La pequeña batalla en el Cerro Azul del Alto Huallaga en la madrugada del martes 27 ha sido un importante revés táctico para Sendero Luminoso, que pudiera tener alcance estratégico si la Policía mantiene la iniciativa y explota las ventajas anímicas y de inteligencia logradas en ese encuentro.
Un ganador colateral de este triunfo es el ministro del Interior, Luis Alva Castro, quien no perdió tiempo en llegar hasta el lugar del enfrentamiento para lograr una oportunidad fotográfica que casi transpira a resurrección política. Hasta hace pocos días, LAC era el espectro del gabinete, un ministro políticamente comatoso, cuya sobrevivencia era puramente vegetativa. Su reciente activismo, que pareció una desesperada vocación por la adrenalina después de meses de catatónica incompetencia, parece estarle rindiendo frutos. Sigue cometiendo errores básicos –como indicar que el grupo desbaratado, del Huallaga, tuvo algo que ver con la emboscada en Ocobamba (todo indica que fue perpetrada por grupos bajo la esfera de influencia del VRAE), pero lo cierto es que el éxito logra que hasta los dislates se soslayen.

Miembros detenidos del Comité Regional Huallaga.
¿Cuáles son los hechos más importantes del Operativo Volcán? Algunos de ellos:
- Guerra de veteranos: en un país de memorias cortas, un hecho muy importante es que en el Huallaga sirven algunos oficiales policiales con larguísima experiencia en la lucha contra Sendero. El más importante de todos, ciertamente, es el coronel PNP Luis Valencia Hirano, el legendario “Ingeniero” en el día de la captura de Abimael Guzmán. Valencia Hirano fue ese día el que llegó primero al cuarto donde estaba Guzmán, a quien encañonó. Fue también el que, ahogándose por la emoción, anunció por radio al jefe del GEIN, Benedicto Jiménez (“Físico” aquel día), que acababan de capturar al “Cachetón”, mientras el otro integrante de ese trío histórico, Marco Miyashiro (“Químico” ese día), terminaba de controlar la situación. De esos tres policías, sólo el “Ingeniero” Valencia Hirano permanece en actividad. Su experiencia, conocimiento del enemigo y aplicación de los métodos del GEIN, ha sido y seguramente seguirá siendo decisiva. El jefe senderista “Artemio” quien tiene a su vez una prolongada experiencia guerrillera en el Alto Huallaga, enfrenta ahora a veteranos de la Policía que tienen mayor experiencia, memoria y motivación que la suya.
- La incursión sorpresiva en Cerro Azul representa un traslado exitoso de los métodos urbanos del GEIN al entorno rural. (Lea la versión de cómo fue la acción a través de algunos de sus participantes).
- La importancia de la acción estriba en que se trata de la primera vez que la Policía logra una sorpresa táctica sobre un grupo de la fuerza principal de Sendero Luminoso en el Huallaga. La cantidad y entidad de armamento en condiciones de uso inmediato –en relación al número de senderistas- indica sin margen de duda que JL estaba acompañado por un grupo de fuerza principal senderista (Vea la relación de armamento capturado, su estado de operatividad y otros pertrechos). Sorprender a un enemigo que había hecho de la sorpresa su ventaja comparativa, merced a su conocimiento del territorio y sus redes de informantes, significa que esta vez la Policía manejó mejor la inteligencia, los informantes y el terreno que los senderistas. Esto no había sucedido antes.
- Algunos senderistas escaparon en medio de la refriega. No está claro cuántos, ni quiénes. Pudieron haber sido dirigentes importantes o solo otros combatientes. Eso posiblemente se sepa en los siguientes días.
- ¿Cuán importante era JL? Se lo ha presentado como el segundo al mando del virtualmente autónomo Comité Regional del Huallaga, de Sendero Luminoso; pero todo indica que no es así. Incluso, en una exposición de estamentos especializados de la PNP, hecha poco tiempo antes de la operación, JL aparece solo como un combatiente de la Fuerza Principal (ver diapositivas en Power Point).
Sin embargo, la importancia de esta acción está fuera de toda duda. Pero dicha importancia es táctica, antes que estratégica. Un policía con conocimiento experto sobre Sendero Luminoso dijo a IDL-SC que JL “es el tercer miembro del Comité Regional Huallaga y que si lo vemos desde la importancia y el nivel que tienen el muerto y el capturado, es una operación exitosa, que merece reconocimiento, porque se conjuga la inteligencia , la paciencia y sobre todo, se explota los errores del enemigo de salir de sus madrigueras a lugares donde la policía cuenta con informantes. Ahora, de la célula de dirección del CRH, quedan dos, Artemio y Piero o Lee”.

Armamento incautado en el operativo.
La fuente agregó que Julián, “no es el ideólogo, tiene formación política y es un antiguo militante que estuvo preso, de la línea de los acuerdistas, pero que plantea la solución política con la lucha armada”.
“Es un éxito táctico, que requiere ser reconocido, pero no entrar en el triunfalismo barato de decir que el CRH esta destruido, tienen un gran poder de recuperación, así lo han demostrado. JL era antiguo militante, pero un cuadro sin mayor formación ideológica y política. Su muerte se sentirá en el CRH, pero consideró que ya tienen el reemplazo de los que están saliendo de las cárceles”, dijo el experto policial.
Entre las versiones apresuradas sobre el enfrentamiento, una curiosa mencionó que JL había caído por asistir a una pollada. Uno de los oficiales que participó en la operación dijo a IDL-SC que “solamente le voy a decir lo siguiente: en el monte no hay polladas. Dicen que estaba en una reunión… ¿van a ir con una carga de dinamita? ¿Van a ir con todo su arsenal? ¿Con todos sus uniformes, con su mochila de campaña, donde llevan… porque ellos andan con uniforme y se ponen otro para el combate. A una fiesta no voy a ir con toda mi columna”.
Como se ve, esta operación policial marca un hito en la cantidad de armamento y material incautado y es para SL un golpe mucho más contundente que la muerte de Víctor Aponte Sinalagua, alias “Clay” en febrero de 2006.
|