Contra lo que predijo una fuente “familiarizada con el pensamiento de Jorge del Castillo”, como la identificó IDL-SC en su entrega del 3 de agosto, el presidente Alan García sí salió a referirse nuevamente a la cuestionada operación de compra de 698 patrulleros organizada por el ministro del Interior, Luis Alva Castro.
“La compra (de los patrulleros) fue transparente. Confío plenamente en Luis Alva Castro” dijo García en Chilca, que queda a unos 70 kilómetros de la oficina del primer ministro Del Castillo.
García hizo énfasis en la buena calidad de los productos chinos. Es más, dijo que “hay que ser tonto” para afirmar que no tienen calidad. Pero además, recalcó que en el caso de los patrulleros, éstos cuentan con tecnología japonesa y coreana. Así parece ser el caso. Como lo ha informado IDL-SC en el 2002, Toyota le entabló juicio a la firma Geely en China, por violar su propiedad intelectual.
Arriba: entrada al taller de Barranco donde se haría mantenimiento y servicio a los patrulleros chinos. Abajo, García habla sobre el zapateo.
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“Algunos zapatean” añadió el presidente, “ya que se acostumbraron a tener un mercado cautivo en el Perú y a imponernos los precios que les da la gana”. García sugirió con esta declaración, que el Perú habría logrado un ahorro notable al comprarle a la Geely y no a alguno de los representantes de marcas acreditadas en el Perú.
Sin embargo, tal como demostró el informe de IDL-SC del 26 de julio, el precio al que se han comprado los vehículos no representó una compra ventajosa en cuanto a precio ni un ahorro para el Estado.
Así por ejemplo, las camionetas de doble cabina Huanghai fueron vendidas a $22,151 y $18,659 cada una, en su versión 4x4 y 4x2 respectivamente, sin ningún equipamiento. Comparativamente, el gobierno regional del Callao adquirió 50 camionetas Nissan de doble cabina a $18,050 cada una.
De manera que, aún sin tener en cuenta la diferencia de calidad y soporte técnico, las camionetas chinas de Huanghai salieron más caras que la Nissan. Parece que no le informaron de esto al presidente antes de que este se lanzara a hablar. |
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Taller de barrio





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Al taller mecánico de Carlos Aservi, en Barranco, se ingresa por un corredor estrecho, por el que caben apenas un par de autos.
Ya adentro, el espacio se hace más amplio, como el que tiene un taller de barrio.
Lo que hace digno de atención ahora a este taller es que es uno de los dos nombrados por el consorcio Gun Supply-Daewoo International Corporation para proporcionar mantenimiento en Lima a la flota de 698 vehículos chinos que compraría el ministerio del Interior si la cuestionada subasta de un solo postor sigue adelante.
El tercer taller se encuentra en Chimbote.
El taller brinda servicio básico de mantenimiento y mecánica a diversas marcas de autos, pero, según lo reconoce su dueño, Carlos Aservi, jamás ha tocado un auto de fabricación china. Tampoco ha servido a una flota de dimensiones siquiera cercanas a la de 698 patrulleros.
Las paredes necesitan pintura, pero Aservi, un ex mecánico de autos de carrera, no ve razón para apresurarse.
Está dispuesto, dice, a invertir en mejorar el taller y la infraestructura, contratar personal, a condición de que las conversaciones con Jorge Mendoza lleguen a algo concreto:
“Si hay fiesta yo me cambio… ¿cómo me voy a vestir bonito si ni siquiera sé que hay fiesta?” pregunta Aservi.
Hasta el momento, agrega, las conversaciones con Jorge Mendoza “son solo eso”. |
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