Son las siete de la noche del viernes cinco de setiembre. El auditorio del centro deportivo del grupo II A del sector seis, de Villa El Salvador, recibe a alrededor de 150 líderes de juntas vecinales de seguridad ciudadana, autoridades municipales, personal de serenazgo y de la Policía Nacional.
En ese evento, el primer conversatorio sobre seguridad ciudadana en Villa El Salvador, el equipo del área de seguridad ciudadana del Instituto de Defensa Legal (IDL-SC) expone sobre las estrategias para impulsar el plan de seguridad ciudadana y describe experiencias exitosas en otros distritos.

Principales expositores del evento.
El comandante PNP, Julio Díaz Zulueta, condecorado como mejor comisario del Perú en 2003, cuando estuvo al mando de la comisaría de Cruz Blanca (Huacho), sostuvo que la figura del policía comunitario es indispensable para que la comunidad se sienta acompañada y resguardada. "Hay que resolver los problemas de la población. El policía comunitario tiene que cambiar de actitud. Debe ser transparente y eficiente", puntualizó el también secretario técnico de seguridad ciudadana del Gobierno Regional de Lima y expositor de IDL-SC.

Una nutrida concurrencia se dió cita al conversatorio
sobre seguridad ciudadana.
"Estamos haciendo un patrullaje intensivo junto con los clubes de madres y algunas juntas vecinales. De esa manera hemos logrado reducir en un 30 por ciento el pandillaje con respecto al año pasado en todo el distrito", aseguró el coronel Eduardo Mallma, jefe distrital de la policía en Villa El Salvador.
Sin embargo, para Quintiliano Olivas, coordinador de las juntas vecinales de Villa El Salvador, "si bien ha disminuido el pandillaje en algunas urbanizaciones, nos sentimos desprotegidos cuando patrullamos porque el serenazgo es amenazado por las pandillas y la Policía no toma cartas en el asunto. Su deficiente labor ha permitido que los microcomercializadores de droga sigan operando a pesar de que ya les hemos informado quiénes son y dónde venden", relató Olivas, quien vive desde hace 24 años en este distrito.
Lo cierto es que el trabajo de las 900 juntas vecinales de la mano con las fuerzas del orden – a marchas y contramarchas- ha logrado reducir parcialmentela inseguridad ciudadana en la zona. Sin embargo, no ha sido suficiente para erradicar las 17 pandillas que aún están arraigadas en Villa El Salvador. La razón, según señala José Ignacio Mantecón ‘Chiqui’, párroco de El Agustino y expositor de IDL-SC, es la "ausencia de programas educativos y laborales para generar oportunidades a los jóvenes que quieren dejar las pandillas".
"Hasta hace poco más de 12 años, El Agustino era considerado uno de los distritos más peligrosos de la capital. Había 36 pandillas y ahora no hay ninguna. Mediante charlas, encuentros deportivos y con la creación de asociaciones hemos logrado que cambien su estilo de vida", asegura el padre 'Chiqui', quien llevará a cabo un campamento entre los pandilleros de las barras de la 'U' y Alianza Lima de Villa El Salvador. "Este en encuentro se realizará junto con la policía y el alcalde (Jaime Zea) a raíz de este conversatorio", concluyó.
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