Benedicto Jiménez, fundador del GEIN, el grupo policial que capturó a Abimael Guzmán, regresó al país después de cuatro meses. En setiembre pasado, Jiménez partió al extranjero presionado por su familia, que temía que este sufriera un atentado, luego de que el Ministerio del Interior le suspendiera la seguridad con la que contaba.
Luego de la denuncia de IDL-SC, el ministerio del Interior le destinó un cuerpo de seguridad de la Dirección de Seguridad del Estado.
Jiménez indicó a IDL-SC que actualmente se encuentra ejerciendo su defensa en los tres juicios que el general (r) Ketín Vidal le ha entablado como consecuencia de un largo enfrentamiento que siguió a la captura de Guzmán; enfrentamiento que no solo comprendió la discusión sobre el mérito de la captura, sino el hostigamiento a los veteranos del GEIN llevado a cabo, según denunciaron Jiménez y otros, por Vidal.
En la actualidad, Jiménez ha entrado en una controversia diferente, negando la revelación hecha recientemente, de que el gobierno de Fujimori impidió la posible captura de Guzmán en diciembre de 1990, apelando incluso a la destitución sumaria del entonces jefe de la Dircote, general PNP-PT Enrique Oblitas, que había ordenado una incursión policial en la casa de Buenavista, donde estaba Guzmán. Jiménez niega lo sostenido por varios testigos presenciales que afirman, y respaldan la información con pruebas documentales, lo arriba reseñado.
Dicha revelación pudiera terminar contrastándose en el juicio que se le sigue al ex gobernante Alberto Fujimori. Vale indicar que en agosto del 2007 ante la Primera Sala Penal Anticorrupción, Jiménez desmintió las declaraciones de Santiago Martin Rivas de que el Grupo Colina hubiera tenido ninguna importancia en la lucha contra Sendero Luminoso.
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