Un crucial nombramiento en el ministerio del Interior esta semana representó el último capítulo en la guerra de posiciones que libran Jorge del Castillo y Luis Alva Castro. Lo ganó este último, pero el resultado final está todavía en duda..
El jueves 7, en medio de la batahola que provocó el fallo de la
fiscal chilena Mónica Maldonado en favor de la extradición de Alberto Fujimori, una resolución publicada en El Peruano informó que Víctor López Orihuela reemplazaba en el cargo de Director General de Gobierno Interior del Ministerio del Interior a Javier Morán, un hombre muy cercano al primer ministro.
Morán, conocido en los predios apristas como 'la calavera rumbiante', desempeñó ese cargo desde la gestión de Pilar Mazetti, y se mantuvo en el puesto cuando Alva Castro asumió el ministerio, a fines de febrero pasado.
Durante muchos años, Morán, ex dirigente estudiantil y uno de los organizadores de la Marcha de los Cuatro Suyos, fue la mano derecha
de Del Castillo, sobre todo durante los años en que éste se desempeñó
como secretario general del Apra. Morán, durante todo ese tiempo,
fue su secretario de Organización.
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| Su salida significa un golpe al premier y una demostración de que la influencia de este en el Ejecutivo parece debilitarse. Según comentan fuentes apristas, Alva Castro sacó a Morán "después de fortalecerse por el operativo de desalojo del mercado de Santa Anita, y pese a la oposición del compañero Del Castillo". |
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Javier Morán, hasta hace poco el director general de gobierno interior del Ministerio del Interior |
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Desde que asumió el ministerio, Alva Castro tenía decidido, según fuentes apristas, sacar a Morán de la Dirección General de Gobierno Interior. "Sólo era cuestión de esperar el tiempo preciso, y así lo hizo", según un veterano dirigente aprista. Controlar esa oficina, después de todo, significa tener bajo su responsabilidad a 1,831 gobernadores a nivel nacional.
Pero eso no es todo. Al nombrar a Víctor López Orihuela, Luis Alva Castro ha colocado a quien varias fuentes
apristas señalan como un incondicional de Carlos Arana, el controvertido ex viceministro y ex director de “Agua para Todos” en el Ministerio de Vivienda, quien debió dejar ambos cargos por su cercanía con Agustín Mantilla.
Víctor López Orihuela es, de acuerdo con varias fuentes, un hombre de total confianza de Arana, a quien debe el puesto de secretario general del
Ministerio de Vivienda y Construcción que ocupó hasta su nombramiento en el Ministerio del Interior. De ese grupo de recomendados de Arana permanecen en Vivienda los 'compañeros' Raúl Otrilla y Edwin Arellano.
La cercanía con Mantilla, Arana y Garrido Lecca puede no resultar inocua para López Orihuela. En un plazo máximo de quince
días, la Comisión de Fiscalización del Congreso emitirá su informe
sobre la escandalosa compra de contenidos periodísticos por parte de la cartera de Vivienda. Ha trascendido que López Orihuela, entonces secretario general, será considerado responsable de esta ilícita contratación, por haberla avalado.
Cuando se desató el escándalo, Renato Zevallos el entonces director de Comunicaciones resultó el chivo expiatorio del ministro Garrido Lecca. La responsabilidad de López Orihuela fue soslayada, pero todo indica que la Comisión de Fiscalización lo encontrará como uno de los principales implicados. Así, la aparente victoria de Alva Castro pudiera terminar semejándose a las que en el pasado tuvo el rey Pirro.
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