Oficina del ministro del Interior, 7:45 p.m., viernes 17.- Pocos lugares han visto tantos inquilinos como el despacho del cuarto piso de Córpac. Sus rostros están en la galería de retratos de la antesala. La mayor parte tiene la expresión que normalmente captura un médico legista. No se ve todavía, claro está, el retrato de Luis Alva Castro, porque aún quedan huellas de su presencia. Quizá por eso -¿cábalas policiales?-el nuevo ministro Remigio Hernani se resiste a ser fotografiado sentado frente al escritorio ministerial.
La entrevista del flamante ministro Hernani con IDL-SC acaba de terminar, y aquél se prepara a escuchar el informe sobre la situación en el Alto Huallaga y el VRAE de boca de los jefes policiales de ambas áreas: el general PNP Edwin Palomino y el coronel PNP Jaime Quispe.
La puerta del despacho se abre y junto con los ayudantes ingresa el jefe de Estado Mayor de la PNP, general Mauro Remicio, quien camina con viveza en el paso y aire rejuvenecido. El general Remicio proviene de la ex-PIP, como el nuevo ministro. Puede que la dinámica de los códigos no tenga las fluctuaciones de la Bolsa de Valores, pero parece que muchos suponen que ahora el código 2 está al alza. (Hay que decir, sin embargo, que, mientras que en los últimos dos años, la hegemonía de los ex-GR (o código 3) ha sido manifiesta [ver “La hegemonía de los repuchos”], la ex-PIP (o código 2) ha logrado tener ya tres ministros: Ketín Vidal, Félix Murazzo y ahora Remigio Hernani).

Ministro Remigio Hernani y Gral. PNP Octavio Salazar
Apenas sale Remicio entran el general Palomino y el coronel Quispe. Junto con ellos, el director general de la PNP, general Octavio Salazar. Para IDL-SC, se trata de un encuentro muy interesante. Al fin y al cabo, el actual ministro Hernani criticó ásperamente al general Salazar hace pocos meses, con motivo del “Moqueguazo”. El saludo, sin embargo, es formal y correcto.
“Hay que tener presente” había dicho Hernani a IDL-SC durante la entrevista previa, “que cuando hablé (lo de las críticas a Salazar) yo era un general en retiro. Ahora soy ministro y tengo que evaluar”.

Ministro Hernani, Gral. PNP Octavio Salazar, Crnl. PNP Jaime Quispe
y Gral. PNP Edwin Palomino
De hecho, en la entrevista, el verbo “evaluar” fue el más conjugado por el nuevo ministro, así, Hernani dijo que iba a:
- Evaluar a quién se nombrará como sucesor del renunciante director de la Digimin, general PNP (r) Jorge Cárdenas. De paso, Cárdenas es el único que ha presentado hasta ahora su renuncia irrevocable;
- Evaluar la permanencia o no del viceministro del Interior, general PNP (r) Danilo Guevara, quien, como corresponde, puso su cargo a disposición. Hernani indicó que ello quedaría definido el lunes;
- Evaluar a cada uno de los directores generales del Ministerio;
- Evaluar la investigación del “Moqueguazo” por parte de la oficina de asuntos internos del Ministerio;
- Evaluar o, más bien, “rediseñar la distritalización” policial, que, como se sabe, fuera impulsada por el general Octavio Salazar. Según el ministro Hernani, la distritalización requiere “una reingeniería”.
En efecto, por más que en otros aspectos, Hernani de la impresión de estarse recién orientando en el Ministerio, sus ideas respecto de la lucha contra la delincuencia, parecen ser meditadas, definidas y no precisamente acordes con la distritalización.
Hernani considera que los distritos (y las comisarías) deben clasificarse de acuerdo tanto con su densidad demográfica como con su densidad delictiva. Dentro de esa reclasificación territorial deben formarse, en su concepto, varias “divisiones de investigación criminal”. Cada una de estas divisiones debe constar de alrededor de 100 detectives al mando de un comandante con buena proyección profesional, para dar un liderazgo enérgico en la lucha contra el crimen en su circunscripción.
Ese plan debe tener, sostiene Hernani, una línea de base o de partida y objetivos mensurables. “En tres o cuatro meses deben verse los frutos”, dice. Inicialmente, el nuevo plan o sistema se ejecutaría solamente en Lima, para poder, otra vez el verbo, “evaluar los resultados”. De ser exitoso se aplicaría a nivel nacional.
El plan, sin embargo, tiene un detalle interesante: necesita un presupuesto adicional, para la implementación tecnológica básica y los incentivos al personal. Convencer al premier Yehude Simon quizá no sea tan difícil, pero hacerlo con el ministro Valdivieso será otro cantar. Hernani parece decidido. Su objetivo, según indica, es “poner en la balanza a la misma altura, la prevención y la investigación criminal”.
La importancia que el ministro Hernani le da a la investigación criminal resulta natural dada su trayectoria en la Policía. En efecto, este recio arequipeño ganó una reputación de hábil y eficaz detective en la Dirección de Investigación Criminal, desbaratando bandas de pistoleros y organizaciones de secuestradores. Discípulo del legendario detective, Froylán Palacios, “churrasquito”, el primero en enfrentar exitosamente a los secuestradores de los años 80, Hernani logró uno de sus mayores éxitos en el rescate de la secuestrada Mariana Farkas de Pollack.
Como sucede con frecuencia en la Policía, plagada de pugnas y envidias, su éxito fue el preludio del fin de su carrera policial, que llegó pocos años después. En el ínterin, fue acusado de proteger el tráfico ilegal de migrantes chinos, a través de la llamada ‘mafia del dragón rojo’.
Hernani rechaza con vehemencia la acusación y sostiene que quienes hicieron la investigación jamás le preguntaron sobre el tema.
“Yo no pude replicar entonces” afirma Hernani, “porque estaba en actividad y tenía a mis enemigos encima”. ¿Y ahora? Ahora, “¡Investiguen lo que quieran!” dice el Ministro, quien añade que su único contacto con el crimen organizado chino fue haber arrestado a los sicarios que llevaron a cabo varios asesinatos antes de ser detenidos.
Una y otra vez durante la entrevista, Hernani hizo hincapié tanto en la necesidad de un liderazgo honesto como en su propia integridad: “el que habla no tiene propiedades… mis enemigos han tratado de hundirme y no han encontrado nada… soy un tipo que vive de su sueldo, no seré cómplice de la corrupción”.

Ministro Remigio Hernani
Pero lo que parece molestar más a Hernani son las dudas, expresadas por diversos comentaristas con variados grados de elocuencia, sobre su capacidad para dirigir el Ministerio: “ Hay civiles que creen que los policías no tienen cerebro… pero el 80% de lo que pasa en el sector Interior concierne a la Policía… no creo que deba haber desechado la posibilidad de servir al país en lo que conozco, que es la seguridad ciudadana…. Yo no tengo porqué saber de todo, para eso están los asesores”.
Hay ministros que llegan rodeados de expectativas y también de riesgos al notoriamente minado despacho de Córpac. El ministro Remigio Hernani no es uno de ellos. Las apuestas sobre su estabilidad laboral no son muy altas, lo cual, paradójicamente, pudiera ser una ventaja para él, pues tendrá pocos problemas en arriesgar, y cuenta a su favor con un carácter enérgico y experiencia policial.
Pese a eso, es muy poco probable que Hernani haga cambios significativos en el ministerio antes de la cumbre de la APEC en noviembre. Hasta entonces, habrá interesantes cohabitaciones en Córpac, con correctas sonrisas en los pasadizos y activísimas investigaciones y difusiones clandestinas. Mantengan la sintonía.
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