNP en acciones policiales básicas. Falta de entrenamiento y de disciplina en la supervisión de procedimientos, que termina costando vidas, de civiles y de policías. Lo peor es que estas tragedias son totalmente evitables, si se sigue los procedimientos básicos en esas situaciones y se tiene un personal adecuadamente entrenado.

En este caso, ¿Cómo le fue tan fácil al detenido arrebatar un arma grande y más bien aparatosa como la Beretta 92F? La única respuesta posible es que Oria debe haber llevado el arma en el cinto sin funda, o en una de desenfunde rápido. Además, es obvio que se descuidó, marchando adelante del detenido, sin ninguna precaución. Eso es un flagrante descuido de las más elementales normas de seguridad policial.


El arrebatamiento del arma es, casi siempre, por descuido y negligencia policial

No ha sido el único caso. El 26 de diciembre de 2007, un argentino, Cristóbal Arias Farías, detenido en la comisaría de San Isidro, arrebató el arma a un suboficial, lo mató y luego se suicidó. ¿Hubo una revisión total de procedimientos de la policía después de eso? Todo indica que no.

La retención del arma de fuego, para evitar que sea arrebatada, es uno de los aspectos esenciales en el entrenamiento policial (ver fotos) en cualquier fuerza de ese tipo medianamente competente. En el Perú, además, existe un manual de procedimientos de arresto y conducción de detenidos (Manual de derechos humanos aplicado a la función policial), publicado por la Cruz Roja y el ministerio del Interior en mayo de 2006 (ver facsímil), que es detallado y preciso.

El problema es que las técnicas y procedimientos de arresto, así como las de tiro y retención de arma de fuego, necesitan ser entrenadas, practicadas y supervisadas, para ser efectivas.

Y nada de esto ocurre en la Policía, pese a que se trata del manejo de instrumentos letales, que pueden ocasionar tragedias, como ha sido el caso.

A comienzos de 2007, un policía antisecuestros perdió la vida en Chincha cuando a un colega suyo, que viajaba en el asiento de atrás de la misma camioneta, se le disparó accidentalmente el fusil AKM que, contra todas las normas de seguridad, llevaba con bala en boca y, aparentemente, sin seguro. (ver La trágica falta de entrenamiento).

En esa ocasión, un experto entrevistado reveló que la PNP, salvo contadas unidades como el SUAT o la Dinoes, no practica nunca tiro. Eso no solo garantiza una total falta de eficiencia policial, sino convierte a muchos policías en peligros para sí mismos y la comunidad.

Hasta hace poco, por lo menos los oficiales podían practicar tiro durante sus exámenes de ascenso, pero esa exigencia fue eliminada el año pasado (ver Inflación de coroneles).

Lo extraño es que el alto mando de la PNP parece no darle mayor importancia al entrenamiento en esa elemental habilidad. Por ejemplo, en una reciente entrevista en El Comercio, el nuevo director general, general PNP Octavio Salazar dijo que en las unidades operativas se practica tiro “dos veces al año”.

Eso, según diversas fuentes con conocimiento de causa, no es cierto. “No se practica ni una vez por año” dijo una de ellas. Pero aunque lo fuera, entrenarse en tiro y en seguridad en el manejo de armamento dos veces por año es totalmente insuficiente.

¿Por qué no se entrena más? Hasta hace poco, la respuesta era que por falta de recursos. Pero eso no parece ser más el caso. Por ejemplo, en la misma entrevista, el general Salazar habla de “invertir 300 millones de dólares” en 20 proyectos de inversión.

De otro lado, hoy, 20 de febrero, fue publicada en El Peruano, la RM 096-2008-IN, en la que se exonera del proceso de selección la ejecución del plan de publicidad de la PNP. Es un presupuesto de 6 millones 273 mil 251 soles, solo para publicidad e imagen.

¿Es eso más importante que entrenar y mantener hábiles en sus funciones más elementales a los policías? Al parecer, hacerlo no interesa. Imaginen una escuela de medicina que gastara una buena parte de su presupuesto en propaganda e imagen y casi nada en entrenar a sus cirujanos en el manejo del bisturí y tendrán una idea de lo que ocurre ahora con la PNP.

 

 

Publicidades exoneradas

Hoy el ministro del Interior Luis Alva Castro autorizó que se contrate servicios de publicidad para la Policía, por un monto de 6 millones 273 mil 251 nuevos soles, sin ningún tipo de concurso o licitación.

Según la resolución (RM 096-2008-IN/PNP), publicada en El Peruano se autorizó exonerar por la causal de servicios personalísimos para la puesta en marcha del Plan de Estrategia Publicitaria enero- diciembre 2008, y dio el visto bueno para que la Dirección de Logística realice el desembolso. (Ver resolución)

La norma, que lleva la firma de Alva Castro, autorizó exonerar del referido proceso los contratos de los servicios de publicidad, con base en el informe de la Oficina de Comunicaciones del Mininter. La exoneración fue por “la causal de servicios personalísimos la contratación de servicios de publicidad necesarios para la ejecución del Plan de Estrategia Publicitaria” del Ministerio. El lapso de dicho plan es de enero a diciembre de este año.

El ministerio ha contratado espacios en 15 diarios y dos revistas; en dos radios de cobertura nacional (RPP y CPN); en siete canales de televisión y en uno de cable (Canal N).

La emisora que tendrá el mayor contrato de publicidad será Radioprogramas del Perú, que recibirá hasta un monto de 604 mil 108 soles. No es la primera vez que esta emisora es tan favorecida (Ver De exoneraciones y anulaciones). En prensa escrita será El Popular con 31 mil 195 soles; luego Correo, con 219 mil 213 soles; y en tercer lugar La República con 218 mil soles y El Comercio con 215 mil 652 soles.

El Trome tendrá un contrato de 148 mil 352 soles y El Peruano uno hasta de 144 mil soles.

En cuanto a los servicios de publicidad en televisión, América Televisión tendrá el mayor contrato hasta de 645 mil soles. Frecuencia Latina hasta 597 mil soles.

 

 

Publicado el 20 de febrero del 2008

 
 
Publicaciones




ARTÍCULOS


 Seguridad ciudadana y su presupuesto
en el Perú
¿Está sin brújula la seguridad ciudadana en Perú?

Desafíos a la seguridad ciudadana en seis CODISEC de Lima Metropolitana ¿que hacen? ¿qué necesitan? ¿que proponen?

 
Otros artículos

 

En Revista Ideele
-------------------------------------------------
En Ideele Radio
-------------------------------------------------
Materiales de Capacitación
-------------------------------------------------
Trabajos de
Investigación
-------------------------------------------------
Ideele Mail
 
Enlaces relacionados

 

Instituto de Defensa Legal
-------------------------------------------------
Consorcio Justicia Viva
-------------------------------------------------
Defensa y Reforma Militar
-------------------------------------------------
Ideele Radio
 

 
 

|
|
|
|
|
|
|
|
|
Seguridad Ciudadana es un área del Instituto de Defensa Legal ® Derechos Reservados
Portalweb desarrollado por Skálinet.com