Hace algunas semanas, el general Armando Benavides Ramírez fue relevado de la jefatura de la Dirección de la Policía Aérea (DIPA) luego de que se descubrió que utilizaba en forma indebida personal y vehículos de la institución.
Según descubrió el programa de televisión “Prensa Libre”, el oficial había dispuesto que dos de las camionetas que tenía a su servicio se usaran para trasladar a su esposa, a su hija y hasta a su yerno en sus actividades privadas.
Pero luego de ser separado de su cargo, el comando policial le dio a Benavides cargos que equivalen más bien a un premio.
El director general de la Policía, David Rodríguez Segeu, lo ha nombrado director ejecutivo de Desarrollo Humano, un cargo del que dependen la Dirección de Personal –a cargo del general José Sánchez Farfán– y la Dirección de Educación y Doctrina de la Policía –que dirige el general Benigno Pinto.
Pero eso no fue todo. El 18 de agosto, Rodríguez Segeu nombró a Benavides como jefe del comando operativo de todas las acciones policiales para la cumbre de la APEC, que se realizará en Lima el próximo año. En virtud de esa responsabilidad, el ex director de la DIPA estuvo en Australia entre el 30 de agosto y el 12 de setiembre, como parte de una misión de oficiales de la Policía que visitaron Sydney como “observadores de la ejecución de servicios de seguridad y protección que se desarrollarán con motivo del Foro de Cooperación Asia- Pacífico”. Hace dos días, el miércoles 12, sin embargo, un errático Rodríguez Segeu dejó sin efecto el nombramiento.
La explicación del general
La investigación a Benavides está a cargo del general Wilson Hernández de la dirección de investigaciones de la Inspectoría General de la Policía Nacional del Perú, que jefatura el general Manuel Acuña Timoteo.
Según pudo conocer IDL-SC, el general Benavides ha sostenido, ante la Inspectoría General de la Policía, ser víctima de constantes amenazas de muerte, por las accionesde la flota aérea de la DIPA, que es utilizada en la lucha antidrogas. Por eso, sostuvo Benavides, necesitaba que los vehículos policiales lo resguardaran tanto a él como a su familia.
También ha señalado que las camionetas que utilizaba pertenecían a la NAS (la oficina antinarcóticos de la Embajada de Estados Unidos en Perú), por lo que su uso no ha significado ningún gasto del Estado peruano. Pero el hecho es que el combustible y el personal policial son costeados con recursos públicos.
En conversación con IDL-SC, Benavides aseguró que el único error que cometió fue permitir que su yerno también usara la camioneta asignada para su hija.
Pero ¿ser director de la DIPA es tan riesgoso como para ordenar que los vehículos oficiales estén a disposición de la familia? Por ejemplo, otros oficiales que combaten directamente al narcotráfico tienen menor protección.
El futuro de Benavides
El martes próximo, la Inspectoría General de la Policía emitirá su informe sobre la responsabilidad de Benavides. El jefe de la Inspectoría, el general Manuel Acuña, ha adelantado que las investigaciones serán transparentes y que no se apelará a un falso espíritu de cuerpo.
“Estoy preocupado. Pero estoy seguro de que la sanción no puede ser grave, ni muy grave por la falta cometida”, comentó, al respecto, Benavides a IDL-SC.
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